El oasis de La Roja y los clubes hundidos

Mientras la selección chilena está entre las mejores del mundo, el fútbol doméstico no cobra relevancia a nivel de clubes
El fútbol chileno recibió un duro golpe en la presente edición de la Copa Bridgestone Libertadores ya que sus tres equipos participantes (Colo Colo, Cobresal y Universidad de Chile) fueron eliminados y no avanzaron a octavos por segundo año consecutivo, una realidad que dista de su exitosa selección, campeona de América y entre las tres mejores del mundo según el último ránking FIFA.

Colo Colo, el único chileno que ganó la Libertadores en 1991, quedó tercero en el grupo por detrás de Atlético Mineiro e Independiente del Valle, equipos dirigidos por los uruguayos Diego Aguirre y Pablo Repetto, y solo superó a Melgar de Perú, que perdió todos los partidos del grupo.

Con este nuevo fracaso, Colo Colo, el equipo más popular de Chile, fracasa nuevamente en su intención de pasar a octavos de final de la Libertadores después de nueve años, un reflejo del complicado pasar de los equipos chilenos en la actualidad.

"Hay cosas que no se hacen bien, por eso pasa lo que pasa. Es un tema no solamente nuestro, al final termina siendo del fútbol nacional", manifestó Justo Villar, el veterano portero paraguayo que juega en Colo Colo.

Los otros dos representantes chilenos corrieron la misma suerte en el certamen continental.
Cobresal quedó eliminado como último del Grupo 8 (fue superado por Cerro Porteño, Independiente Santa Fé y Corinthians) y Universidad de Chile, que ni siquiera pasó fase previa de la Copa Libertadores y quedó eliminado a manos de River Plate de Uruguay.

Las razones que explicarían este fracaso se repiten en las bocas de los hinchas y la prensa local, quienes apuntan a la discreta gestión que han tenido las dirigencias de los clubes, principalmente desde que Sociedades Anónimas se hicieron cargo de varios equipos desde el 2000, a las que acusan de realizar malas contrataciones y de vender figuras dejando mal parado al plantel.

"Si quieres ser campeón de América y gastar dos lucas, te puede salir. Pero es una lotería", dijo Villar a la dirigencia de su propio equipo, uno de los más cuestionados por este proceso.

Desde el 2005, 36 equipos chilenos han participado en la Libertadores, y sólo en nueve ocasiones superaron la fase de grupos, en tres los cuartos de final, y dos las semifinales.

La mejor presentación internacional la tuvo Universidad de Chile en 2011, cuando ganó la Copa Sudamericana bajo el mando de Jorge Sampaoli, quizás el gran artífice de los dos últimos éxitos chilenos si se suma la reciente obtención de la Copa América 2015.

El aspecto económico también se ha visto mermado desde que las Sociedades Anónimas cotizan sus equipos en la Bolsa de Valores de Santiago.

Tras su eliminación, las acciones de Colo Colo cayeron un 3%, su nivel más bajo en siete años.
La estructura financiera del fútbol chileno conspira contra sus propios clubes a nivel continental.

La situación es hasta inexplicable tomando en cuenta que la selección chilena es la actual campeona de América, un título que le ha valido un respeto a nivel planetario gracias a su juego de vértigo y posesión del balón, que aprendió bien la llamada generación dorada del fútbol chileno de su mentor, con la herencia táctica de Marcelo Bielsa y la repetición del modelo por parte de Jorge Sampaoli.

Los especialistas del fútbol local apuntan a que la diferencia entre los equipos y la selección se debe a que la mayoría de los miembros de La Roja juegan en el exterior y han logrado un roce tal que los pone en la órbita de los mejores del mundo, como Arturo Vidal en Bayern de Múnich o Alexis Sánchez en Arsenal.

El último ranking de la FIFA de selecciones ubica a Chile en el tercer lugar detrás de Argentina y Bélgica, una posición impensada para este país, poco acostumbrado a los triunfos futbolísticos.

Fuente: El Observador y Agencias

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