El fin de un modelo

PSG pasó de ser un equipo promedio a un animador permanente en base a los petrodólares; sin embargo su proyecto deportivo fracasó
La cuarta eliminación consecutiva de Paris Saint-Germain en cuartos de final de la Liga de Campeones ante Manchester City no solo supuso un duelo planetario entre dos equipos sustentados en base a los petrodólares, sino que también significó un fracaso que puede acabar con el ciclo del entrenador Laurent Blanc y del modelo impuesto por el exdirector deportivo del club Leonardo Nasciemnto de Araújo.

Cuando el equipo pasó de ser un simple competidor en la Ligue 1 de Francia sin relevancia en las copas europeas a ser una potencia económica de capitales cataríes, nombró a Leonardo como director deportivo.

El exjugador, símbolo del club, bailó entre los petrodólares y firmó a jugadores que ilusionaban a cualquiera. Así llegaron Zlatan Ibrahimovic, Maxwell y Thiago Motta.

El equipo abrió también la billetera por Edinson Cavani, Lucas, Javier Pastore, Ezequiel Lavezzi, David Luiz y Thiago Silva, entre otros.

Con estos jugadores de élite PSG debía crecer y ganar la Liga de Campeones, pero no pudo trascender su reinado fuera de fronteras, luego de consolidarse como el gran monarca del fútbol galo en las últimas temporadas.

Decepcionado tras la derrota en Mánchester el martes (2-3 en el global), el presidente del club Nasser Al-Khelaifi se contuvo en zona mixta.

De todas formas lanzó un "debemos reflexionar", que no hizo sino aumentar las dudas sobre las medidas que se tomarán en las próximas semanas.

La eliminatoria contra el City ha dado luz a las limitaciones tanto individuales como colectivas de los parisinos.

Y, si Blanc es el primer culpable como reconoció en la rueda de prensa, por su manera de afrontar los duelos, psicológicamente y tácticamente, la plantilla también falló en momentos claves y en series picantes.

El primero de ellos, por ser la gran estrella, fue Ibrahimovic, quien falló un penal y un mano a mano en su duelo personal contra Joe Hart, el arquero de Manchester City y de la selección de Inglaterra.

Una vez más, Ibra, sin duda faro guía y goleador de los éxitos a nivel local, no cumplió en los dos partidos más importantes de la temporada y tampoco lo hizo en Ligas de Campeones anteriores, desapareciendo en duelos neurálgicos como ante Barcelona o el Chelsea de Mourinho.

¿Quién toma el lugar de Ibra?

El sueco tiene 34 años, termina contrato en junio y ya anunció que no seguirá en el club parisino. Tras la eliminación europea, los dirigentes tampoco tendrían ganas de renovarle, pese a ser el máximo goleador del equipo y liderar la tabla de artilleros en Francia con 30 goles.

Si la partida del sueco se confirma, su plaza como gran estrella e imagen del equipo, que ocupa desde 2012, quedaría vacante.

El gran sueño de los dueños cataríes de PSG es el brasileño Neymar, al que podría interesar mudarse a París, según su representante.

En un mundo signado tanto por el calidad de los jugadores como por su capacidad de convertirlos en productos de imagen, el delantero de Barcelona calza perfecto.

Está justo un escalón por debajo del argentino Lionel Messi y del portugués Cristiano Ronaldo en cuanto a fama y reconocimiento, y desde 2015 sabe lo que es ganar la Champions.

Otras alternativas serían Robert Lewandowski o Thomas Müller de Bayern Múnich, Sergio Agüero de Mánchester City o Álvaro Morata de Juventus.

Atrás, el caso de Maxwell parece más fácil de solucionar. El lateral derecho brasileño de 34 años también termina contrato y casi seguro no renovará, incluso pese a que su nivel no ha bajado mucho.
El futuro de lateral izquierdo parisino lleva el nombre de Layvin Kurzawa y el club, además, repescará a Lucas Digne, cedido a Roma este año.

A sus 33 años, Motta parece estar en declive. El internacional italiano renovó el pasado curso hasta 2017 tras un pulso ganado a los dirigentes, en parte, gracias al apoyo de Blanc, pero no completó una temporada totalmente satisfactoria y PSG puede buscar un socio para su zona medular, aunque los nombres manejados (Sergio Busquets, Tony Kroos o Paul Pogba) parecen imposibles.

También está la posibilidad de fichar al hispano-brasileño Thiago Alcántara, que debido a su fragilidad física está teniendo pocos minutos en Bayern o la opción más fácil y por descarte: ofrecer un último gran desafío a Lassana Diarra de Marsella.

Al final, de la generación de Leonardo, el único superviviente entre estos treintañeros podría ser el central brasileño Thiago Silva, uno de los pocos que cumplió con su cometido ante el City.
La continuidad Blanc también está bajo estudio.

A todo eso, habrá que sumarle la situación de Edinson Cavani, quien no está a gusto y también puede irse en el próximo mercado.

PSG es el ejemplo de que el dinero, al menos en el fútbol, no hace la felicidad.

Fuente: El Observador y Agencias

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