El fútbol y los excesos: las estrellas que brillaban en la noche

El chileno Jorge Valdivia habló sobre sus salidas nocturnas, dijo que juega mejor cuando trasnocha y disparó el recuerdo de futbolistas que hicieron historia por su clase y su conducta

Que los jugadores de fútbol salen de noche es una máxima tan vieja como el deporte mismo. Que muchos de ellos no pueden resistir la tentación y sucumbieron ante las promesas de la noche, también. Las declaraciones de Jorge Valdivia al diario Folha de San Pablo (“Cuanto más salía, mejor jugaba. Muchos jugadores salieron de noche y se convirtieron en fenómenos”, dijo el chileno), disparó el recuerdo de los genios del fútbol más indisciplinados.

Uno de los jugadores de peor conducta fue Diego Armando Maradona. Genio irrepetible dentro del campo, el astro argentino no pudo manejar la presión que lo llevó a ser el hombre más famoso del mundo y cedió ante los malos ofrecimientos.

El mejor jugador de la historia sumó episodios con alcohol y drogas en su periplo napolitano, además de vínculos con la mafia que lo utilizó como propaganda, a cambio de protección y seguridad en sus irrupciones públicas.

Otro ícono nocturno es el norirlandés George Best, quien logró dos Premier League (1965 y 1967), la Liga de Campeones de 1968 y el balón de Oro del mismo año con Manchester United.

Según la FIFA, marcó 254 goles en 706 partidos, por lo que se ganó fama de goleador indisciplinado.

“Dicen que me he acostado con siete Miss Mundo, pero eso es mentira…solo han sido tres”, lanzó a la prensa harto de ser portada de las revistas del corazón. Best falleció en 2005.

Otro británico rey de los excesos fue Paul Gascoigne. La última joya inglesa brilló en Inglaterra e Italia, pero una lesión de ligamentos lo hizo recuperarse en los bares de Roma.

Se retiró en 2004 y cambio su dieta a cuatro botellas de whisky y hasta 16 líneas de cocaína por día, según reconoció en “Glorious”, su autobiografía.

Divorcios, desórdenes neurológicos y dos intentos de suicidio lo llevaron a estar recluido en hospitales psiquiátricos de Inglaterra, Gales y Portugal.

Cuando parecía recuperado, protagonizó una brutal pelea con el cantante de Oasis, Liam Gallagher.

Los jugadores brasileños fueron protagonistas de historias que recorrieron el mundo y comprometieron la carrera de grandes futbolistas. Uno de los referentes en el rubro fue Romario, que siempre se definió como un amante de las fiestas y las mujeres. Famosas fueron sus escapadas en las concentraciones de Vasco Da Gama, Flamengo, Fluminense, Barcelona y la selección de Brasil. Pese a dedicarse a la política, sigue haciendo de las suyas. Su última novia conocida es un transexual.

Ronaldo tampoco se quedó atrás. Tuvo el privilegio de jugar en los dos grandes de España e Italia (Barcelona y Real Madrid, Inter y Milan), pero cerró su carrera en Corinthians con portadas en los diarios sensacionalistas.

Se casó varias veces, se involucró con travestis y la prensa deportiva lo criticó por su peso. Ya retirado confesó que fue Romario quien lo inició en las fiestas sexuales y el descontrol.

Adriano fue el más polémico de los cuatro. Luego de brillar en Inter, se vio envuelto en escándalos.  Según Corriere della Sera, el futbolista gastaba US$ 53 mil cada fin de semana en damas de compañía y alcohol.

En 2009 se fotografió con una ametralladora en la mano junto al principal narcotraficante de Río de Janeiro, lo que puso punto final a su carrera, aunque ayer firmó un contrato a prueba en Atlético Paranaense.

Ronaldinho llegó a disfrazarse detrás de una máscara para desfilar en el carnaval y protagonizó numerosas fiestas con prostitutas durante su estancia en Italia.

Su salida de Milan se debió a que Corriere della Sera publicó fotos de una fiesta, que costó € 75 mil, antes de un clásico que ganó Inter 2-0.

Más atrás en el tiempo, otros brasileños dejaron su huella.

Sócrates, uno de los grandes jugadores en 1980, junto a Zico, Alemao, Careca o Falcao, y Garrincha, fiel ladero de Pelé y ganador de los Mundiales de 1958 y 1962, compartieron algo más que la gloria: la causa de sus muertes. Ambos fallecieron por cirrosis en 2011 y 1983, respectivamente. Garrincha además tuvo 36 hijos, de los que solo reconoció 15.

El colombiano Faustino Asprilla tuvo su momento de gloria en la Serie A, donde sus goles enamoraron a Parma y sus gambetas lo ayudaron a tener asistencia perfecta en la noche italiana.

Fue adicto a los caballos de carrera (coleccionó hasta 60 ejemplares), tuvo vínculos con personas allegadas a Pablo Escobar y descartó 20 millones de pesos colombianos para actuar en una escena pornográfica.

Para cerrar el equipo de los futbolistas que se vieron involucrados con la noche, no puede faltar Fabián O’Neill, quien triunfó en Juventus, donde coincidió con Zinadine Zidane, y dejó su carrera a los 29 años por su adición al alcohol.

Con estos once titulares, el equipo nocturno es un lujo, aunque se pueden convocar para el banco de suplentes a Ariel Ortega, Héctor “Bambino” Veira, Adrián Mutu, René Higuita, Hugo Sotil, Jorge “Mágico” González y Cuauhtémoc Blanco.


Fuente: Danilo Costas @DCostas8

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