El método Old Christians: ¿Cómo logró la doble-triple corona?

La consagración comenzó con la reformulación del trabajo en juveniles
Ayer, mientras los hinchas de Old Christians seguían dulces recordando el triunfo ante Old Boys que les permitió ser campeones uruguayos, el head coach Guzmán Barreiro ya estaba reuniéndose con el PF Ignacio Marchesano. Empezaba a planificar todo lo que viene: la temporada de seven y el descanso de postemporada, para volver al trabajo en 2017, con el gran objetivo del Nacional de Clubes B de Argentina y por llegar a la final del campeonato.

El rugby de clubes uruguayo hace tiempo dio el salto de deporte social a competitivo. Fue en épocas del Carrasco Polo multicampeón, que obligó al resto a empezar a trabajar como profesionales aún en un deporte amateur, con al menos cinco entrenamientos semanales.

Pero esta nueva era azul ha dado un paso más. No es casualidad la doble-triple corona que alcanzó el sábado, con el bicampeonato en Primera, Intermedia y Preintermedia: es el fruto de un trabajo metódico y a muy largo plazo, un auténtico caso de estudio de cómo lo que se empieza a formar abajo termina dando réditos arriba.

El cambio en formativas

Christians, como Old Boys, tiene una ventaja invalorable en el rugby uruguayo: ser un club de exalumnos de un colegio como el Stella Maris, en el que se entrena rugby seis años. Sin embargo, no siempre logró que eso se tradujera en la fortaleza actual de Primera División, donde tiene actualmente 85 jugadores, la base de esa superioridad en las tres categorías.

"Arrancamos hace muchos años. Yo comencé en el colegio en 2008, pero ya estaba Tomás Fonseca. Se armaba un equipo A, uno B y uno C, y ese tipo de pirámides llevaba a que quedaran menos jugadores. Los de la C no se divertían, jugaban menos, no era un buen camino. Se revirtió, empezaron a jugar mezclados y se divertían más. Hoy vas a una práctica de quinto o sexto de escuela y hay 40 chicos. Lo pasamos a la M13, M15 donde hoy tenemos 2 equipos, y en M17, que era el salto clave porque es donde se pasa del colegio al club. Logramos bajar mucho la cantidad de chicos que se iban. Y este año logramos tener dos M19. Se viene trabajando desde hace muchos años, con tremendo staff técnico, de juveniles, el cuerpo médico, managers. Hay un trabajo integral", explica a Referí Barreiro, de 34 años, con el mismo afán didáctico que muestra en cancha con sus dirigidos.

Otro punto clave fue el reclutamiento en juveniles, basado en una premisa: poner a jugadores actuales como entrenadores, lo que ayudó a "fanatizar" a los más chicos con el club. "Tratamos de tener mayor cantidad de entrenadores-jugadores, para traspasar lo mejor posible lo que hacemos arriba hacia abajo. Que salga de ellos mismos. Además, cuando sos entrenador tenés una mejor lectura de lo que pasa en la cancha. Los chicos nos van a ver el fin de semana y después el jugador de Primera los entrena. Además se toman tiempo para ellos, organizan los asados, los terceros tiempos", explica Barreiro.

El resultado fue claro: con el plantel más amplio del medio, producto de ese trabajo en formativas que viene desde hace varios años, Christians consiguió equipos fuertes en todas las categorías. Los títulos pueden venir o no, pero el trabajo del azul ayuda a conseguirlos.

El año pasado ganaron todos los títulos posibles en XV: Primera, Intermedia, Preintermedia, M19 y M17, y el Valentín Martínez de M15, M17 y M19. Y ahora ya cumplió con los de mayores, y está en camino en juveniles.

Objetivos cumplidos

El head coach es claro: "En nuestra hoja de ruta no estaban los títulos", dice, sin que parezca "casete". Y lo explica: "Nuestro objetivo era tener en 2018 un cuarto equipo, y en 2017 una segunda M19. El M19 lo logramos y hay que mantenerlo, y lo del cuarto equipo quizás lo logremos el próximo año. Si logramos eso, lo otro acompaña", agrega.

