El grito del alma

La selección dio una muestra de valentía, solidaridad y aplicación en el inicio de una eliminatoria pareja por excelencia
Faltan 45 minutos para la medianoche, el Estadio Centenario es testigo de un silencio de misa, los vendedores ambulantes cuentan las últimas monedas y en la zona mixta quedan los ecos de la foto que no fue, pero los uruguayos vuelven a casa con una sonrisa.

Uruguay volvió a ser. O mejor dicho, recobró el sentido luego de un lapso donde la renovación de nombres en la Copa América de Chile impuso la amnesia colectiva y se perdió la paciencia.
En esta doble fecha de Eliminatorias rumbo a Rusia 2018, Uruguay volvió demostrar el temple de un equipo que disimuló falencias –suspendidos Luis Suárez y Edinson Cavani, marginado Arévalo Ríos por recomendación médica y lesionado Martín Cáceres en los primeros minutos– con un temple de acero.

Estos dos partidos fueron la foto perfecta del proceso que, hace ya nueve años, encabeza Óscar Washington Tabárez.

Sin Suárez ni Cavani, el objetivo celeste era sumar el mayor colchón de puntos posibles hasta la vuelta de los goleadores. Pero este grupo no sabe el significado de la palabra conformismo.

Uruguay logró dos victorias claves ante rivales diferentes como la altura de La Paz (donde nunca había ganado) y ante una selección que lo había eliminado en el último Mundial.

¿Ganó con brillo? No. Pero la mayoría de los partidos que ganó Uruguay fueron con el sacrificio por delante de la técnica.

Hay que remontarse a la victoria ante Chile en el Centenario (4-0 con póker de Suárez) por las pasadas Eliminatorias o la final de la Copa América 2011 ante Paraguay (3-0), para recordar actuaciones sobresalientes de la Celeste contra rivales de peso.

Uruguay volvió a aferrarse al 4-4-2 que tantas alegrías le dio en el último tiempo y le sumó la inspiración de carlos Sánchez para dotar de fútbol a una línea medular que no negocia el esfuerzo, la determinación, el orden táctico y la marca a destajo.

La línea media fue la zona donde más mejoró el equipo si se tiene como referencia el Uruguay versión Copa América de Chile.

En ese ejército hay soldados invisibles, como Álvaro González o Mathías Corujo, que hicieron un enorme desgaste para que sus compañeros se llevaran los aplausos. Son quienes cargan con el overol y les queda pintado.

Atrás, Maximiliano Pereira sigue con la chapa de señor regularidad, Martín Cáceres y Álvaro Pereira respondieron por izquierda cuando fueron llamados a actuar y Josema Giménez volvió a demostrar ser un alumno ejemplar del maestro Diego Godín.

El capitán juega con la llave para abrir los partidos colgando del cuello y Uruguay disfruta como nunca de un caudillo defensivo con peso en las dos áreas.
En ataque, Uruguay se sacó el karma de no poder anotar a través de sus delanteros y Diego Rolan con Abel Hernández llevaron la tranquilidad que faltaba.

Sin gritar goles, Cristhian Stuani abrió la carpeta del 9 de área y fue figura para pivotear, arrastrar marcas y ser el primer escalón en la presión alta.

Mucha gente sufre de amnesia con una forma de conducción que rescató a la selección del ostracismo.

Es cierto que la generación que invitó a soñar a los uruguayos perdió actores de lujo como Diego Lugano, Diego Pérez, Diego Forlán o Sebastián Abreu, pero este equipo lleva el compromiso en el ADN y no defrauda.
Hoy nadie pedirá a Iván Alonso, Rodrigo Mora, Miguel Britos o Santiago Silva, porque estos jugadores volvieron a demostrar su combustible.

Uruguay tuvo un arranque perfecto, algo que nunca ocurrió con este formato de todos contra todos. Y renovó las ilusiones.

Ecuador - Bolivia

Las dos caras de la moneda
Ecuador es otro equipo que dio el batacazo en el inicio de la doble fecha. Venció como visitante a Argentina –donde muy pocos se dan el lujo de ganar– y selló con éxito el trámite que supone jugar como local ante Bolivia. Recuperó a su estrella, Antonio Valencia, y será el próximo rival celeste en una lucha de punteros al cabo de los dos primeros partidos.

Argentina - Paraguay

Argentina se compró un Lío
Luego de perder la final de la Copa del Mundo ante Alemania y la de Copa América ante Chile, los argentinos le saltaron a la yugular a Lionel Messi. En esta doble fecha de Eliminatorias quedó demostrado que, sin Messi, Argentina es un rejunte de estrellas sin rumbo. Paraguay sigue en su proceso de refundación y sumó cuatro puntos de seis en el inicio.

Brasil - Venezuela

Sin jogo bonito y vino picado
Brasil logró recuperarse luego de una contundente derrota ante Chile y venció sin pasar nervios ante una Venezuela que, junto con Bolivia, pelean por ser las peores selecciones del continente.
El equipo de Dunga, criticado por su avara propuesta, tiene la buena noticia del retorno de Neymar, quien vuelve ante Argentina.

Perú Chile

Campeón a toda velocidad
Chile comenzó la Eliminatoria como terminó la Copa América, jugando un fútbol de alto votaje, con mucha circulación de pelota y un deseo voraz por el ataque. Jorge Sampaoli pulió el manual de Marcelo Bielsa y hoy conduce a la mejor selección del continente.
Perú sigue buscando su identidad bajo la batuta de Ricardo Gareca.

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