El manual de estilo de la selección

El Maestro repitió la figura táctica de Recife, fue cauteloso, pero ganó con un gran Cavani

Cautela, orden y respeto caracterizaron al equipo del Maestro Tabárez en el difícil triunfo contra los peruanos que depositó a los celestes en la punta de las Eliminatorias junto a Ecuador.

¡Cómo le costó a Uruguay conseguir la pelota en el primer tiempo! Peru ganó los espacios, en vigor espiritual y en velocidad. Fue superior con un planteo táctico esencialmente defensivo con cuatro hombres atrás, otros cuatro en la zona de volantes y con Claudio Pizarro que jugaba como lo hace normalmente Edinson Cavani cuando los celestes son visitantes, es decir, ayudando en la marca y los relevos del mediocampo.

Sin embargo, el propio Cavani esta vez y como local, también jugó en esa posición, más en el medio que arriba, en lo que se puede decir que fue una sorpresa negativa del planteamiento inicial del Maestro Tabárez.

Entonces, delante de la línea de cuatro tradicional, Egidio Arévalo Ríos jugaba de tapón, con Álvaro González por derecha y Matías Vecino por izquierda, y en una misma línea lo hacían Carlos Sánchez de un lado y el propio Cavani por el otro.

Eso obligaba a Luis Suárez a jugar demasiado solo arriba. Un planteamiento bastante cauteloso de Tabárez, máxime teniendo en cuenta la localía y el rival.

De todas maneras, el primer tiempo fue muy parejo con mayor propuesta peruana –Fernando Muslera salvó un gol hecho– y un par de situaciones celestes: un cabezazo de Vecino, otro de Palito Pereira que un rival la sacó cuando entraba y pegó en el travesaño, y un tiro de Cavani que fue bien controlado por un zaguero.

La disposiciíon del segundo tiempo ya fue otra. El ingreso del Cebolla Rodríguez dotó al equipo de Tabárez de mayor consistencia y la salida de Pizarro, también ayudó al despliegue táctico nuevo del estratega celeste, ya que contaba con menos marca y con mayor tenencia de pelota y llegada.

Pero la posición de Cavani –pese a su golazo– volvió a ser la misma dando una mano en el medio cuando Uruguay no conseguía el balón. Una vez más, su despliegue generoso le dio una mano enorme a la selección.

En base a sacrificio y entrega, Cavani fue el tractor que estuvo en todos lados y por momentos, el motor de un equipo que no tuvo su mejor noche, al menos, con la pelota.

La lesión del Tata González sobre los 79 minutos, le dio cabida a Jorge Fucile en el equipo y así, Palito Pereira pasó a volantear.

Tácticamente, Uruguay no varió demasiado con relación a lo mostrado en Recife ante Brasil, pero en el complemento, ganó en marca y posesión de pelota. Le faltó mayor llegada al arco contrario.

Más allá de esto, el equipo y Tabárez consiguieron tres trabajosos puntos para ser líderes.

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