El dilema del Flaco

Jorge Fossati sopesa su continuidad al frente de Peñarol y Damiani adelantó que le ofrecerá la continuidad, pero el balance de la gestión es negativo


Fossati sí, Fossati no. Ese parece ser el dilema de Peñarol por estas horas. El del propio entrenador y el de la dirigencia. También el del hincha. Porque consumada la eliminación de la Copa Sudamericana y a falta de cinco fechas para el final del Torneo Apertura ya se puede hacer un balance. Y el mismo dice que los objetivos no se alcanzaron.

Pero claro. Hay un clásico de por medio y todavía un acto eleccionario previsto para diciembre. Mientras, los papeles dicen que el contrato del entrenador vence el último día de este año.

Y el primero en hablar de “paso al costado” fue el propio Fossati. ¿Cuándo? En la conferencia de prensa posterior al partido contra Estudiantes. ¿Qué dijo? “Yo no quería ir más allá de diciembre, hasta que Peñarol no tuviera claro su futuro en la directiva. También siempre tuve claro que si puedo llegar a ser negativo para Peñarol, no tengo ningún problema en dar un paso al costado, porque lo único que me importa es que le vaya bien a Peñarol. No semana a semana, pero ahora no habrá partido en 10 u 11 días y uno tiene que ver qué es lo mejor para Peñarol”.

Pocos minutos antes, el presidente Juan Pedro Damiani era entrevistado por Radio Carve donde dijo que el día anterior al partido (martes) se reunió con Fossati para saber de primera mano qué tan cierta era la oferta para dirigir la selección de Ecuador una vez terminado su contrato con Peñarol.

Fossati le respondió lo mismo que le dijo a El Observador el pasado 9 de setiembre: “Es verdad que me llamaron desde Ecuador, pero los periodistas. De la Federación Ecuatoriana de Fútbol nadie se comunicó conmigo”.

Por esa razón, Damiani adelantó apenas minutos después de la eliminación ante Estudiantes que le iba a ofrecer a Fossati la renovación de su contrato.

Ayer lo ratificó en el programa Quiero Fútbol que se emite por Sport 890 y desmintió que el entrenador haya puesto su cargo a disposición de la directiva.

En realidad, Fossati tiene un acuerdo contractual que contempla que para el caso de rescisión unilateral decretada por parte del club, el mismo no lo debe indemnizar con tres meses de salario como medida compensatoria.  

Pero el gran tema es que para que se hable de “renovación” o no, se deberá esperar a que quede constituida la nueva directiva, en diciembre.

Peñarol debe enfrentar a Rampla Juniors la próxima fecha (este fin de semana no hay fútbol por las elecciones nacionales) y posteriormente se jugará el clásico.

Nacional le sacó, a falta de cinco fechas para el final del torneo, ocho puntos. Y por los rivales que le quedan –sumado al sólido rendimiento exhibido por los tricolores– el certamen parece estar liquidado. Salvo catástrofe.

El balance
A falta de la disputa del clásico, la actuación del semestre aurinegro ya amerita que se pase raya.

Y en este Peñarol hay una honda contradicción entre rendimiento y resultados.

Porque el equipo apostó a elevar la calidad de su juego para hacerse competitivo a nivel internacional. Y lo logró. Porque si bien le regaló por errores propios la clasificación a Estudiantes, antes había aplastado a Jorge Wilstermann en la altura y eliminado a Deportivo Cali, entonces líder del fútbol colombiano que tanto le cuesta a los uruguayos.

Lo que sí se hizo evidente es que plantel y cuerpo técnico no supieron afrontar la doble competencia.

Peñarol es el equipo más veterano del fútbol local con un promedio de edad de 29,4 años. Pero entre los equipos que armó Fossati entre Copa y Apertura (ver cuadro) el promedio se elevó a 30,4 años.

Marcelo Zalayeta, a sus 37 años, fue el tercer jugador de campo con más minutos. En la revancha ante Estudiantes fue un fenómeno, pero tal vez con mayor resto físico no hubiera fallado las chances de gol que él mismo se autogestionó con su talento.

Fossati sí, Fossati no. El DT tiene la palabra. La directiva, luego, la decisión.   


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