El duelo de uruguayos fue pacífico y terminó en empate

Barcelona y Atlético igualaron 1-1; se lesionó Messi


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A diferencia de los últimos duelos calientes, que hasta generaron choques con insultos incluidos y una cobertura mediática enome, Luis Suárez y Diego Godín no fueron la noticia destacada ayer en el duelo de la quinta jornada de la Liga España, que terminó en empate 1-1, una igualdad que no le sirvió a ninguno para recortar distancia con Real Madrid, que igualó 1-1 con Villarreal.

Fue un partido como acostumbran ambos: intenso, con Barcelona con campo y terreno y Atlético defendiendo con sistema y alma, y cerrando todos los caminos, pero aprovechando sus pocas chances para igualar el encuentro. En ese aspecto, Godín le ganó a Suárez, que no tuvo grandes chances.

Luis Enrique apuntó que no esperaba a un Atlético yendo a buscar arriba a su equipo y no se equivocó. Fieles al guión, los hombres de Simeone se echaron atrás, juntaron las líneas, cerraron los pasillos interiores -por donde mejor se desenvuelve la MSN- y obligaron a que el partido se jugará en treinta metros.

El rojiblanco es un rival 'odioso' para cualquier grande. Siempre solidario, con las ayudas funcionando a la perfección, su propuesta es áspera, de difícil digestión y contrarresta cualquier atisbo de fútbol lúdico de su oponente.

Si encima le añade la calidad que tiene delante, con jugadores que combinan velocidad, talento e instinto asesino como Griezmann, Carrasco o Gameiro, es lógico que a nadie le guste jugar contra el conjunto madrileño.

Apretando bien arriba, recuperando tras pérdida en casi cada presión, el Barça intentó sobreponerse a la incomodidad del choque, pero el Atlético apenas le dejaba espacios para la asociación.

Los locales, con más voluntad que acierto, solo inquietaron a Oblak en tres disparos lejanos de Lionel Messi, Iniesta y Neymar en los primeros cuarenta minutos de juego. Los dos primeros los interceptó el meta esloveno y el tercero, una rosca envenenada del brasileño, se marcho fuera por poco. A ambos equipos les faltaba elaborar más las jugadas. Así que no fue nada extraño que el 1-0 llegara, a falta de cuatro minutos para el descanso, en un centro desde de la izquierda de Iniesta que Rakitic, uno de esos jugadores que sirve para todo, cabeceó solo de forma magistral.

Salió Griezmann dispuesto a animar el partido tras la reanudación. Tuvo dos nada más empezar. En la primera se encontró con Ter Stegen y la segunda la envió al tercer anfiteatro cuando tenía solo a Carrasco.

Tras saklir Busquets y Messi por lesión cuando faltaba más de media hora por disputarse, el 'Cholo' olió la sangre y se fue a por el empate dando entrada a Torres y Correa por Saúl y Gameiro.

El argentino hizo el 1-1 en el primer balón que tocó al aprovechar un resbalón de Mascherano incluido, que puso el 1-1 final y ratificó que Atlético es un equipo imbancable para enfrentar.

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