El dilema del lateral izquierdo

En las últimas seis temporadas en el torneo local desfilaron 222 futbolistas por una posición que se transformó en un problema y en el reino de la improvisación con volantes adaptados al puesto

En Argentina últimamente las botineras buscan a los delanteros”, fue la curiosa explicación del técnico de Nacional, Rodolfo Arruabarrena, para encontrar una razón a la larga ausencia de laterales con oficio para el sector izquierdo. Un dilema de los nuevos tiempos.

El Vasco, entrevistado para el programa Campo de juego, de canal 5, expresó: “Cuando se den cuenta que la plata, porque hoy todo pasa por la plata, van a hacerla los laterales porque escasean, va a cambiar la cosa”.

No existe una sola razón. Hay tantos argumentos como se quieran brindar. El del técnico de Nacional apunta a un aspecto de la sociedad que surge desde la formación del futbolista. ¿Quién es el famoso? ¿Quién es el que vende? El delantero. Conclusión: jugar atrás no es negocio. Y mucho menos de lateral. La realidad es que el 6 se convirtió en un verdadero problema en el fútbol uruguayo.  Una tema que abarca hasta aspectos sociales.

El tema arranca en las formativas. El mayor porcentaje de los chicos que se van a probar se anota como delantero o volante.

Pero no es todo. Cuando un entrenador le dice a un chico que le ve condiciones de lateral, hasta su familia se mete en el tema. Claro, el futuro económico es como delantero, jamás marcando una punta.

El zurdo es una especie que escasea en el mundo del fútbol. Entonces es considerado una especie de diamante. Pero claro, como suele tener un talento distinto, se lo utiliza en otro tipo de posición.

Conclusión: el camino es la improvisación. Y en Uruguay el problema se padece a todo nivel: desde la selección hasta los clubes.

El 20 de abril de 2006 el entrenador celeste, Óscar Tabárez, reconoció su preocupación a El Observador: “Es así porque uno lo ve un poco en la realidad del fútbol de primera división porque son minoría los equipos que cuentan con marcadores laterales para estar a nivel de la selección. Hay equipos que no juegan con marcadores de punta, sino que ponen volantes para cumplir la doble función”.

Durante muchos años Darío Rodríguez, originalmente zaguero, brindó la solución por ese sector del campo. Y cuando faltaba Darío, era todo un dilema. El paso del tiempo brindó otra solución improvisada: Martín Cáceres.

A nivel de la liga local los dramas se incrementan porque las opciones son más escasas.

El Observador realizó un estudio que demuestra lo dura que es la misión de tener laterales izquierdos en el fútbol uruguayo. En las últimas seis temporadas desfilaron 222 futbolistas por la referida posición, lo que brinda un promedio de 37 por campeonato.

Lo más sorprendente del caso es que los grandes son los que más laterales izquierdos utilizaron desde la temporada 2007/2008 a la fecha. Por Nacional desfilaron 25 nombres y por Peñarol 15.

En los tricolores el último que afianzó en el puesto fue el argentinos Matías Rodríguez. El resto fue y volvió y algunos llegaron a dar  una mano en algún partido esporádico, como el Tata González en la temporada 2009/2010.

Otro tanto ocurre en los aurinegros, donde llegaron a traer a un israelí que jamás jugó y siempre terminaron con Darío Rodríguez como salvador.

Así las cosas, el lateral izquierdo pasó de dilema, por tener que improvisar, a karma, por no saber cómo defender una zona del campo donde la mayor parte de los equipos demuestran tener falencias.


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