El gol de la valija cumple 80 años

El 27 de mayo de 1934, en la final del Campeonato Uruguayo de 1933, Peñarol le marcó un gol a Nacional que entró en la historia

Se cumplen hoy 80 años del “gol de la valija”. Un gol que no fue gol porque el árbitro primero lo cobró y después lo anuló. Un gol cancelado a Peñarol, pero que lo recuerda con orgullo Nacional porque a raíz de esa incidencia perdió a dos jugadores y con nueve aguantó 84 minutos (los 24 del pico más el alargue de 60) frente a los 11 aurinegros.

En 1933, segundo año del profesionalismo en el fútbol uruguayo, Nacional formó un equipo dirigido por Ondino Viera que se denominó “La Máquina”. Ganó con luz la primera parte del torneo, pero al cabo de la temporada terminó igualado en puntos con Peñarol. Debido a que el campeonato finalizó en diciembre, se fijó la final para el 27 de mayo de 1934.

Se designó como árbitro a Telésforo Rodríguez, cuyo antecedente había sido dirigir en la Liga Tranviaria. El clásico estaba 0-0 cuando a los 66 minutos se registró una jugada que pasó a la historia. Bahía, un brasileño que jugaba en Peñarol, remató al arco. La pelota se fue afuera, pero rebotó en la valija del kinesiólogo tricolor, Juan Kirschberg, que estaba junto al palo izquierdo del arco de la Colombes defendido por Eduardo García. El balón retornó a la cancha y ante el grito desesperado de Matucho Fígoli, masajista aurinegro, “!metela por las dudas¡”, Braulio Castro la empujó al gol.

El juez hizo una seña que confundió a todos. Los futbolistas de Nacional entendieron que había cobrado el tanto y se le fueron arriba para protestarle. En la incidencia resultaron expulsados los tricolores José Nasazzi y Juan Labraga (luego serían suspendidos por un año). Hay quienes dicen que el juez también echó Ulises Chifflet. El partido se suspendió porque entraba la noche y no había iluminación en el Centenario.

Después de arduas discusiones en la Asociación, se resolvió jugar el pico de la final el 25 de agosto de 1934. Nacional no tendría a Nasazzi y a Labraga. Chifflet, si es que fue expulsado, se salvó de la sanción. Se disputó a puertas cerradas, con apenas 300 personas en el palco oficial y una multitud afuera del estadio. Cuentan que el técnico tricolor, el húngaro Américo Sziguetti (sustituto de Andino Viera) diagramó una táctica brillante con muñequitos de plomo para explicarle a los jugadores cómo debían moverse en la cancha.

Los tricolores lo recuerdan como el partido de los “nueve contra 11”. Aguantaron con dos hombres menos los 24 minutos del pico y los dos alargues de 30 minutos. Finalizó 0-0. Entonces no se definía por penales y jugaron otro partido el 2 de setiembre de 1934 que también terminó igualado sin goles. Hubo que disputar una cuarta final el 18 de noviembre; Nacional tenía otro entrenador: Emilio Servetti Mitre. Los aurinegros ganaban 2-0 en el primer tiempo, pero en el complemento los tricolores lo dieron vuelta con tres goles de Héctor “Manco” Castro.

Así, el 18 de noviembre de 1934, después del gol de la valija, de cuatro finales, de jugar prácticamente un partido con nueve jugadores, de ser dirigido por tres técnicos, Nacional se coronó campeón Uruguayo de 1933.

La valija y la pelota de aquel partido, se encuentran en exhibición en el Salón de Cristal de la sede de Nacional.


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