El déficit está en las redes

Peñarol no puede ganar y la explicación está en la rotación obligada y la falta de confianza
El pizarrón de Los Aromos está negro de tantas rayas, en las paredes del vestuario aún retumban los ecos de las indicaciones y en las canchas quedan las marcas del trabajo realizado.
Jorge Da Silva y su equipo se rompen la cabeza por estas horas en busca de un problema recurrente en lo que va del semestre deportivo: la falta de gol.

Analizar el motivo desde lo numérico es una canallada, pero los registros rompen los ojos.

De los cinco delanteros que utilizó Jorge Da Silva desde su llegada al club, solo dos lograron anotar goles y su promedio es de un gol cada más de 200 minutos. Demasiado tiempo.

Peñarol es uno de los peores equipos en materia de efectividad, anotó apenas 12 goles entre los partidos del Torneo Clausura y la Copa Libertadores y solo la mitad fueron convertidos por delanteros.
Los otros seis se reparten entre volantes creativos, ya que Luis Aguiar anotó dos, Maximiliano Rodríguez, Nicolás Albarracín y Tomás Costa hicieron uno. El restante fue en contra en la victoria agónica ante Cerro.

De ese partido ante los villeros (Peñarol comenzó con Forlán, Ifrán y Palacios en ataque), Da Silva rotó sistemas y nombres para darle cabida a dos de sus incorporaciones, Miguel Murillo y Mauricio Affonso, que no lograron cortar con una ofensiva deficitaria.

Pero la falta de festejos no está únicamente relacionada a los delanteros. El problema está en el juego.

En el afán de encontrar soluciones, Da Silva y su cuerpo técnico modificaron varias veces el dibujo táctico y apelaron a hombres de diferentes características para poder maquillar las falencias del equipo.

Primero apostó a poblar una mitad de la cancha con jugadores de buen pie solo acompañados por Nahitan Nandez como marcador, pero la abundancia de jugadores técnicos no se vio reflejada en la cancha con un mayor volumen de juego.

Luego apostó por jugadores de mayor temperamento -y menor capacidad creativa- lo que generó de manera lógica un retroceso en la ambición de generar juego.

Peñaro tuvo su pico de rendimiento ante Defensor Sporting, donde con tres goles de Forlán y dos de Murillo le asestó una gran goleada al violeta e hizo ilusionar a sus hinchas con rendimientos acorde a la inversión.

Sin embargo, ese partido fue un espejismo en un equipo que luego estuvo cinco partidos donde solo pudo anotar un gol.

Las derrotas ante Fénix (0-2), Huracán (0-1), Atlético Nacional en Colombia (0-2 y Atlético Nacional en Montevideo (0-4), evidenciaron la sequía mirasol que se rompió con un gol de Nicolás Albarracín ante Sud América (1-1).

En efecto, los goles de los delanteros aurinegros se agotaron en los primeros cuatro partidos de este nuevo ciclo.

Después, ante la desesperación del resultado y la presión del hincha, Da Silva rotó hombres, marginó opciones y se la jugó con cambios que, a la vista de todos, no dieron resultados.

Si hay algo que Peñarol necesita para volver a festejar es tranquilidad para trabajar, confianza para establecer un equipo y no cambiar de capitán ni de libreto cada vez que tambalea el barco.

Los casos unos por uno

Diego Forlán: Llegó como la gran figura de Peñarol y es el jugador que mantuvo su nivel. Es, por distancia, el mejor jugador de Peñarol en ofensiva y muchas veces sus compañeros no lo entienden. Desde que asumió Jorge Da Silva jugó 750 minutos en 9 partidos y anotó solo tres goles, todos ante Defensor Sporting. Anotó un gol cada 250 minutos.

Miguel Murillo: El colombiano no estuvo en el primer partido ante Cerro y luego, en condiciones físicas normales, fue titular siempre. Anotó tres goles, dos ante Defensor Sporting y uno ante El Tanque Sisley en 666 minutos con la camiseta de Peñarol. Estuvo presente en 8 partidos y logró festejar una vez cada 222 minutos de juego.

Mauricio Affonso: Es uno de los jugadores más resistido por el hincha ya que no logró convertir goles, sin embargo fue de los que tuvo menos minutos. El ex Racing completó 288 minutos en cancha en 8 partidos y solo tuvo una chance clara. Ante River, la gente perdió la paciencia con un delantero que necesita confianza para volver a su nivel.

Cristian Palacios: Producto genuino de la cantera de Peñarol, Palacios encontró su lugar en el club bajo la conducción técnica de Pablo Javier Bengoechea y, con él en el cargo, anotó goles claves para ser Campeón del Apertura. Con Da Silva como entrenador tuvo acción en seis partidos donde completó 236 minutos y tampoco pudo anotar.

Diego Ifrán: Con Bengoechea era el delantero centro titular de Peñarol, pero las llegadas de Murillo y Affonso con el visto bueno de Da Silva lo relegaron en la consideración del técnico, además de no tener suerte con las lesiones. Es el delantero que menos minutos tuvo en el semestre (187 en tres partidos) y no anotó goles. Actualmente está lesionado.

Algunas cifras

250 Minutos. Es el tiempo que pasa en promedio entre los goles de Diego Forlán bajo el mando de Jorge Da Silva. El 10 tiene, además, otras resposabilidades en el juego.

12 Goles. Son los que anotó Peñarol con Da Silva como DT. Murillo y Forlán anotaron tres, Aguiar hizo dos y Maxi Rodríguez junto a Costa y Albarracín marcaron uno. El restante fue en contra ante Cerro.

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