El fútbol está envuelto en una espiral de violencia

Hubo incidentes graves en Maldonado en 2005, en enero de 2009 y en el beneficio a Haití

Un herido de bala luego del partido Racing-Cerro; una trifulca entre futbolistas de Wanderers y Juventud; encontraron armas en un ómnibus que trasladaba a hinchas de Peñarol previo al clásico del Apertura; el partido de las estrellas en Maldonado que termina con un herido y ahora la agresión del golero Jorge Bava a un policía y un herido de bala, forman parte del espiral de violencia que padeció el fútbol uruguayo desde octubre a la fecha.

Un tema que parece no tener final y que, por el contrario, se incrementa con el paso del tiempo. El caso más recordado fue trifulca del año 1999 que terminó con el procesamiento con prisión de jugadores de Nacional y Peñarol.

Sin embargo, desde 2003 se produce, al menos, un episodio grave por año. 
Tome nota: El domingo 21 de setiembre de 2003 los jugadores de Liverpool y Nacional se toman a golpes de puño en Belvedere. La gresca se inició con golpes de puño entre Fernando Machado y Julio Fuentes. El juez Mirabal tomó el caso.

En el año 2004 se registra el incidente entre hinchas de Nacional y la Policía. Un policía de la fuerza antimotines y tres hinchas de Nacional, uno de ellos que quedó ciego a causa de una bala de goma, fueron procesados por la Justicia y enviados a prisión preventiva. Los incidentes ocurrieron en el clásico del  Clausura en el que la Policía debió emplear gases lacrimógenos para controlar los incidentes.

El año 2005 fue terrible. La hinchada de Peñarol resultó incontrolable, cuando en enero, en Maldonado, se generaron problemas en la cancha. Invadieron los hinchas y hubo problemas con heridos en Las Delicias.

En marzo de 2006 fue asesinado Héctor Da Cunha a la salida del partido entre Peñarol y Cerro y la actividad del fútbol fue paralizada.

En 2007 se balearon hinchas de Cerrito y Platense en la cancha de Progreso. Un año después es agredido el periodista Alberto Kesman en el Parque Central por parciales de Nacional.

En el verano de 2009 las hinchadas de los grandes vuelven a dar la nota. En el clásico jugado el 17 de enero de 2009, Hugo Muñoz, parcial de Nacional, recibió un balazo en el pecho luego de ser agredido por un hincha de Peñarol que realizó seis disparos en plena avenida 8 de Octubre.

En mayo del mismo año los hinchas de Peñarol arremeten contra los de Nacional en la Olímpica, que nunca más volvió a ser compartida en partidos oficiales.

La sociedad se conmueve por el asesinato de dos jóvenes hinchas de Aguada y el presidente Tabaré Vázquez reclamó que se fortalecieran las líneas de trabajo en materia de seguridad pública.

En 2010 se dio un caso insólito:  el clásico de veteranos de fútbol en beneficio a Haití terminó a las trompadas. En la Ámsterdam se produjeron incidentes con la hinchada de Peñarol que pretendió ir rumbo al sector de los de Nacional para agredir y se trenzó con la Policía.

Rompieron butacas, destrozaron el baño de mujeres, piletas, canillas y el saldo final fue de cinco policías heridos y dos detenidos que fueron derivados a la justicia.

La noche del miércoles 21 de setiembre de 2011, por la Copa Sudamericana, se suspende el partido de Nacional con Universidad de Chile. En el Parque Central, agredieron al primer línea Milciades Saldívar con un una serpentina que le pegó en la cabeza y el partido fue suspendido por la terna paraguaya dos minutos después de iniciado el segundo tiempo del partido.

El 8 de mayo de 2012 se produce un bochorno en el Ubilla de Melo cuando los jugadores de Cerro Largo y Cerro se toman a golpes de puño.

La batalla campal que se registró en Melo tuvo derivaciones trascendentes en la AUF. Fueron sancionados 19 jugadores, que fueron denunciados por el árbitro. Algunos terminaron en el juzgado. Más recientes son los casos de Wanderers-Juventud en el Viera o la agresión del brasileño Diogo a un línea.

El espiral de la violencia parece no tener final. El pasado campeonato terminó prácticamente con un incidente por fecha. El verano se inicia con un problema que determinó la paralización del fútbol. Y se avecina la etapa más caliente del torneo, el Clausura y las finales por el Uruguayo con los grandes reforzados para ganar.

Herido de bala
El ómnibus de Cutcsa línea 151 cargado de hinchas de Peñarol fue interceptado el miércoles previo al clásico, en Millán y bulevar Artigas, por un camión que transportaba a parciales de Nacional. Bajaron, discutieron, y se escuchan tres detonaciones de armas de fuego. Una persona recibió un balazo y fue internado de gravedad en el Maciel.


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