El deporte, la otra pasión del comandante

Bajo el mandato de Fidel Castro, béisbol, boxeo y atletismo tuvieron un crecimiento exponencial en Cuba; el fútbol fue el gran perdedor


El fallecimiento del líder revolucionario y posterior dictador cubano Fidel Castro conmocionó al mundo y dividió las aguas.

Más allá de su perfil político, Castro también fue un apasionado del deporte. Esa pasión se le despertó al Fidel niño, en épocas escolares cuando la revolución y la lucha contra el imperio ni siquiera formaban parte de una fantasía.

Hasta su llegada al poder, Cuba no tenía una política deportiva definida, las disciplinas tenían un carácter amateur y de entretenimiento, algo que Castro decidió modificar. "El deporte cultiva los músculos, educa el carácter, desarrolla la inteligencia, hace ciudadanos más saludables y más preparados en todos los sentidos", repitió en cuantas entrevistas pudo para dejar en claro su postura.

En 1961 creó el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), dio carácter de obligatorio a la educación física en los niveles educativos básicos y alentó la práctica de todos los deportes.

A partir de los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964, Cuba comenzó un ascenso en el medallero que tuvo en Barcelona 1992 su mejor versión. Hoy la isla acumula 77 medallas de oro, 65 de plata y 71 de bronce.

Tres deportes que crecieron y cayeron con Castro

Beisbol: su juego favorito

Fue el deporte preferido de Fidel Castro y el que más creció bajo su mandato, quizás marcado por los años en que se desempeñó como Pitcher en su escuela. En Barcelona 1992 el béisbol cubano dio la sorpresa al llegar a la final ante Estados Unidos, la gran potencia en el deporte de los bates. El partido, que estuvo teñido de una gran tensión diplomática y en las gradas, se saldó con victoria de Cuba y el mundo quedó con la boca abierta ante la proeza deportiva de los isleños. Un año antes Castro había presenciado y motivado todos los entrenamientos y partidos de la selección cubana pensando en la cita olímpica. Incluso se dio el lujo de entrenar con la selección en varias oportunidades. Ya en 2016, con Castro alejado de las primeras planas y como muestra del deshielo diplomático entre los gobiernos de Barak Obama y su hermano Raúl, Fidel Castro pudo ver como jugadores estadounidenses de béisbol pisaban la isla. Fue en el amistoso que disputaron la selección local contra los Mantarrayas de Tampa Bay pese a que no estuvo de acuerdo con su realización.

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Boxeo: Stevenson, Savón y el reto con Alí

Otro de los deportes que creció en la isla en los últimos 50 años. Sus mejores exponentes fueron el multicampeón Teófilo Stevenson y Félix Savón. Sin embargo, el momento que se roba todas las anécdotas ocurrió en 1996, cuando Muhammad Alí, también fallecido este año, visitó Cuba como señal de acercamiento entre los país en un viaje organizado por la Cruz Roja. Apenas se cruzaron, Castro miró fijo a Alí y lo desafío: "Vamos golpéame aquí, dale". Los dos terminaron a las risas.


Atletismo: Juantorena, Pedroso y Sotomayor

Cuba también tuvo exponentes brillantes en atletismo, de la mano de Alberto Juantorena, ganador en carreras de 400 y 800 metros, Ivan Pedroso y Javier Sotomayor.


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Fútbol: perdió estructura y fue rehén de la política

Si hay un deporte que sufrió el gobierno de Castro fue, sin dudas, el fútbol. Con gran popularidad antes de la revolución cubana, la mayoría de los buenos jugadores se fueron de la isla tras su llegada al poder, hubo clubes que desaparecieron y la competencia se volvió amateur y desorganizada. En el colegio jesuita donde se formó, Castro jugó al fútbol y sus compañeros lo recuerdan como delantero muy bravo: "Fidel era un futbolista de calidad regular. Pero era corpulento, musculoso, un jugador muy fuerte y, sobre todo, muy bravo. Ocasionalmente jugaba. No era un jugador titular en el equipo, pero le gustaba el fútbol", recordaba Armando Montes de Oca. "Era delantero, corría bastante. Fue en quinto grado cuando empecé‚ en el colegio Dolores, en Santiago de Cuba, en un patio de cemento, y el balón no era como los de ahora. El fútbol me ayudó a tener voluntad, a ejercer mi capacidad de resistencia física, me produjo placer, satisfacción, espíritu de lucha y competencia", reconoció el propio Castro varios años después en La Habana. En la actualidad la selección cubana es un equipo débil y sus entrenadores han perdido jugadores en giras por el exterior, que aprovecharon para pedir asilo y quedarse a vivir en otros países.

Ausencia olímpica por compromisos políticos

Cuba tuvo una destacada participación olímpica pero se perdió de seguir sumando medallas y de posibilitar a sus deportistas competir en sus disciplinas por motivos políticos. Con Castro en el poder Cuba no participó de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984 ni de los siguientes en Seúl 1988. En ambas ocasiones se negó a participar por sus vínculos con la Unión Soviética y Corea del Norte.

Golf: de la parodia a la herencia

Para desacreditar y burlarse del entonces presidente de Estados Unidos, Dwight Eisenhower, el fotógrafo cubano Alberto Korda, fallecido en 2001, retrató en marzo de 1960 a los líderes guerrilleros Fidel Castro y Che Guevara simulando jugar al golf un día después de que los diarios estadounidenses escribieran artículos sobre el buen juego del presidente americano.

Decenas de años después Antonio Castro, uno de los hijos del revolucionario, ganó la V Edición de la Copa Montecristo en Varadero ante jugadores de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Francia, España y Japón. Castro hijo, un médico ortopedista, tiene como objetivo promover el deporte de élite en la isla.

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Fidel Castro también jugaba al básquetbol como aficionado.
Fidel Castro también jugaba al básquetbol como aficionado.

En julio de 2006 delegó funciones aquejado de infecciones intestinales que lo hicieron pasar por el quirófano. Su salud se volvió un secreto de estado, guardado bajo siete llaves y sus apariciones públicas fueron cada vez más espaciadas. En la madrugada del sábado 26 de noviembre de 2016, Raúl Castro anunció la muerte de su hermano Fidel.


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