El desafío físico: ¿qué esperar de Los Teros en el Mundial?

Enfrentar a equipos super profesionales en el Mundial es posible, aunque hay que tener claro los objetivos y los límites, afirma el PF Santiago Alfaro
El 30-8 del sábado ante Japón, en el inicio de la gira previa al Mundial de rugby, fue una advertencia: Los Teros se enfrentan a un desafío físico tan grande como el rugbístico. La derrota ante un rival del segundo escalón mundial marcó una velocidad e intensidad de juego completamente diferente a la que Los Teros estaban acostumbrados, y plantea la duda de qué ocurrirá en un mes, cuando Uruguay juegue con cuatro top 10.

¿Dónde están parados físicamente Los Teros? Competirá de igual a igual? ¿Cuánto se puede acercar el amateurismo al profesionalismo? ¿Es peligroso? De eso habló con Referí el preparador físico (PF) Santiago Alfaro, que junto a Federico Izeta encabezan el trabajo en Los Teros.

Condiciones de primer mundo

Los Teros han tenido una preparación sin precedentes. Transformaron el Charrúa de un edificio en ruinas a un centro de alto rendimiento único en Uruguay. Se asociaron con Athletic Dome, empresa de preparación física dirigida por Alfaro, que trajo métodos de primer mundo. Y en la recta final al Mundial el equipo dio un paso más y empezó a entrenar en doble horario, en un régimen cuasi profesional, del cual la única –y enorme– diferencia es que muchos jugadores aún mantienen sus trabajos, y por eso, si bien entrenan como los profesionales, no descansan como ellos.

"La preparación está en un 9 sobre 10 respecto al objetivo planteado. Compararnos con el nivel internacional es complejo. Sería lógico compararnos con los países del Tier 2 (segundo escalón, entre el puesto 10 y el 19). Compararnos con el Tier 1 (top ten) es difícil por un nivel de competencia que no tenemos", afirma Alfaro para dejar claro el contexto de competencia en la que Uruguay enfrentará a Australia (3) Inglaterra (5), Gales (6) y Fiji (9). "El vacío que tenemos es el ritmo internacional. No hay condición de entrenamiento que iguale jugar partidos de Tier 1 o 2".

Según el PF, la diferencia no está en la calidad y cantidad de entrenamientos. "Los sistemas de entrenamiento que usamos no difieren mucho de lo que hacen las selecciones de mejor ránking. El salto son los años de poder dedicarse pura y exclusivamente a eso, y el nivel competitivo", agrega el profesional, que también es personal trainer de Diego Forlán y destaca la infraestructura uruguaya (ver apunte).

¿Qué esperar?

Los objetivos físicos de Uruguay en el Mundial se dividen en tres: "La primera preocupación es tener la menor cantidad de lesiones, o incluso cero. Pero hay lesiones que son aleatorias: un impacto en la rodilla que produzca una lesión grave es incontrolable, le puede pasar al más fuerte de los All Blacks", dice Alfaro. Así, el objetivo es el de las lesiones asociadas a la intensidad de los partidos, lo que lleva al siguiente punto: "mantener las mayor cantidad de fracciones de partidos a una intensidad alta. Cada fracción son intervalos de 40 segundos, entre cada pitazo del juez. Son mini partidos, y el objetivo es mantener alta intensidad en cada uno", explica.

El tercer objetivo es competir de igual a igual en los duelos uno contra uno. "Es el gran desafío y se trabajó mucho, porque era uno de los puntos débiles en comparación con el rugby internacional", agrega Alfaro. Para eso fue clave el galés Craig White, ex PF de Gales, que estuvo un mes en el Charrúa, y el PF Guillermo Selves, que tiene allí su área de especialización.

"Es clave la lectura de la velocidad de defensa tengamos. Tener la mente fresca para ocupar espacios. Que tengan que trabajar cada metro que ganan. Si involucramos dos o tres tipos para parar a uno de ellos se nos van a ser indetenibles. De todos modos hay rivales que son super estrellas, y sabemos que nos van a superar. El tema es lo que pasa en el promedio", agrega. Y explica: "La lucha uno contra uno la hemos trabajado mucho pero entre los mismos jugadores. Otra cosa es contra los rivales que van a enfrentar. Es como que toda tu vida peleaste en peso mediano y de golpe, con el mismo peso te tiran al ring de peso pesado".

