El clásico que me marcó: Amaro Nadal

Recuerdo el clásico de la Liguilla de 1990, a mi regreso a Nacional, y porque nos empataron de un córner

Jugué pocos clásicos en Uruguay: son partidos muy especiales. Pero en el exterior sí alterné en varios como Sevilla-Betis o Deportivo Cali-América. El de acá es el más pasional, aunque el de Sevilla también. Cada cual tiene su particularidad. 

Acá se vive de otra manera. Son todos diferentes, muy emotivos, hay que dominar mucho la ansiedad y se juegan mucho fuera de la cancha, porque una semana antes ya se está hablando. 

El clásico que a mí me marcó fue por la Ligullla de 1990. Empatamos 1-1. Fue a mi regreso a Nacional. Me marcó porque fue un partido que nos empataron faltando poco en un córner, ya que ganábamos bien. No nos podían hacer un gol así, pero es muy común que se vea en pelotas quietas. En ese equipo, que dirigía Pichón Núñez,  jugaban Dely Valdés, Noé, Seré, Revelez,  Ostolaza. Teníamos un gran plantel. Creo que el gol lo hizo Fonseca y el de ellos Gerardo Pilas. 

Al fútbol voy poco. Tengo un hijo en la Tercera de Nacional y lo fui a ver. No me gusta ir. De a ratos miro o escucho, porque a veces intuís las cosas que van a pasar. Ni hablar que soy hincha de Nacional. No soy fanático. Tengo otro concepto por el hecho de haber estado ahí adentro; te cambia la forma de pensar. El otro es el hincha. Lo principal de esto es que siempre exista la pasión, pero que también lo sepan vivir. Porque al otro día tenés que ir a trabajar y tenés amigos de uno u otro equipo y no tiene que ser tan dramático. Otra cosa que siempre me llamó la atención es que no hay que desear que le vaya mal al otro y no emparejar hacia abajo. Eso no es así. Mucho mejor es que pudiéramos jugar como Barcelona y Real Madrid y no dar tantas patadas. La gente tiene que entender que el fútbol es tan impredecible y hay tanto error porque se juega con los pies; entonces la precisión es mucho menor que cuando se juega con las manos. 

En 1983 o 1984, jugué un clásico para Deportivo Cali ante América. Perdíamos 3-2 y lo empaté en los minutos de adición. La gente se retiraba del estadio y en el Pascual Guerrero hay rampas por lo que la gente que se iba quiso volver y se murieron 16 personas. Fue horrible. Yo me enteré después que me fui del estadio cuando prendí la radio y no lo podía creer. Tan contento me había ido yo y al final fue una tragedia”. 

Amaro Nadal
Jugador de Nacional en el clásico por la Liguilla Pre Libertadores de 1990.


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