El incidente que conmociona a Turquía

La suspensión del partido entre Trabzonspor y Fenerbahçe tiene en vilo al país por las posibles consecuencias deportivas y legales

La suspensión del partido entre Trabzonspor y Fenerbahçe por una agresión al árbitro mantiene hoy en vilo a Turquía por las posibles consecuencias deportivas y legales.

Se prevé que Trabzonspor, conocido como el cuarto equipo más exitoso del país y el de más prestigio fuera de Estambul, pero actualmente en 11ª posición en la Superliga turca, deberá afrontar una "sanción histórica", asegura la cadena CNNTürk.

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El partido de anoche, celebrado en el estadio Avni Aker en Trebisonda, hogar de Trabzonspor, fue interrumpido en el minuto 89, con el marcador 0-4 a favor de Fenerbahçe, al saltar al césped un hincha del equipo anfitrión.

El joven, de 17 años de edad e identificado posteriormente como O.M., la emprendió a golpes y bofetadas con el árbitro Volkan Bayarslan que necesitó atención médica.

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También dos policías fueron agredidos en el estadio por los hinchas de Trabzonspor y recibieron tratamiento ambulante en el hospital local.

Tanto Bayarslan como los policías han interpuesto denuncia contra el agresor, y la asociación profesional de árbitros pondrá en marcha protestas contra este tipo de sucesos, probablemente un retraso de 10 minutos para pitar el inicio de los próximos partidos, informa el diario Hürriyet.

Aún no está claro qué sanción impondrá la Federación del Fútbol Turco (TFF) al Trabzonspor, pero podría ser de hasta cinco partidos a jugar sin espectadores, avanza la cadena CNNTürk, mientras que otros medios hablan de incluso diez partidos, porque el club ya tiene antecedentes.

En noviembre pasado, el consejo disciplinario impuso a Trabzonspor dos partidos con el estadio cerrado y suspendió de sus funciones a tres altos cargos del club, uno de ellos por un periodo de año y medio, al considerarlos responsables de haber secuestrado al árbitro durante cuatro horas tras terminar el partido.

En febrero, el club se jactó en su página web de la actitud de un jugador suyo que recogió una tarjeta roja que se le había caído al árbitro y se la mostró a éste, gesto que al futbolista le acarreó una sanción de dos partidos.

La prensa turca especula con que el asunto podría incluso retrasar la inauguración del nuevo estadio de Trabzonspor, prevista para el arranque de la próxima temporada.


Fuente: EFE