El nuevo rumbo tricolor

¿Qué dejó el debut? La fortaleza de Polenta, la simpatía de Ibeh y el liderazgo de Abreu y Alonso

Juan José Díaz
Twitter/diazjuanjose

La versión Gustavo Munúa de Nacional realizó el viernes frente a Estudiantes de La Plata los primeros 90 minutos de fútbol. El regreso de Diego Polenta en todo su esplendor y las dosis de fortaleza, genialidad y simpatía del nigeriano Bruno Ibeh, le pusieron marco al debut del nuevo entrenador.

Fue el primer partido en medio de la pretemporada y por eso es apresurado sacar conclusiones contundentes. La salida con pelota jugada desde el golero, la búsqueda de los extremos y la dinámica que el entrenador pregona desde el primer día de entrenamiento se pudo ver de a ratos en el estadio Artigas de Paysandú.

Munúa armó dos equipos distintos en cada tiempo. El del primero fue el más parecido al titular. Esteban Conde en el arco; Jorge Fucile, José Aja, Diego Polenta y Alfonso Espino en la línea de cuatro; Santiago Romero y Gonzalo Porras formaron el doble 5; Leandro Barcia, Rodrigo Amaral y Carlos De Pena se movieron delante de los volantes, y arriba Diego Alonso.

El sistema 4-2-3-1 similar al que utilizó Álvaro Gutiérrez durante casi toda su campaña.

Algunos aspectos para destacar, si bien fueron 45 minutos anodinos. La personalidad y seguridad de Esteban Conde en el arco. Mostró –a quienes no lo recordaban– que tiene sobradas condiciones y experiencia (32 años) para ocupar sin problemas el puesto que dejó vacante Munúa. Ordenó, mandó y atajó lo poco que le llegó.

Polenta también se destacó. No iba a jugar porque aún no firmó el contrato, pero lo hizo porque recibió el permiso de su representante. Y a pesar de que empezó una semana después la pretemporada, y de que es criticado por el sobrepeso, fue el mejor del fondo. Jugó por él y por sus compañeros, con enormes quites.

De mitad de cancha hacia adelante el rendimiento no resultó el más fluido. Faltó la velocidad de Barcia y la habilidad de Gastón Pereiro. En su lugar actuó el juvenil Amaral, quien sumó los primeros minutos en el equipo principal.

La velocidad de Carlos De Pena fue lo mejor en ataque del equipo en el primer tiempo.

Para el complemento Munúa tiró a la cancha a los pibes, con Nacho González y Loco Abreu. Nacional formó con Gabriel Araujo; Damián Eroza, Aja, Agustín Lapido, Mathías Olivera; Leandro Otormin, Bruno Ibeh, Ignacio González, Amaral; Marcio Benítez y Sebastián Abreu.

Cambió el dibujo táctico por un 4-4-2. El doble 5 fue con Ibeh fijo y Nacho González con más libertad para generar. El nigeriano trancó dos o tres veces con mucha fuerza y eso alcanzó para que los hinchas se sacaran el frío. Además metió dos pisadas seguidas de un pase y el estadio tembló. También perdió algunas pelotas y eso debe pulirlo.

Ibeh y la notable definición del juvenil Benítez (Nacional ganó 1-0) fueron el sello del segundo tiempo. El gesto de Abreu, para que todos juntos celebraran el gol, y el de Alonso entregándole la copa a Ibeh, demuestran porqué son los líderes en esta etapa.


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