El fin del consenso: Damiani se enojó y arregló con Bengoechea

Pablo Bengoechea será nombrado hoy nuevo DT de Peñarol; Damiani se molestó por la indefinición del caso Aguirre y usará la mayoría que tiene hasta el próximo lunes

El jueves 12 de diciembre Diego Aguirre estaba ilusionado. “Estoy muy contento de volver a dirigir a Peñarol. Es una tremenda responsabilidad”, le dijo a El Observador luego de que Juan Pedro Damiani lanzara la bomba a 48 horas de las elecciones: La Fiera sería “el Tabárez de Peñarol”.

De aquello pasaron apenas 11 días, en lo que todo se derrumbó. Aguirre se bajó y arregló con Inter de Porto Alegre, Peñarol quedó sin entrenador antes de nombrarlo, y el presidente Damiani se cansó del consenso: en menos de 24 horas, sin consultar con los otros sectores, definió dos aspirantes, habló con ellos y decidió que Pablo Bengoechea sea el DT por un año y medio, lo cual se oficializará hoy cuando sea votado por el consejo anterior a las elecciones, en el que Damiani aún tiene la mayoría.

¿Qué pasó en el medio? Una sucesión de hechos, interpretaciones y sensibilidades heridas, que desgastaron la relación recién nacida entre el DT y algunos dirigentes. Muchas cosas cambiaron, y todas en dirección contraria a lo que el DT quería.

Sin mayoría
El 5-3-2-1 del nuevo consejo dejó a Damiani sin el margen de maniobra que tenía, y que le había llevado a prometer el cargo al DT. La primera reunión extraoficial (el lunes pasado) lo dejó claro: ya no habría decisiones unilaterales, lo que se traducía en que no se aceptaría a Aguirre como DT y director deportivo.

Aguirre esperaba que esa primera directiva lo proclamara como DT, y si era posible, también con el cargo de director deportivo. Pero el resultado fue muy diferente: había que negociar .

De hecho, la creación de las dos comisiones, para elegir entrenador y director deportivo, fue otro factor que empezó a mellar el ánimo de Aguirre.

“En caso que Juan Pedro hubiese tenido la mayoría se resolvía rápidamente. Un hecho que tenía que ser de alegría de todos se fue estirando. Se crearon comisiones para analizar la llegada del director deportivo”, dijo ayer la Fiera.

Aguirre aceptó ese nuevo escenario, que no terminaba de cerrarle, por más que las declaraciones de los dirigentes eran optimistas tras aquella primera reunión que sostuvieron el martes de noche.

De todos modos el DT se adaptó y movió fuerte para que se eligiera como director deportivo a Juan Verzeri, una persona a quien conoce desde hace tiempo y que le aseguraba tranquilidad, a diferencia de Gonzalo De los Santos, con quien tuvo algún encontronazo cuando lo dirigió en 2010.

Se quedó solo
El viernes Verzeri dijo que prefería seguir con su carrera de DT, y Aguirre se sintió más solo. Más aún cuando trascendió la cifra que su representante habló con los dirigentes: US$ 100 mil por mes, muy por encima de los
US$ 65 mil que cobraba Jorge Fossati. Lo sintió como una traición.

Ya en la reunión del martes advirtió a los dirigentes: “No me jodan, no tiren de la piola”. Le había dicho que no a ofertas del exterior, incluida la de Inter, pero a esa altura empezaba a repensarla.

Hasta que el domingo se decidió, y dejó a los directivos con las ruedas para arriba. Se lo comunicó a Damiani, que enseguida se puso a hablar con los nuevos candidatos: Guillermo Almada –que estuvo en carpeta cuando renunció Fossati– y Pablo Bengoechea, que apareció en el mapa el jueves, cuando fue destituido en Perú.

El dinero
¿Cuánto influyó la oferta de Inter? Aguirre jura públicamente y en privado que fueron dos cosas separadas, y que el sí a los brasileños llegó después de decir “no” a Peñarol. Pero muchos dirigentes creen que, como en 2011, la mejor oferta económica del exterior le inclinó la balanza. Marcelo Areco fue uno de los que lo dejó entrever públicamente. “Fue una decisión unilateral de Diego. Hoy nos amanecimos de que arregló con otro club. No es algo que se arregle en 45 minutos”, dijo a El Observador.

El contraataque
Damiani reaccionó con furia el domingo de noche, y cansado de la indecisión, se puso manos a la obra y dejó de lado a las comisiones creadas: Mientras empezaba a trascender en los medios la noticia del “no” de Aguirre, hablaba por teléfono con Almada –que está en Tacuarembó porque se casa por estos días– y un poco más tarde se reunía por dos horas con Bengoechea. Luego de finalizar las reuniones se comunicó con los sectores opositores y les informó. Ya no tenía intención de negociar.

El domingo por la noche, Damiani reconoció que ahora era su turno de decidir: “Delegué la realización y no se dio. Yo habría arreglado este tema”, dijo a Hora 25, y agregó: “Estoy decepcionado. Armamos un proyecto y las cosas cambiaron. Ahora resuelvo yo. Mañana a más tardar estará el nombre”.

Dicho y hecho. Al mediodía la avisó a Almada que estaba fuera de carrera y le dio la buena nueva a Bengoechea. Y mientras los directivos opositores hablaban en los medios y decían que no tenían novedades, el propio DT de River informaba que ya tenía la noticia de boca del presidente. Nuevamente la oposición reaccionó sorprendida, y recién un buen rato después Damiani les comunicó que el DT estaba elegido y sería nombrado con la mayoría que el presidente aún tiene hasta el lunes 29 en el consejo directivo.

La oposición quedó en un brete. La decisión de Aguirre, y la de Damiani, generaron molestia. Se sienten ninguneados, pero no tienen margen de acción. “Tenemos que pensar en el bien de Peñarol”, le dijo a El Observador un dirigente, que le aseguró que no pondrán obstáculos para que “El Profesor” sea nombrado hoy.

A Peñarol el consenso le duró una semana. Ahora Damiani agarró las riendas, y ya no las soltará tan fácilmente.

 


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