El capitán del barco copero

Andrés Fleurquin recibió a El Observador en su casa, el Franzini, donde habló de sus sensaciones en el certamen continental, la posibilidad del retiro y las ambiciones del grupo

Fleurquin volvió a Uruguay, luego de 13 temporadas en el exterior, para retirarse en el club de sus amores. Sin embargo su influencia en la cancha, un impecable estado físico y un aplomo clave para ser el eje del equipo, lo mantienen intacto a los 39 años.

¿Lo mejor de su carrera llega al final?
Para mí es un regalo de Dios vivir todo esto en el club donde soy hincha. Es una bendición que tengo que disfrutar.

¿Defensor es un grupo de amigos que juegan bien a la pelota?
El término amistad creo que es un poco fuerte, pero la verdad es que se armó un grupo muy unido y en todos los años que tengo de vestuarios doy fe que es algo muy difícil de lograr.

Llegó para retirarse en 2010 y sigue jugando los 90 minutos ¿Cuál es el secreto?
Es verdad. Pasaron los años pero me sigo sintiendo con las mismas ganas y la verdad que las lesiones me trataron bien.

Su contrato vence el mes que viene y todo hace indicar que se renueva ¿Ya tuvo contactos?
Todavía no. Hay que hablar con esta gente (se ríe mientras señala al presidente Daniel Jablonka). Esperemos que no exista ningún problema. Lo importante es que se mantenga la totalidad del grupo de trabajo, eso es lo fundamental.

¿Cuánto afecta al equipo el parate de la Copa Libertadores por el Mundial a la hora de renovar los contratos?
En esta Libertadores se dio una situación atípica porque el parate coincide con la apertura del mercado de transferencias. Igual tengo absoluta confianza en que los dirigentes van a hacer todo los posible por mantener a los compañeros.

¿Ya cumplieron o solo se conforman con ganar la Copa?
Ahora la tenemos que ganar. Estamos acá y hay que ir por todo.

¿Estando en el baile hay que bailar?
Sin dudas, además está la música alta (risas).


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