El éxito del vestuario

El club del Prado pasó de la malaria a los tiempos de bonanza. Algo debe haber. No debe existir una sola razón para que el equipo del Prado volviera a ponerse de pie.

Los años fueron templando a River. Cuando se inició este tramo de su historia en la cual pelea los campeonatos, nada era color de rosa. El plantel había tomado medidas debido a incumplimientos con sueldos. Había que vender a como diera lugar.

Con un presupuesto acotado al extremo y con muchos juveniles ascendidos el darsenero se lanzó a la aventura. El hecho es que, con la conducción de Guillermo Almada, el equipo se metió en la pelea hasta la última fecha. A la temporada siguiente se volvió a producir una sangría. Otra vez se tuvo que rearmar el grupo. Almada hizo de tripas, corazones. Y River vuelve a estar en la pelea. ¿Cuál es el secreto para que aquello que empezó mal, con serias dificultades y hasta con embargos pendientes, termine con el sueño del campeonato?

El éxito del vestuario. “Se lo dije a los jugadores que hace años que no veía un vestuario así en River y eso es mérito de ellos y el cuerpo técnico. Es una buena conjunción de jóvenes y gente que aporta su experiencia. La mixtura necesaria, buenos jugadores y que en definitiva lo más importante es que apostaron a la idea del técnico, creyeron en ella, en lo que históricamente fue River en el trato de pelota. Se había perdido ese vestuario durante muchos años”, resumió a El Observador el gerente deportivo del club, Leonardo Rumbo.

El presidente Álvaro Silva encuentra las explicaciones en “la conducción de Guillermo Almada que asciende jugadores a las prácticas donde los tiene cinco o seis meses y los va mechando”.

El club del Prado pasó de la malaria a los tiempos de bonanza. Algo debe haber. No debe existir una sola razón para que el equipo del Prado volviera a ponerse de pie.

Captación

A diferencia de muchos equipos, River no tiene captadores de jugadores en el interior. “La captación de jugadores está a cargo de Aníbal Saralegui en Montevideo. Pero a nosotros la gente nos llama para mandarnos jugadores; entonces en determinados períodos los traemos 3 o 4 días y si les vemos potencial los dejamos”, reveló Rumbo. El presidente indicó que: “La inversión en juveniles requiere mucho dinero”.

Visualización

El trabajo se inicia abajo con una misión clara: nutrir al primer equipo de buenos valores.

“Lamentablemente acá son resultados. Hay que formar e intentar ganar, pero lo más importante para nosotros es formar jugadores. La lucha por el torneo está siempre pero no nos quita el sueño cuando no se logra si en la evaluación avizoramos que en todas las divisionales tenemos un potencial de jugadores en un promedio de 12 a 13 para el primero”, comentó Rumbo.

Y agregó que el trabajo es con “140 jugadores en todas las categorías, sabemos que los que van a llegar a tener posibilidades de primera división son 15. La idea es tener un equipo, no sacar 10 delanteros y no tener ni un defensa. Hoy en día trabajamos test con gps porque para un jugador, a determinada edad, si no tiene determinados parámetros le será difícil llegar a la alta competencia. Eso permite ir detectando a los jugadores por más que la realidad se ve en la cancha”.

El futuro

Se imponía preguntar si el darsenero tiene asegurado el futuro. “Ya tenemos a esos 12 o 15 jugadores. Carecemos de jugadores por izquierda que es una tendencia mundial. Cuando pedimos jugadores lo hacemos para esa zona. Pedimos sub 16 por lo menos para tener tiempo de trabajo con el jugador”, indicó Rumbo.

Sistema de juego

En el plano deportivo la idea es que todos los equipos de la institución desarrollen el mismo sistema de juego para facilitar la tarea del conductor del grupo principal.

En ese sentido Rumbo reveló la forma de trabajar: “Si bien nosotros queremos lograr que todos jueguen igual, consideramos que hay necesidades en un partido. En Sexta y Séptima, porque son chicos, les enseñamos lo que es trabajar una línea de cuatro, con un enganche que no se utiliza mucho hoy en día, un 4-3-3 o un 4-4-2. Les mostramos diferentes sistemas para que se adapten a las necesidades.

La economía

Fue un punto complicado. River empezó con deudas. “Cuando asumí el cargo el vicepresidente ayudó con un dinero importante para cubrir las deudas y luego con las transferencias se pudo poner la casa al orden. Nos queda arreglar un embargo con el BPS”, dijo el presidente Silva. Rumbo acotó: “Sufrimos los problemas económicos. Teníamos una casa con 14 jugadores y este año la tuvimos que reducir a 6. Nos pareció honesto no traerlos a sufrir, son seres humanos; el fin no justifica los medios”. l




Fuente: Jorge Señorans - pampajs@hotmail.com

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