El golero que dejó libre Peñarol y que hoy lidera el Intermedio

Diego Melián empezó en un lugar soñado, cayó al fondo y ahora llegó a la elite del fútbol local

Parecía mentira. Los primeros pasos en el fútbol eran un cuento de hadas para Diego Melián, el golero nacido en Malvín Alto. Albergaba sus sueños en las juveniles de Peñarol. Sin embargo, al llegar a preséptima recibió la noticia inesperada. El fin del sueño. Lo dejaban libre. Su técnico de entonces, Miguel Peirano, lo llamó aparte y le recomendó que fuera a Basáñez. "Tengo un amigo como técnico, por lo menos andá a moverte", le sugirió.

Superado el impacto del golpe, un buen día tomó el bolsito y se fue a La Bombonera. No conocía a nadie. Tocó la puerta y preguntó por Barragán, el técnico. Y allí se presentó diciendo que iba de parte de Miguel Peirano y pidiendo permiso para entrenar.

Bastaron un par de días para que le confirmaran que quedaba. Por aquellos tiempos, Basáñez jugaba en la C. El fútbol era amateur. De dinero ni hablar e iba a entrenar en bicicleta.

Melián tenía 15 años cuando debutó en el arco del primero del elenco sangre y luto. Ahí se hizo jugando contra hombres. Pero el destino le tenía deparada otra mala jugada. "Al poco tiempo Basáñez fue desafiliado y me quedé sin cuadro". El club no pudo cancelar unas deudas y fue condenado a no jugar.

El golero se fue a entrenar a Danubio. No fue fichado pero aprovechó un hueco que quedó en un nuevo club que participaba en la C, llamado Terremoto. La aventura duró un año. La diosa fortuna se acordó de Melián, que jugó un gran partido contra Huracán del Paso de la Arena, club que, tras lograr el ascenso a la B, lo llamó para ir a alternar en juveniles.

Allí cobró su primer viático y cuando firmó contrato le dieron un sueldo pero, como pasó habitualmente en el fútbol uruguayo, fue complicado cobrar lo pactado.

"Si no hubiera tenido el apoyo de mis viejos era imposible. En Terremoto, que entrenaba de noche, las pasé todas. Iba a entrenar en bicicleta de noche, era embromado. Y cuando pasé a Huracán me iba de Malvín Norte al Paso de la Arena. Entrenaba a las 8 y tenía que salir 5.30 de la mañana para llegar. Si los agarraba, tomaba dos ómnibus, pero si perdía uno me tenía que tomar tres", contó a Referí.

El contrato con Huracán llegaba a su fin. Las partes se reunieron para renovar. Pero no hubo acuerdo. "En ese mismo momento, mi viejo se quedó sin laburo. La empresa textil cerró. Fue cuando pensé dejar de jugar y salir a laburar para ayudar en mi casa. Y me surgió lo de Danubio. Fue mi primer sueldo seguro. Al tiempo mi papá consiguió laburo de guardia de seguridad; mi madre fue cocinera toda la vida", recuerda.

En la franja firmó dos años de contrato. Luego, a punto de quedar libre, pidió para ir a préstamo a Huracán a pesar de que Racing se inquietó por su concurso. Cuando terminó en el fútbol del ascenso quedó con las manos vacías.

"Racing buscaba arquero para pelear el puesto con Contreras y por las mías, de atrevido, llamé al gerente que era Darío Larrosa y le dije que estaba sin equipo y le pregunté si estaban necesitados. Me respondió 'en un ratito te llamo'. A las dos horas me llamó para que fuera", contó Melián.

Después de mucho deambular, de ir a entrenar en bicicleta, no cobrar y sufrir, Melián encontró, con 25 años, un poco de paz en el arco de Racing. "Encontré sentirme importante. Llegué a Tercera y peleamos el campeonato. Ahí me vieron con buenos ojos. Luego fue cuestión de esperar. Tenés que estar fuerte de cabeza. Fueron varias las veces que me quise ir porque pasaba el tiempo y no jugaba. Pero acá estoy, disfrutando el momento y buscando consolidarme".

Racing venció el domingo 1-0 a Sud América; después de tres fechas en el Torneo Intermedio mantiene el arco invicto, y el equipo de Sayago está primero en la serie B. Y cuando ve el camino recorrido, toma impulso. "Hoy miro para atrás y digo, ¡las que pasé! Hoy puedo decir que juego en Primera, que no es un descanso, es un comienzo".

Récord: Igual que Alexis

Melián igualó el récord de imbatibilidad de Alexis Viera en Racing, quien había sumado 270 minutos sin recibir goles.

"Hay que salir adelante"

Diego Melián contó sus primeros pasos como profesional. "Tenía un contrato firmado pero no recibía lo que decía en el contrato por la situación de ese tipo de clubes. Hoy en día está un poco más regulado pero en ese momento se juntaba la desesperación de uno que tomaba aquello como la oportunidad de salir adelante. Entonces no me iba a poner a decir 'si tengo firmado por 12 quiero cobrar los 12'. No tenía idea cuánto gastaba de boleto pero tomarme dos o tres ida y vuelta era un gasto. Si no fuera por mis viejos, hubiera sido imposible".

La frase

"En el baby arranqué medio tiempo al arco y medio a la cancha, pero como me gustaba revolcarme me dijeron 'ya está'. Y me dejaron en el arco"

Agradecido con Navarro

Melián es agradecido con Sergio "Loco" Navarro, entrenador de goleros con el que se encontró en Danubio. "el Loco me recibió muy bien y es una persona de la que me hice amigo porque me abrió muchas puertas. Me pedía que fuera, laburaba aparte con él o me mechaba en algún laburo", contó el golero de Racing. Agregó que, en señal de agradecimiento, su primera camiseta, cuando debutó en Primera, se la regaló al Loco. "Si no fuera por él, no debutaba, porque en pequeñas cosas me abrió la cabeza cuando yo quería largar", expresó el golero.


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