El drama de Del Potro

El argentino se volvió a operar de la muñeca y a esta altura es una incógnita si podrá volver a jugar a alto nivel

Quiero poder brindar en las fiestas en mi casa y decir, ‘bueno, deséenme buen viaje, me voy hasta febrero’”. Eso decía Juan Martín del Potro antes de Navidad, mientras encaraba la recta final antes de volver a las canchas de tenis.

Poquitos días después, el sueño se le hizo trizas una vez más al único argentino con chances reales de ser un top ten. Luego de casi un año fuera de las canchas había llegado hasta los cuartos de final en Sidney, sorprendiendo a casi todos, y se preparaba para volver al Abierto de Australia.

Sin embargo, en una práctica con el uruguayo Pablo Cuevas ya en Melbourne, los dolores en la muñeca retornaron. 48 horas después viajaba a la famosa clínica Mayo, en Minnesota, para operarse de la misma lesión que sufrió a comienzos de 2014, y que lo obligó a perderse toda la temporada.

Según un comunicado del jugador, se sometió a una “pequeña intervención para resolver el problema del dolor que le causaba al impactar el revés de dos manos”. Según informó La Nación, la operación no tocó los ligamentos de la mano, por lo que se espera que la recuperación sea más breve.

Sin embargo, nadie se anima a dar plazos concretos. Se espera que la recuperación empiece en dos semanas, y algunos calculan que la vuelta pueda darse en dos meses. Pero los plazos de estas lesiones son traicioneros: “la Torre de Tandil” debería haber vuelto sobre octubre de 2014, pero recién lo hizo en la segunda semana del 2015 y no duró más que ocho días.

“El dolor lo siento en el momento del impacto, que es cuando la mano hace mucha fuerza. La muñeca estuvo dañada mucho tiempo, y pese a la cirugía y la rehabilitación, está tocada. Lleva su tiempo, como pasó con la derecha, que me llevó un año y pico en el que sentía dolor”, contó Delpo.

A esta altura, es el futuro de su carrera lo que está en juego. Se ha perdido dos años, quizás los más fructíferos de su carrera, y eso solo contando solo las dos grandes lesiones que tuvo en sus muñecas, ya que tuvo al menos una decena de otras pequeñas.

En 2009 el futuro lucía inmejorable: con 21 años ganaba el US Open a Roger Federer, y se convertía en una nueva esperanza del tenis mundial para sumarse al club de los grandes, la mayor aparición del tenis argentino desde Guillermo Vilas.

Sin embargo, desde ese momento las lesiones no lo dejaron en paz. En 2010 fue una lesión en la muñeca derecha, por la que debió operarse y perderse ocho meses. En 2011 fue un desgarro y una lesión en el hombro derecho, en 2012 una lesión de rodilla y el inicio de la  dolencia en la muñeca izquierda, por la cual debió operarse en marzo de 2013.

“Probablemente ha perdido dos años cruciales de su carrera por sus dolencias. Por lo que sé, la muñeca es algo que lo tiene mal y mucho no se puede hacer al respecto”, dijo ayer Novak Djokovic, cercano al argentino.

Ante la reaparición de las dolencias, nada menos que Rafael Nadal le propuso una solución: jugar con revés a una mano en vez de a dos, ya que allí es cuando el dolor aparece con mayor fuerza. Sin embargo, lo que lo conocen dicen que es impracticable a su edad: le tomaría una reeducación que conspiraría contra sus resultados, y además sus rivales tendrían el punto ideal para atacarlo.

A esta altura, la gran interrogante es si alguna vez podrá volver a ser lo que fue. Este año cumplirá 26 años, y volverá al circuito cerca del puesto 350, obligado a una enorme remontada y sabiendo que su cima no podrá soportar mucho más allá de los 30 años.

Por eso, la cuestión es si Del Potro simplemente podrá volver y disfrutar en una cancha de tenis. El argentino lo sabe, y por eso sus expectativas son más humildes. “Estoy dispuesto a dejar todo para correr las piedras que aparecen en el camino, y llegar al día en que esté libre de dolores y poder disfrutar del tenis”, dijo quien alguna vez fuera la gran esperanza del tenis argentino.


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