El dueño de la ilusión

Gastón Pereiro sorprendió con su habilidad, velocidad y capacidad, lo elogió Pelusso (“No tiene techo”, dijo el DT) y lo aplaudió el hincha

El espigado volante arranca a toda velocidad. Elude a uno, a otro y, antes de llegar al área, a la carrera le pega al arco. Habilidad, velocidad, talento, gran pegada y buena interpretación del juego.

Todo en una jugada, como para que el hincha se ilusione y para que el propio Gerardo Pelusso, entrenador de Nacional, lo llene de elogios, sin medir que tiene apenas dos partidos en Primera división: “Es un jugador que tiene clase y no tiene techo”, dijo el DT.

Y luego destacó: “Es un buen chico, está bien rodeado y es un gran profesional”.

Ese chico que el sábado en el triunfo de Nacional ante Racing en el estreno de los albos en el Clausura se robó los aplausos es Gastón Pereiro, un producto genuino de Nacional, que llegó al club para jugar en Séptima división, que recorrió toda la escalera de juveniles, que pintó para cracks desde siempre y que debutó hace una semana en Bolivia por la Copa Bridgestone Libertadores.

“Tiene talento con la pelota, pero también actitud: en el segundo tiempo corrió a un rival, le quitó la pelota en el córner en nuestra cancha, siguió la jugada y luego definió en el arco rival”, destacó Pelusso sobre Pereiro el sábado después del partido.

En la primera fecha del Clausura, Pereiro hizo su debut absoluto en la competencia local. Su estreno oficial había sido seis días antes en la Libertadores. Antes, participó en amistosos y estuvo en el banco de suplentes pero nunca había jugado minutos (ver Pereiro en Primera...).

Pereiro, un volante que el 11 de junio cumplirá 19 años, mide 1,88 y es dueño de unas condiciones muy particulares. “Es zurdo, habilidoso, potente, de zancada larga y buena pegada”, definió el preparador físico de los tricolores, Julio Moreno, quien viajó en abril de 2012 a Liverpool con el futbolista albo y otros tres jugadores de las juveniles del club para entrenar durante 10 días en las instalaciones del club inglés, en el que jugaban Luis Suárez y Sebastián Coates.

“Impresionó muy bien sobretodo por la técnica y la elegancia de su juego”, dijo el preparador físico de Nacional que acompañó a los juveniles hace ya dos años.

El mismo que sorprendió a los ingleses, ahora comienza a deslumbrar a los tricolores y al fútbol uruguayo que se acostumbró a disfrutar muy poco tiempo a los talentosos con los kilates de Pereiro.

El volante dijo después del partido del sábado, en el que salió por una molestia en gemelos: “Estoy bien, fue un pequeño calambre en el gemelo. Se lo dije al técnico y enseguida decidió que saliera”. El juvenil espera la oportunidad el martes. Ya dio señales de su calidad, ahora solo faltan más minutos de fútbol para reafirmarlo.


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