El ignoto argentino que conquista África

El entrenador Esteban Becker llegó a la selección de Guinea Ecuatorial días antes de la Copa de África y metió a su humilde equipo en semifinales

El fútbol africano ha sido, y es, tierra fértil para varios entrenadores extranjeros que llegan a ese continente para impartir sus conocimientos. La actual Copa de África es un claro ejemplo: solo tres técnicos son nacionales y de los 16 equipos, cinco tienen entrenadores franceses, nacionalidad que domina entre los conductores foráneos, quienes en su mayoría son europeos.

La excepción entre los DT del principal certamen de selecciones del continente negro es Esteban Becker, un –hasta hace poco tiempo– ignoto técnico argentino, que dirige a la sensación del torneo, Guinea Ecuatorial, conjunto anfitrión que ha sido sorpresa al llegar a semifinales, instancia en la que hoy se enfrenta a Ghana.

Se trata de un técnico de 50 años nacido en Bernal, barrio humilde de las afueras de Buenos Aires, y que dirigió varios años en divisiones menores de España. En Madrid conoció a Juan Micha Obiang, un ecuatoguineano que fue su asistente cuando dirigió a Fuenlabrada, club que flota entre la segunda y tercera división española. Obiang fue su contacto con el vicepresidente de la Federación de Fútbol de Guinea Ecuatorial, Andrés Jorge Mbomio, quien lo nombró seleccionador femenino. El argentino no defraudó y ganó el Campeonato de África en 2012, organizado en ese país.

Luego, Mbomio ascendió a presidente de la federación a fines de 2014 y 10 días antes del inicio de la Copa de África, nombró a Becker como DT de la selección masculina, en lugar del español Andoni Goikoetxea.

El argentino realizó una concentración relámpago en Madrid y Lisboa y les manifestó a sus jugadores que su objetivo no es la copa, sino el Mundial de Rusia 2018, la que será, en caso de lograr la clasificación, la primera presencia de Guinea Ecuatorial en un Copa del Mundo.

Su Barça
“Yo vengo del barro, de entrenar a equipos menores, por lo que llegar hasta aquí también es un aliento para los entrenadores jóvenes. Si uno trabaja, estudia mucho, todo tiene recompensa”, contó el DT a la agencia AFP.

Se trata de un técnico expresivo, paternalista y apasionado de su trabajo. Cuando dirige, no puede quedarse quieto al lado de la línea, además de saludar efusivamente a los jugadores que sustituye y tener mucho carisma a la hora de hablar a sus pupilos.

Así llegó a las semifinales de la copa, algo impensado en el inicio del certamen. “Estoy en la élite del fútbol, con una selección que ha ganado a selecciones muy buenas”, señaló. “Es un muy buen momento para mí. Me ha costado mucho trabajo, muchos estudios y esfuerzos llegar hasta aquí”, dijo el DT, al que lo ayuda de forma clave que Guinea Ecuatorial sea el único país africano que habla español.

El argentino calificó la histórica clasificación de Guinea para semifinales como “el cuento de la Cenicienta” y que llamó “hormigas” a sus jugadores en comparación con los ‘gigantes’ futbolistas de Burkina Faso, subcampeones continentales, cuando se enfrentaron en la primera fase.

Ser DT de Guinea Ecuatorial lo ha llevado a estar cerca del presidente Teodoro Obiang, quien gobierna con puño de hierro desde 1979 y fue “reelegido” en 2009 con el 95,37% de los votos. La imagen del mandatario está en todos lados y el fútbol no es la excepción, más en tiempos de gloria.

El discurso del argentino coincide con el del gobernante. “Túnez era el 30º equipo de la clasificación FIFA, nosotros los 118º. Era David contra Goliat, deberían haber ganado por 4-0”, dijo el DT, en palabras que fueron reproducidas luego en un comunicado la Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial. Y cita a Obiang para repasar la actuación en la copa. “El presidente dijo (tras ganar a Túnez): ‘Aplaudo a los héroes, ya no quiero más nada. Ahora, si quieren ganar el próximo partido, ¡lo aceptaremos!”.

“Estando entre los ocho mejores de África estábamos contentos. Entre los cuatro mejores, también, pero si jugamos la final, ¡va a ser tremendo! Es la historia de David y Goliat. Los poderosos no nos han podido ganar. Vamos a ver dónde termina el sueño”, dijo el argentino, quien hoy puede escribir otra página de gloria.

 


Fuente: En base a AFP

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