El debe y el haber celeste

Uruguay debe mejorar algunos aspectos de su juego y conservar otros de cara al partido con Chile, luego de lo visto ante Ecuador en Quito
Uruguay ya está en Montevideo luego de un vuelo tortuoso y el cuerpo técnico ya planifica el duelo ante Chile del próximo martes en el Estadio Centenario.

De cara a ese duelo, Uruguay deberá hacer un balance del partido y repetir algunos puntos positivos ante Chile para modificar otros.

Tácticamente, Uruguay jugó un partido aferrado a sus premisas de limitar al rival, pero le faltaron intenciones –y recursos– como para ir a buscar el resultado una vez que se encontró abajo en el marcador.

Chile será un examen muy difícil que los alumnos del Maestro deberán sortear para recuperar la sonrisa.

Lo que Uruguay debe mantener

Seguridad
Ante Ecuador fue el mejor partido de los tres de Fernando Muslera en lo que va de la Eliminatoria. El arquero, referente del equipo, mantuvo el nivel que lo llevó a brillar en Turquía. Muslera fue expeditivo bajo los tres palos, evitó dos goles claros cuando era tapado por varios compañeros y fue igual de seguro cuando le tocó salir a cortar centros.

Josema no se extrañó
En plena etapa de planificación, el cuerpo técnico de Uruguay se enteró de la lesión de José María Giménez y tuvo que modificar las piezas. Tabárez apeló a Sebastián Coates como recambio y el defensor nacido en Nacional la rompió, fue el más seguro de la última zona y cubrió sin errores las zonas de los laterales cuando fueron superados. Será titular ante Chile.

Recorrido
Carlos Sánchez fue uno de los puntos altos del partido ante Ecuador y la virtud de Uruguay fue buscarlo permanentemente. Para que el equipo no quedara rengo en ofensiva, Sánchez se movió con libertad por delante de González y Arévalo Ríos y alternó varias veces su banda con Nicolás Lodeiro. Al igual que en River llegó liberado al arco rival, y generó chances de riesgo.

Intensidad
Si Uruguay tuvo algo positivo durante el partido fue la intensidad para hacer las líneas compactas e intentar jugar en bloque. La variación táctica del 4-1-4-1 al 4-2-3-1 le permitió a Uruguay ser un equipo corto y las grietas llegaron por distracciones individuales. Ante Chile, Uruguay deberá repetir el molde ante un equipo que acostumbra tener la pelota.

Lo que Uruguay debe mejorar

Sufren en velocidad
El partido de Maximiliano Pereira y Martín Cáceres ante Ecuador fue muy malo. El rival apostó a volantes rápidos y a laterales con mucho recorrido. Si a eso se suma que los delanteros se ofrecían como vértice de pase para el triángulo ofensivo, el combo es letal. Pereira sufrió toda la noche con Montero y Cáceres perdió la marca en los dos goles de Ecuador.

Volantes bajos con la pelota
Tampoco fue el mejor partido de Egidio Arévalo Ríos y Álvaro González en la zona medular del campo. La entrega de ambos no se negocia y terminaron fundidos, pero a la hora de distribuir la pelota fallaron, ya que buscaron siempre la transición en velocidad cuando muchas veces no había opción clara de pase. Ante Chile, que tendrá más la pelota, serán claves.

Externos
Nicolás Lodeiro debe recuperar, con la selección, el nivel mostrado en Boca Juniors para ser más desequilibrante. El volante metió un pase magistral para el empate parcial de Uruguay pero luego participó muy poco del juego. Es verdad que fue ahogado por el lateral y el volante de su zona, pero levantar su nivel incluye buscar la forma de encontrar espacios.

Demasiado sacrificio
El delantero retornó al equipo y volvió, casi de manera implícita, a ser un quinto volante con atribuciones defensivas. En el primer gol perdió la referencia del lateral ecuatoriano que desbordó y no fue fino para manejar la pelota. Cavani es uno de los mejores delanteros del mundo y Uruguay no lo aprovecha, resignado al sacrificio por su biotipo privilegiado.