El escándalo de Red Bull, filmado en vivo para todo el mundo

Sebastian Vettel adelantó a su compañero Mark Webber; el jefe del equipo y su compañero se lo reprocharon delante de cámaras

No es nada nuevo dentro de la Fórmula 1: las luchas entre los 1-2 de los grandes equipos siempre se han llevado una parte importante de la máxima categoría del automovilismo. Las peleas internas de Ayrton Senna o Alain Prost a finales de la década del 80 en McLaren, o de Damon Hill y Jaques Villeneuve en Williamas, o de Michael Schumacher y Rubens Barrichello, entre tantos otros. Sin embargo, no es común que la discusión se dé enteramente en vivo, durante y después de la carrera: primero a través de las comunicaciones de radio, y después en la salita previa al podio, con una cámara de tv grabando las palabras y las miradas entre Sebastian Vettel, el numero 2 Mark Webber y el Director del equipo, Adrian Newey.

Vettel (Red Bull), triple campeón del mundo de Fórmula Uno y vencedor en el Gran Premio de Malasia, se disculpó por haber adelantado a su compañero Webber, y desoír las órdenes de su equipo.

El piloto de la escudería austríaca, de 25 años, se impuso en el trazado malayo, no sin controversia, después de no hacer caso a Christian Horner, director de Red Bull, y librar una ardua batalla con Webber por el primer puesto de la clasificación.

"Me he equivocado. Me gustaría tener una buena excusa sobre mi comportamiento, pero no la tengo. Entiendo el enfado de Mark y del equipo por lo que hice. Debo una explicación a toda la escudería e intentaré hacerlo luego", indicó Webber, en unas declaraciones publicadas por Red Bull al término de la carrera.

"Mark y yo estamos acostumbrados a pelear y a juntar los bólidos, pero estando los neumáticos como están y desconociendo cuánto durarán, fue demasiado arriesgado desoír las instrucciones del equipo de mantenerme segundo", explicó el tricampeón mundial.

Webber y Vettel, que sumó su vigésimo séptima victoria en Fórmula Uno, estuvieron a punto de colisionar en más de una ocasión cuando el joven astro alemán intentó sobrepasar al australiano, líder de la carrera hasta ese momento.

"Podríamos haber finalizado octavo y noveno después de destrozar los neumáticos en esa vuelta. Puse mis intereses personales por encima de los del equipo y fue un error. No estoy contento con mi acción y pido perdón. Si pudiera volver atrás, lo haría", concluyó Vettel.

Su compañero de equipo, el australiano Mark Webber, de 36 años, se mostró "contento" por su conducción de hoy, pero aseguró estar "decepcionado con el resultado final" del gran premio.

"Creo que Sebastian (Vettel) me tiene un gran respeto. Yo también lo respeto a él, pero creo que hoy no hizo lo correcto. Desafortunadamente no hay un botón para rebobinar lo sucedido, pero ahora tenemos tres semanas hasta el siguiente gran premio para pensar y evaluar lo que ha pasado hoy", añadió el veterano piloto australiano.

El australiano no escondió sus sentimientos tras el adelantamiento, diciendo simplemente: "Multi-21, Seb. Multi-21", en referencia a la orden de equipo, e ignorando al alemán antes de subir al podio.

"No está tan campante. Cómo lo manejará más adelante, ya lo veremos. Estará frustrado y dará un par de patadas a alguna puerta esta noche", dijo su padre Alan a la televisión británica Sky.

Tratando de manejar sus emociones, con algún suspiro ocasional, Webber dijo que necesitaría tiempo para asumir lo que había pasado.

"Aún es muy duro, porque teníamos un plan antes de la carrera como lo hacemos para la mayoría de los grandes premios sobre cómo serán las cosas en un escenario dado", dijo el piloto de 36 años, que ha acusado a su equipo en el pasado de favorecer a Vettel.

El director de la escudería austríaca, Christian Horner, destacó, "por encima de todo", la "espectacular actuación del coche y los operarios".

"Hay un gran debate sobre todo lo sucedido al final de la carrera. Nosotros lo que queríamos era conservar los neumáticos y los coches intactos y llegar a la bandera a cuadros sumando los máximos puntos posibles", dijo Horner.

"Sin embargo, a veces los intereses personales de los pilotos pueden chocar con los de las escuderías. Sebastian decidió no hacer caso a las instrucciones. Lo sucedido hoy no debería haber pasado y es algo que se tratará dentro del seno del equipo", concluyó el director de la escudería austríaca.


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