El mago picapiedra

Cristian Olivera se formó entre el ascenso y el sur de Brasil y hace goles que se meten en el corazón de sus hinchas

La pisa, la lleva atada y mete la pausa. Juega cortito y al pie. Tiene la cadencia de los viejos números 10. Por eso, apenas lo vieron jugar por primera vez en el Olímpico, en un amistoso ante Villa Española, la hinchada de Rampla Juniors lo bautizó como "El Mago". Por su talento y por su parecido con el chileno Jorge Valdivia.

Es Cristian Olivera, el hombre que el domingo entró en el clásico ante Cerro y abrió la cuenta para darle forma a una victoria que se hizo esperar durante nueve años.

"En el vestuario festejamos bastante porque estuvimos una hora para salir. Después nos fuimos al Olímpico donde se había juntado la hinchada y finalmente cada uno se fue con su madre", contó el Mago a Referí.

María, su madre, no va mucho a la cancha porque se pone nerviosa. "Además los clásicos son medio peligrosos", agregó el volante que sufrió los episodios de violencia que se produjeron en el entretiempo cuando hinchas de Cerro atacaron con piedras a los de Rampla. "Yo tenía a mi mujer y a mi hijo de tres años en la tribuna y me puse un poco nervioso. Luego me dijeron que la cosa no pasó a mayores y me calmé cuando los vi".

"Al final, se sentía un clima caliente que había quedado del partido, por eso me arrimé al alambrado y les dije que se fueran rápido. Cuando los jugadores nos fuimos al vestuario nos tiraron de todo: piedras, pedazos de fierro, barro seco. Es una lástima porque un clásico tendría que ser una fiesta", expresó.

Olivera tiene 29 años y forjó su carrera entre humildes equipos del ascenso y desconocidas escuadras del fútbol estadual de Rio Grande do Sul, en Brasil.

"Soy un 10 clásico, ahí es donde me siento más cómodo y dónde más me gusta jugar. También he jugado por afuera o como segunda punta. Pero lo que más me gusta es armar el juego", contó.

Tras jugar en las formativas de Nacional y Villa Española debutó entre los mayores con 18 años, en 2006, en Sud América, con Edgardo Arias como entrenador.

"Jugué cuatro partidos pero no llegué a un acuerdo para firmar contrato de profesional y me quedé parado seis meses hasta que volví a Villa Española", recordó.

El apoyo de sus padres fue clave para lograr consolidar el sueño de ser un jugador profesional.

"Con Villa Española subimos con Arias como entrenador (2007-2008, derrotando en la final de los playoffs a El Tanque Sisley. Pero después de jugar el Apertura el club fue desafiliado por las deudas. Yo vivía con mis padres y conseguí irme a Plaza Colonia, pero recuerdo cómo lloraban algunos compañeros que necesitaban el dinero para sus familias".

Estuvo un año en los patablanca hasta que emigró con el lateral izquierdo Sergio Leites a Sport Club São Paulo, un equipo que juega el Campeonato Gaucho en el sur de Brasil.

"Sergio ya había jugado ahí, es de Rivera y me ayudó mucho a adaptarme, sobre todo con el idioma. Aprendí mucho del fútbol de Brasil. Además fui con mi señora, el club nos daba un apartamento y las comidas, y pudimos juntar algunos reales", contó.

Tanto le gustó jugar al sur de Brasil que pensó en quedarse a vivir. Pero el llamado de Gabriel Añón para jugar en Rampla Juniors en 2015 lo tentó: "Rampla era una gran vidriera".

A una semana de arrancar el torneo de Segunda División, el equipo se quedó sin grupo gerenciador, sin presidente y sin dinero para cancelar sus deudas. "Los hinchas consiguieron US$ 200 mil con colectas. Firmamos contrato un viernes de noche y debutamos el sábado", recordó.

Aquel Rampla terminó campeón del primer torneo del año ganándole 5-4 a Cerro Largo en un partido que perdían 4-1 jugando con 10 futbolistas. Olivera hizo el gol que completó la hazaña. "Sin dudas que fue el gol que más grité en mi vida por todo lo que le tocó sufrir a ese grupo, por los duros momentos que pasamos con las familias". El domingo anotó ante Cerro y dio vuelta una racha oscura. Por eso en la Villa lo llaman el Mago.

Las frases

"Rampla tiene un grupo de hinchas que son unos fenómenos. Se dan maña para conseguirnos desayunos, fruta y meriendas; quieren mucho al club. En lo salarial estamos prácticamente al día, hace poco nos pagaron una parte del mes que nos debían. Se mejoró mucho, no hay plata para tirar para arriba, sabemos que van a faltar cosas, pero la llevamos bien".

"Tuve deudas que reclamé en la Mutual y me las pagaron. Ahora lo único que me deben es de Brasil donde no hay sindicato de jugadores, el juicio demora cuatro a cinco años, me quedaron debiendo un mes y algo más los premios porque subimos, pero los premios no estaban firmados. Algún mensajito mando de vez en cuando pero no me contestan".

"Con Unión de Federico que quedaba al norte de Rio Grande, pegado a Santa Catarina jugué dos amistosos contra Chapecoense, con varios de los jugadores que el año pasado sufrieron la tragedia aérea"

Cristian Olivera
El festejo del gol a Cerro
El festejo del gol a Cerro

"Es para los niños"

"Ganar el clásico fue una alegría muy grande por la felicidad del barrio, por los niños que nunca habían visto ganar un clásico porque hacía nueve años que no se le ganaba a Cerro. El Ronco me llamó para entrar en el segundo tiempo en el mejor momento de ellos y me pidió que agarrara la pelota porque la tenía el rival. Alex (Silva) me puso tremendo pase en el pecho y solo tuve que definirla", dijo el Mago.

La ficha

Fecha de nacimiento: 20 de enero de 1988
Baby fútbol: Deportivo Uruguay, Huracán Villegas y Nacional desde los siete años
Formativas: Preséptima a Quinta de Nacional. Quinta y Cuarta de Villa Española.
Profesional: Sud América (2006-2007), Villa Española (2007-2008), Plaza Colonia (2009), Sport Club São Paulo (primer semestre 2010, en el segundo no tuvo equipo y todo 2011), Plaza Colonia (2012-2013), Sport Club São Paulo (2013), Panandí (2014), Anglo de Fray Bentos (2014), Guaraní de Venancio (2015), Rampla Juniors (2015), Unión de Federico (2016) y Rampla Juniors (2016-2017).

La cifra

3 goles lleva Olivera con la camiseta de Rampla. ¡Pero qué goles! Uno en la final de ida ante Cerro Largo en 2015 y otro en la revancha: el 5-4 de un partido en el que entró cuando perdían 4-1 y estaban con 10 jugadores.

El presidente

"Con Juan Castillo hablamos lo más bien, es sencillo como nosotros, lo vemos poco a veces, pero cuando lo vemos charlamos lo más bien, es un tipo humilde, no hemos tenido ningún problema con él, se ha portado 10 puntos".





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