Charrúa, de primer mundo

"Hoy el Charrúa es sustancialmente mejor que, por ejemplo, el centro de entrenamiento de Atlético Madrid. Hay una inversión tecnológica con la que no contamos, pero en cuanto a capacidad el punto de partida es muy superior. El gran salto es el nivel de competencia, el profesionalismo y el consolidar un staff. No lo digo por nosotros, por cualquiera. Eso te asegura que lo que ofrecés sea duradero en el tiempo. Es multifactorial. Una pata son los jugadores, otra los directivos, la infraestructura y la pata económica que sustenta ambas cosas", explica Santiago Alfaro

"Los trabajos no difieren mucho de las mejores selecciones. El salto son los años de dedicarse exclusivamente a eso" "El desafío es consolidarnos en juveniles. El gran salto es ahí, cuando se dedican casi exclusivamente" "El rugby de alta competencia marca el camino. Si pretendés pertenecer, este es el barco al cual subirse" Santiago Alfaro, PF de Los Teros

La seguridad física

Otro punto siempre preocupa a la hora de enfrentar amateurs con profesionales: la seguridad. Según Alfaro, el trabajo permite que no sea un riesgo como en otra épocas. "La seguridad está en lo que el jugador arriesga. Hay jugadores que tienden a cuidarse más, en todas las selecciones, y otros que tienen a cuidarse menos. Por eso estamos con la lupa con los jugadores que arriesgan y juegan entregados sin importar las consecuencias. Ellos no van a bajar, van a seguir así, el problema es cómo soportan 15 o 20 colisiones de alta intensidad por partido".


El inicio en el Charrua

Las cosas fueron creciendo paulatinamente, En el día 1 que Fuimos con Pablo Lemoine y Fede (Izeta) al estadio, era difícil creer que hoy pudiéramos tener lo que tenemos, por cómo se habían suscitado las cosas en la unión. Pablo nos metió en el tren de creer que podemos clasificar".

Los juveniles

"Por suerte la evolución la vamos a ver cada vez más en los más jóvenes, que es una de las apuestas del Centro Charrúa. El mundial es un desafío superlativo pero no deja de ser un desafío con fecha de vencimiento. La preocupación es generar las bases para que el verdadero desarrollo venga con los chiquilines, que disfruten de tener un Centro con instalaciones muy buenas para el medio nacional y regional, con todas las necesidades satisfechas. La mayoría de los equipos de futbol hoy no lo tienen".
Ahora el desafío es consolidarnos con las elecciones juveniles, con los Sudamericanos y la clasificación al Junior Trophy. Por eso es tan importante poder hacer el papel que hicieron los jugadores en el último sudamericano juvenil, con esa diferencia sobre Chile. El gran salto lo dan los chicos entre los 19 y 20 años, porque es el moemto que se dedican casi exclusivamente a esto. Si no aprovechamos a dar el salto ahí después es muy difícil".

La falta de tamaño

"Le pasa al basquetbol, y estas hablando de un deporte profesional que debería reclutar muchos jugadores. Cuesta mucho, no hay la gente alta que se necesita. Si nosotros encontramos un alto lo cuidamos como oro".
"Tamaños como tuvo la generación que fue al 99 y 2003 hoy ya no tenemos. Quicho, Juani Alzueta, Lechón Grille, Martín Pannizza, no estamos teniendo. Hoy tenemos otras características, en potencia, velocidad, otro rugby. Son chicos con los que hemos generado niveles de entrenamientos muy buenos. Tienen puntos de colisión muy contundentes, lo comprobamos jugando con Estados Unidos en la clasificación. En el tercer tiempo los tipos no acreditaban la altura de los tackles y la contundencia. Los propios jugadores, entre los que había varios isleños, nos decían 'en mi vida jugamos un partido tan duro".

Populares de la sección

Acerca del autor