El Lolo ganó el desafío

El futbolista de Peñarol venció a Gonzalo Bueno y Andrés Silva en la Mercurial Race de Nike

Usain Bolt dijo más de una vez que cuando termine su carrera como atleta quiere ser futbolista. Cristiano Ronaldo sorprende a los mejores velocistas del mundo por su sprint en las canchas. Nike se valió de esta estrecha relación que existe entre el fútbol y el atletismo para plantear en Uruguay un exótico e interesante desafío: la Mercurial Race.

La prueba se llevó a cabo el viernes en el Estadio Centenario entre Gonzalo Bueno y Fabián Estoyanoff, los futbolistas más veloces de los equipos grandes del fútbol uruguayo, Nacional y Peñarol.

Los jugadores se midieron con Andrés Silva, el atleta que concurrió a tres Juegos Olímpicos y que ahora se especializa en 400 metros vallas.

¿En qué consistió el desafío? En una carrera de 40 metros llanos, otros 40 de control de balón y una definición sobre el arco de la Ámsterdam, ya que la prueba se llevó a cabo en el Estadio Centenario.

El propósito del desafío fue promocionar el nuevo calzado de Nike, Mercurial Vapor IX, unos zapatos de fútbol diseñados para potenciar la velocidad de los futbolistas y que son los que usa actualmente el mismísimo CR7. 

El árbitro de fútbol Darío Ubriaco fue el encargado de indicarle las reglas a los contendientes.

Estoyanoff y Bueno, que han jugado varios clásicos como rivales, no se conocían fuera de las canchas.

Según Santiago Pla, uno de los organizadores del evento, “pegaron onda enseguida, charlaron en forma muy amena y en un momento los camarógrafos les tuvieron que pedir que dejaran de hablar porque tenían que verse concentrados para el video que se grabó”.

Las bromas sobraron. Silva se quejó enseguida, ya que el encargado de la entrada en calor fue su entrenador Andrés Barrios, quien además les pasó las básicas a los futbolistas para la partida desde los tacos.

“Yo les traigo a Barrios y a mí no me traen a Tabárez para la parte del fútbol”, bromeó el múltiple campeón sudamericano.

Y así largó la competencia. Silva sacó una apreciable ventaja en el tramo inicial de la carrera.

A pesar de que se corrió sobre césped y no sobre tartán. A pesar de que tenía tapones en el calzado y no clavos. Y a pesar de que la velocidad pura no es lo suyo, ya que desde 2009 a la fecha se especializa en 400 vallas después de una fructífera etapa de competir en 400 m llanos donde llegó a estampar un increíble 45.02 el 17 de mayo de 2006.

Pero Silva tiene una amplia base de formación atlética ya que se inició con el octatlón donde llegó a ser histórico campeón mundial en categoría menores (sub 18) en Sherbrooke 2003.

En ocasión de esa conquista registró 10.74 en los 100 m llanos, récord nacional aún vigente en la categoría sub 18.

Pero el fútbol no es lo suyo. A diferencia de otros atletas como Heber Viera, Michel Mary o Emiliano Lasa (especializado en salto largo) que tuvieron un pasado futbolero, Silva nunca practicó fútbol y tampoco es un apasionado de este deporte.

Por eso el Lolo y Bueno le sacaron ventajas cuando tomaron posesión del balón –mientras Silva se terminó entreverando– para hacer slalom entre cinco estacas antes de rematar al arco.

El Lolo y Bueno llegaron cabeza a cabeza pero el delantero de Peñarol definió primero y ganó con un tiempo de 11.27, una marca que expresa su alta capacidad de control de pelota en velocidad.  

El sistema solo cronometró su tiempo y el video que puede verse en la web solo muestra el gol y el posterior festejo del Lolo que fue cordialmente saludado por sus competidores. Pero la pegada fue de Nike al plantear el desafío.


Mercurial Race
Mercurial Race

Fuente: El Observador

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