El orgullo aguatero

La organización fue un éxito, el comportamiento de los hinchas ejemplar y la recaudación dio superávit; a Aguada solo se le escapó la copa

Para el presidente de Aguada, Flavio Perchman, la sensación es de “orgullo”. Para el entrenador Javier Espíndola, por ahora, es de “bronca”. Son horas de balance tras la derrota sufrida ante Uniceub por la final de la Liga Sudamericanad e Básquetbol disputada el viernes en el Palacio Peñarol.

“Siento mucha felicidad por un montón de cosas que se lograron, principalmente demostrar que se pueden organizar torneos a este nivel”, expresó Perchman a El Observador.

“Para los que entienden de básquetbol, haber llegado a una final sudamericana para un equipo uruguayo es una hazaña, aunque quede la frustración de perder una final, algo que a los uruguayos nos cuesta mucho asimilar”, agregó el empresario.

Después del partido, Leandro García Morales resaltó el hecho de haber llegado a la final peleándole de igual a igual a un equipo que dobla en presupuesto al de  Aguada.

“Se quedó corto Leandro. El presupuesto de Uniceub debe ser tres o cuatro veces mayor que el nuestro. Tienen jugadores de selección brasileña y un extranjero (Marcus Goree) que debe cobrar en el entorno de US$ 60 mil”. 

Aguada organizó una de las semifinales del torneo continental tras invertir US$ 90 mil. “Este Final Four nos costó alrededor de US$ 140 mil, pero lo más importante es que el torneo nos dio superávit económico”, expresó Perchman.

Aguada contó con apoyo de espónsores y entes estatales para organizar el certamen. El Palacio Peñarol estuvo a reventar las dos noches de actividad y las entradas se agotaron.

“Lo que más orgullo me da es el comportamiento de la hinchada. Los dos equipos brasileños se fueron aplaudidos, no se invadió la cancha ni hubo intención de hacerlo. Me han dicho que esto pasa porque Aguada viene ganando pero esto no es así. En las finales (de la pasada Liga Uruguaya) ante Defensor Sporting perdimos tres partidos y el rival pudo festejar tranquilamente”, dijo el presidente rojiverde.

¿Y ahora?
“Queremos consolidar el momento del club, si viene con otro título mucho mejor; ojalá estemos en las finales”, dijo Perchman.

En enero Aguada jugará la Liga de las Américas.

“En lo institucional queremos captar más socios a través de una cuota más sencilla, que es algo que tenemos en el debe. No es fácil el básquetbol acá, es hecho muy a pulmón, si éramos campeones ayer (por el viernes) no teníamos premio económico”, agregó.

Espíndola, por su parte, tiene un objetivo claro: “Queremos revalidar el título de la Liga”.

“Ahora se viene una segunda ronda entre los opcho mejores de la primera fase que va a ser muy enriquecedora para todos. Se va a jugar de local y visitante y el nivel nos va a potenciar a todos. Nosotros tenemos que buscar quedar en los puestos uno o dos para tener buenas chances de alcanzar nuestro objetivo”, dijo el DT.

¿Qué rivales ve como los más fuertes? “Ahora que Malvín recuperó al equipo está muy fuerte, cuando nos enfrentamos nos ganaron con claridad. Defensor Sporting está potenciado y ha mejorado mucho. Hebraica Macabi puede crecer. Trouville ha tenido una sucesión de triunfos interesante. Biguá si mantiene a sus extranjeros es un equipo que juega muy bien”, comentó el DT.

Aguada, que afrontó la Liga Sudamericana con dos extranjeros cedidos de equipos del medio local (Cedric McGowan de Biguá y Dwayne Curtis de Bohemios), seguirá en la Liga Uruguaya con Greg Diligard y Jeremis Smith.

Este último fue parte del equipo campeón del torneo pasado y según Perchman “resignará mucho dinero en diciembre y en enero para quedarse en Aguada” donde tenía pensado retornar recién en febrero.

Aguada enfrentará mañana a Atenas y el miércoles a Bohemios.

“Hay que cambiar el chip muy rápido y no es fácil. Jugar a un ritmo internacional potencia la velocidad de la ejecución y eso, a la larga, nos va a servir”, adelantó Espíndola.

El DT también hizo su balance de la Liga Sudamericana: “Siento dolor porque estuvimos por encima de las expectativas en el torneo, y porque en la final estuvimos a al altura del rival en el tercer cuarto y en el arranque del último”, dijo.

“Para mí gusto lo remontamos muy temprano. Si era más sobre el cierre se nos podía dar”, expresó por su parte Perchman.

“Si tengo que elegir un momento de todo el campeonato me quedo con ese tercer cuarto. He vivido varios momentos de mi carrera de entrenador como esos, pero con el paso de los años, cuando uno se recicla y se ve obligado a tener que resolver situaciones a un ritmo tan febril, la sensación que queda es impagable”, dijo Espíndola. Aguada es capaz de mover cualquier cimiento.


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