El grupo insólito de la Libertadores

Luego de una sucesión de magros resultados, River Plate busca una heroica clasificación

La Copa Libertadores tendrá su primer gran capítulo de definición esta noche, cuando River, uno de los candidatos, se juegue la clasificación a segunda fase, en lo que seguramente es el grupo más increíble de los últimos años.

River partía como favorito, no solo para clasificar como primero del Grupo 6, sino para obtener el título de la Libertadores, tras haber sido campeón argentino y de la Copa Sudamericana en 2014. Sin embargo, se fue complicando increíblemente en una serie que en los papeles parecía muy accesible, ante Tigres de México, San José de Oruro de Bolivia y Juan Aurich de Perú.

Sólo perdió un partido (2-0 en el debut, en los 4.500 metros de Oruro) pero no pudo ganar ninguno de sus otros cuatro cotejos, todos con un desarrollo fuera de lo común: 1) empató con Tigres 2-2 como local en un partido que dominó los 90 minutos (tuvo 21 llegadas contra seis de los mexicanos), 2) empató luego con Juan Aurich de visitante 1-1, en otro partido que mereció ganar y donde erró varios goles, pese a tener que acostumbrarse a jugar en una cancha de césped sintético abandonada y hasta con agujeros. 3) Tenía la chance de recuperarse recibiendo a Aurich de local: generó 15 chances de gol y estrelló 3 pelotas en los palos, y ganaba apenas 1-0 hasta que en la hora los peruanos le empataron en su única llegada en el partido.

4) Finalmente, sobrevivió a la eliminación con un increíble 2-2 ante Tigres, luego de ir perdiendo 2-0 hasta el minuto 86, cuando descontó. El uruguayo Rodrigo Mora se convirtó en héroe al anotar el empate pasada la hora.

Las chances
Así llegan a la última fecha: se enfrentan Aurich-Tigres en Perú y River-San José en Buenos Aires a la hora 19:45. El único que ya está clasificado es Tigres, con 11, mientras que Juan Aurich suma 6, y detrás están River y San José Oruro, ambos con 4, pero el equipo argentino tiene mejor diferencia de gol (-2) que su rival (-5).

Pero otra vez, ambos partidos tienen sus particularidades.

River le apuesta todas sus fichas a que Tigres al menos le empate a Aurich. Pero los mexicanos, ya clasificados, decidieron viajar con suplentes, y ni siquiera completarán el banco de suplentes. El uruguayo Egidio Arévalo Ríos era uno de los que iba a viajar, pero se bajó pocas horas antes de llegar al aeropuerto.

Mientras tanto, River no debería tener ningún problema ante el débil San José, aunque en este grupo nada se puede dejar librado a la lógica. Los millonarios saben que pueden clasificar si ganan por dos o más goles de distancia y Aurich iguala su partido. Y tienen una enorme ayuda: la crisis interna de los bolivianos, que llegan al partido en medio  de reclamos económicos que provocaron enredos insólitos: su entrenador, el argentino Néstor Clausen, renunció al cargo, pero horas después se arrepintió y volvió. Mientras tanto, los jugadores demoraron el viaje a Buenos Aires, y retrasaron su traslado en ómnibus a Cochabamba, donde hicieron la conexión, recién en la madrugada del lunes. “Eso significa que van a llegar sin descanso al partido en el que contamos todavía con chances matemáticas de clasificar, y así daremos mucha ventaja. La verdad es que no quiero comerme una goleada, pero mis dirigidos se equivocan”, advirtió Clausen, criticando a sus propios jugadores.

Espera Boca
Para peor (o mejor), si River clasifica lo hará como el peor segundo, por lo que es probable que le toque enfrentar al mejor primero, que se perfila para ser Boca Juniors, lo que en ese caso reeditará el clásico del fútbol argentino que también se produjo en cuartos de final de la Copa Sudamericana 2014.

Ante todo, hoy habrá que disfrutar la definición de uno de los grupos más increíbles que se hayan visto en la historia moderna de la Copa Libertadores.


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