El Loco Abreu en picada

Los motivos por los que el club quiere cortar al delantero: no rindió en la cancha, no se consiguieron los objetivos deportivos y tiene un sueldo alto

Nacional tiene que tomar una decisión delicada. Decirle a Sebastián Abreu que ya no lo quiere, cinco meses después de su mediático regreso al club, con 3.000 personas en el Parque Central para recibirlo, y cuando aún le quedan dos años de contrato.

Pero hay motivos para que Nacional tome la determinación. No rindió ni por asomo lo que se esperaba de él en la cancha, el equipo no consiguió los objetivos deportivos, y tiene un sueldo alto.

El Loco no está en los planes del técnico Rodolfo Arruabarrena, aunque no lo dirá públicamente, porque como dijo un dirigente a El Observador, “tiene contrato y lo que se quiere es lograr una salida negociada y cuidar al ídolo”.

El presidente Eduardo Ache también habló del asunto en el programa  partidario Pasión Tricolor que se emite en 1010AM: “Los ídolos pasan por momentos buenos y malos, debemos ser respetuosos, no manchar la historia, pero la obligación es mirar hacia adelante”.

También dijo que “en enero pudimos haber hecho la plancha, bajar el presupuesto y en junio empezar de cero, pero no lo hicimos”. Ahora sí, el club va a encarar “una renovación pensando en el futuro, pero con respeto a la historia”.

Por otro lado, el dirigente Claudio Puig dijo que “Nacional tiene la necesidad imperiosa de reducir el presupuesto, hasta ahora estuvimos con las manos atadas porque teníamos muchos compromisos, pero no podemos seguir pagando estos sueldos de ópera”.

Ache empezó las gestiones para el retorno de Abreu cuando aún era candidato a la presidencia y estaba en campaña. Una mañana de diciembre que El Observador fue a hacerle una entrevista a un restaurante de Carrasco, lo esperaba para reunirse Gerardo Rabajda, uno de los representantes del Loco.

El miércoles pasado, otro integrante de la comisión directiva de Nacional expresó a El Observador que buscan “una salida cuidadosa” para el ídolo, que hoy cuenta con 36 años y no tuvo un buen rendimiento futbolístico en los últimos meses.

En los dos partidos que cerraron la participación en el Clausura Abreu fue titular, pero en ambas ocasiones lo reemplazó Juan Cruz Mascia, una de las apuestas de futuro. El domingo contra Wanderers a Abreu no le gustó nada dejar la cancha.

Para volver al cuadro de sus amores el minuano dejó de ganar US$ 100.000 mensuales en Botafogo, con el que tenía un contrato hasta el Mundial 2014, y después de llegar a un acuerdo de rescisión en Brasil, firmó por la mitad de ese dinero en Nacional.

Se hizo todo lo posible para presentarlo un día 13, el número que utiliza para jugar. Desde que llegó Alarcón a presidir al club, el marketing se maneja muy bien. Por carisma y por logros se constituyó en la imagen tricolor.

“Si yo quería un contrato largo no era por lo económico, sino para asumir la responsabilidad desde adentro y desarrollar una base para posicionar la marca Nacional a nivel internacional y no solo ganar campeonatos uruguayos”, dijo Abreu el domingo de enero que fue presentado como una estrella.

Los nuevos directivos albos (aunque la mayoría continuaron de la administración Alarcón) planificaron el armado de un plantel para ganar el tricampeonato Uruguayo y llegar lo más lejos posible en la Copa Libertadores.

Se aumentó el presupuesto mensual en más de US$ 1 millón y no se consiguió ninguno de los dos objetivos. Ahora hay que bajar ese dineral (para el mercado uruguayo) y por eso se tomó la determinación, en conjunto con el técnico, de darle de baja a futbolistas con remuneraciones altas, entre los que está Abreu.

Además de la baja producción futbolística, hubo otro hecho que encendió las alarmas. Después de empatar contra Fénix por el Clausura, cuando Juan Carlos Blanco ocupaba el cargo de técnico interino, Abreu habló y molestó a los directivos. “No podemos hacer un proyecto a largo plazo, porque un interinato tiene poco recorrido. Sabes que en poco tiempo será cortado para que venga otro. Es tiempo que estamos perdiendo, por más que avancemos en la Copa o logremos ubicarnos más arriba en el Clausura.  Se sabe que la temporada que viene hay que reiniciar todo y darle una estructura al equipo, si es que tienen pensado cambiar de entrenador”, dijo el delantero.

El dirigente Puig le respondió al día siguiente: “Esas declaraciones fueron desafortunadas porque se deben hacer dentro del club” y agregó, “debemos hablar mirándonos a los ojos y a mi nadie me lo dijo”.

Los directivos hablan de una salida cuidadosa y la misma puede ser que el futbolista acepte una de las ofertas que tiene para continuar su carrera en el exterior. Desde México surgieron intenciones de Dorados y Tecos, dos clubes que defendió. El futbolista también estaría analizando una propuesta desde China.

Mientras tanto, el delantero sigue entrenando en Los Céspedes, porque aún no tuvo la comunicación oficial. Hace un tiempo Abreu resolvió no hablar con la prensa, por lo que su opinión es una incógnita.

Cuando Abreu llegó a Nacional tenía 25 años. Cumplió entonces el sueño del pibe. En la temporada 2001 jugó 18 partidos y marcó 17 goles. Una producción impresionante que dejó pasmados a los hinchas. No solo por los goles, también por su demostración de amor al club. En aquella ocasión, además, resignó dinero para defender durante seis meses a los tricolores. Fue campeón uruguayo (marcó goles en las dos finales contra Danubio) y se marchó convertido en un verdadero ídolo.

Lo mismo hizo en las siguientes intervenciones con la camiseta de Nacional. Siempre fue figura, siempre marcó goles importantes, incluyendo siete a Peñarol. Excepto en los últimos cinco meses, donde jugó poco, hizo apenas tres goles y dejó un gusto amargo.


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