El fracaso de un proyecto millonario

Paris Saint-Germain, que se armó para pelear la liga de Campeones, perdió ante Chelsea y quedó eliminado en cuartos de final del torneo: aunque gane la liga francesa y la copa de la liga el saldo será negativo

En 2011 el extenista catarí Nasser El-Khelaifi se convirtió en el dueño del Paris Saint-Germain a través de su empresa, Qatar Investment Authority. Su misión era clara: convertir el equipo francés en una potencia europea. El momento para dar ese salto de calidad era ayer. Pero el equipo fracasó en el intento.

Sí. PSG, que llegaba con una ventaja de 3-1 y con el ánimo insuflado por el agónico gol de Javier Pastore en el partido de ida ante Chelsea, se arrodilló en Stamford Bridge al caer 2-0 ante los dirigidos por el especialista José Mourinho.

Un gol al filo del minuto 90 del francés Demba Ba selló la remontada de Chelsea que comenzó el alemán André Shürrle a los 32’.

Este fracaso podrá tener atenuantes. PSG no contó con el delantero sueco Zlatan Ibrahimovic (segundo goleador del torneo con 10 tantos), lesionado la semana pasada en el partido de ida.

Además, el próximo fin de semana el equipo de Laurent Blanc se puede consagrar campeón de la Ligue 1 de Francia, torneo que ganó la temporada pasada y en el que fue segundo en 2011-2012.

Pero en la Copa de Francia el equipo cayó en dieciseisavos de final mientras que en la Copa de la Liga jugará el sábado 19 de este mes la final ante Olympique Lyon.

Pero aunque gane esos dos títulos que tiene por el camino nada borrará la amargura de la eliminación de ayer.

Por las formas y porque el discurso repetido hasta el hartazgo antes de arrancar la temporada fue clarito: en la Champions se debía mejorar la actuación de la temporada pasada donde PSG cayó en cuartos de final ante Barcelona.

Edinson Cavani, el fichaje estelar de la temporada, ha respondido con goles a los € 64 millones que desembolsó el club para traerlo de Napoli.

El salteño lleva 15 en la Ligue 1 y marcó cuatro en la Champions. En el torneo local es el segundo goleador detrás de Ibrahimovic que tiene 25.

Pero su actuación de ayer dejó que desear: falló dos goles solo a los 71’ y 76’, de zurda y de cara al arco de Peter Cech.

Justo una semana después de haber declarado que una vez terminada la temporada iba a pasar raya y rever la posición donde juega. Ayer faltó Ibrahimovic y volvió a su posición natural de delantero centro, dejando el desgaste de la banda y el repliegue defensivo. Pero la pelota no entró.

El portugués José Mourinho, que ya guió a Chelsea a las semifinales de la Champions en 2004-2005 y 2006-2007, tratará ahora por tercera vez de alcanzar la final de la máxima competición europea, que el Chelsea ya ganó hace dos temporadas con el italiano Roberto Di Matteo en el banco.

El conjunto del técnico luso dominó en el segundo tiempo un encuentro que se había mantenido equilibrado en el primero, cuando los locales tan solo crearon peligro de pelota quieta, y logró cerrar el duelo en el último suspiro, cuando atacaba a PSG con tres delanteros: Samuel Eto’o, Demba Ba y Fernando Torres.

Mourinho, que se había quejado esta temporada de falta de opciones en el ataque, forzó el regreso de Eto’o después de tres partidos apartado por lesión y sentó en el banco de inicio a Torres, que en sus últimas 12 apariciones había marcado un solo gol, en la visita a Galatasaray el 26 de febrero (1-1).

Eto’o se movía por delante de una línea de tres atacantes, Eden Hazard –que dejó su puesto Schürrle por lesión al cuarto de hora–, Oscar y Willian, que tenían la misión de traspasar las defensas francesas y hacerle llegar balones al camerunés. Mourinho, que tiene fama de defensivo, atacó con todo. Y tumbó a un gigante millonario.


Fuente: El Observador

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