Según el DT, eso se transmitió a los jugadores en la semana más especial del año, con tres finales por delante. "Les dijimos: 'el objetivo está cumplido. Lógico que los jugadores tienen el hambre de ganar, pero estábamos cumplidos. La Intermedia ganó en la hora, la Primera con un penal a los 75'. Y si no ganábamos no era un caos; solo iba a significar que no habíamos podido ganar un partido".

El cambio también se ve en los entrenamientos. Si se iba a exigir a los jugadores como profesionales, pero siendo amateur, había que sacar el máximo jugo posible a las prácticas, pero sobre todo, hacerlas disfrutables. "Tratamos que duren 1 hora 20, que sean intensas, para que se diviertan y saquen lo mejor".

Este año, un objetivo clave fue encontrar la motivación en los jugadores. "El año pasado ganamos los tres títulos, algo que veníamos buscando hace tiempo. No era objetivo en sí mismo, pero el club lo necesitaba; veníamos de muchas finales perdidas. Buscamos despertar nuevamente el hambre en el equipo, porque sabíamos que después de algo importante siempre viene una recaída. El Campeonato Argentino fue clave: un foco claro, una zanahoria, que motivaba a la Primera pero además al resto del plantel, que tenía más chances de jugar partidos en el torneo local".

"En la segunda parte nos propusimos administrar energías. Pese a que perdimos la final, el Argentino nos dio buen resultado, adquirimos experiencia, crecimos en lo humano. Después buscamos manejar bien los tiempos: sabíamos que nos teníamos que meter entre los cuatro, llegar bien a semifinal y final".

El equipo lo logró, y llegó como necesitaba, en alza a la definición, hasta alcanzar el título.

¿Que se viene? Otra vez, Barreiro es claro. "Consolidar la segunda m19, el cuarto equipo del plantel principal. Lógicamente ser nuevamente campeones, pero el eje pasa por nosotros".

Tres momentos del año

Terminar bien

"Después de la caída con Polo (44-15) aprovechamos el viaje a Trébol, hicimos buena juntada de grupo, buenas charlas. El fixture nos ayudó. Le ganamos a Old Boys en un partido duro, después vino la derrota con Carrasco Polo, tuvimos 3 partidos para levantar y enfocarnos en que necesitábamos posicionarnos entre los 4 para clasificar a semis. Claramente en el Campeonato Argentino habíamos hecho muy buena defensa, pero después cambiamos el foco. Ese golpe de Carrasco Polo nos hizo reaccionar".

Derrota con Polo

"Nosotros teníamos claro que Carrasco Polo estaba muy bien este año. No sabíamos cuando iban a perder. Pero tomamos el segundo partido con ellos (derrota 30-20) como un desafío, buscar determinados objetivos. El resultado no era lo primordial; queríamos estar presentes en defensa, volver a estar en pelea, demostrarnos que no había una diferencia de 30 puntos como hubo en la primera rueda", dijo Barreiro, apuntando a que sabían que tenían que apuntar a las semifinales.

El recambio

"Tenemos un plantel bastante largo. Sí intentamos mantener algunas posiciones claves, con líderes del equipo, jugadores que jugaron gran cantidad de minutos, pero otros que tuvieran rotación. Los jugadores lo entendieron muy bien, a algunos le tocó quedar en el banco, y entendieron que su rol era ser jugadores de impacto, de 15-20 minutos. Eso demuestra una gran madurez, de aceptar su rol, poniendo al equipo por arriba de ellos. Lo entendieron y fue un punto clave".

85
Jugadores. Tiene el plantel de mayores de Christians, dividido en tres equipos: Primera, Intermedia y Preintermedia. Para el año que viene se planifica una Preintermedia B.

45
Jugadores. En M19, divididos en dos equipos. La misma cifra aproximada hay en M17, donde también tiene dos equipos.

50
Jugadores. Tiene Christians aproximadamente en M15.

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