El gimnasta que da exámenes en el aire

Cristhian Meneses, que volvió a ser medallista en un Sudamericano de gimnasia, reparte sus horas entre el deporte y el estudio de Escribanía

Entre Piedras Blancas y Colón. Entre el piso y el aire. Entre la facultad y el gimnasio. Entre la escribanía y la gimnasia. Así transcurre la vida de Christian Meneses, gimnasta de Olimpia de 19 años, que tuvo excelentes resultados en el último Sudamericano de Cochabamba, en Bolivia, y que recibió a El Observador en la cúpula de Colón para contar su historia.

Los objetivos cumplidos, cuando el camino se transita cuesta arriba, se disfrutan por duplicado. Y eso le tocó vivir a Meneses, cuyo negocio familiar fue clave para convertirlo en gimnasta.

Su familia tenía una perfumería en el barrio Peñarol y, como se tenían que dedicar al negocio, el niño de aquel entonces encontró en el club una actividad para mantenerse ocupado.

Comenzó haciendo gimnasia social y natación, hasta que uno de los profesores le vio condiciones físicas como para desarrollarse en la gimnasia artística. De ahí en adelante pasa de lunes a viernes en la fosa, el lugar del club donde los gimnastas entrenan sus habilidades.

“Arranqué a hacer gimnasia a los seis años, casi de casualidad y hoy hago los seis aparatos masculinos que son suelo, salto, arzones, anillas, barras paralelas y barra fija. En suelo y salto me siento más cómodo, son mis dos especialidades”, dice Meneses, quien hace un esfuerzo por levantar la voz en medio de una clase de gimnasia para niños que se mueven al ritmo de una música caribeña.

Su primera actividad a alto nivel fue con su ingreso a la selección uruguaya y su participación en el Sudamericano infantil en Lima, en el año 2009 y su última incursión en el exterior fue el Sudamericano adulto en Bolivia hace apenas dos semanas.

Sin embargo Meneses es cauteloso. “Fue un Sudamericano accesible porque la mayoría de los competidores venían cansados del Mundial. Yo fui más fresco porque no fui al Mundial. Pero de todas formas, Brasil y Argentina tenían equipos de mucho nivel y el único país que faltó fue Chile”.

Meneses clasificó a cinco finales, de las cuales compitió en tres. En suelo se enfrentó a los brasileños Ángelo Assunçao y Renato Oliveira, en anillas se midió ante Federico Molinari, quien terminó entre los ocho mejores en su rubro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Enrique Medina que es el primero en el ranking de las copas mundiales.

El punto de mayor éxito estaba reservado para salto donde terminó con la medalla de plata. Un logro histórico para un uruguayo que se suma al bronce que ganó –en esta misma prueba– el año pasado en el Sudamericano de Santiago. Ese había sido el primer podio de la historia para un gimnasta uruguayo en adultos.

Además, Meneses terminó séptimo en la sumatoria de todas las pruebas, el all-around.

“Siempre vengo de los Sudamericanos con ganas de más, con la intención de crecer y estoy muy motivado. De la gimnasia no se puede vivir en Uruguay, así que por ahora le meto a la facultad porque tengo la certeza de que mi deporte no me va a salvar”, agrega este estudiante de notariado en la facultad de derecho.

“Por ahora, vivo del laburo de mis viejos y el club, cuando nos toca ir a una competencia internacional, me ofrece un bono motivante por haber clasificado. No tengo planes de ir al exterior a entrenar ni radicarme. En Uruguay tengo mis raíces y cuando viajo es solo por entrenar”, suma Meneses, quien lleva adelante una estricta dieta de carbohidratos y una rutina de entrenamientos que le insume cuatro horas diarias de lunes a viernes.

La carga horaria de los entrenamientos y las exigencias en su carrera universitaria hacen de Meneses un equilibrista a la hora de organizar su agenda. “Además de entrenar a diario e ir a la facultad, ahora empecé a trabajar también con un nutricionista que me ayuda para mantenerme en forma y ayudar a recuperarme después de los entrenamientos. Cuando tengo parciales tengo que faltar a entrenar porque estudio una carrera que tengo que leer mucho y no me dan las horas”.

“Por suerte vengo creciendo y estamos todos contentos. Mis padres ya necesitan un babero porque de verdad están muy orgullosos y me lo dicen todos los días”, agrega a las risas.

La lista de agradecimientos de Christian es larga: “A la Federación Uruguaya de Gimnasia, al Ministerio de Turismo y Deporte y al Comité Olímpico Internacional, que son las instituciones que hacen posibles los viajes y las competencias, a la Clínica Integral del deporte, a Edgardo Barbosa que es mi nutricionista, a mis padres, a mi hermana que muchas veces me viene a buscar al club y a mi novia por el apoyo”.

Olimpia tiene un equipo multidisciplinario en gimnasia artística que se compone por los profesores Mario Martínez en varones, Arman Mkrtchyan en damas y Nicolás de León como asistente.

Ahí se formó Meneses. El futuro escribano que escribe la mejor historia de la gimnasia uruguaya.


Fuente: Danilo Costas, @DCostas8

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