El campeón español que toma tereré

La fuga de talentos españoles llevó a Dani Güiza, quien fuera figura de la Roja de Luis Aragonés, a desembarcar en Cerro Porteño de Paraguay


Si lo vio por TV en algún partido de la actual Copa Sudamericana seguramente se haya preguntado qué hace un español jugando en Cerro Porteño de Paraguay. El futbolista en cuestión es Dani Güiza, nada menos que uno de los campeones de la Euro 2008 con la selección española, goleador de la Liga BBVA con Mallorca, también en ese año, y que se perdió el Mundial de Sudáfrica por una lesión

Como muchos jugadores de la Madre Patria en los últimos años, varios de ellos de primer nivel, el atacante tuvo que dejar su país para seguir su carrera en el exterior. El destino lo llevó a Fenerbahce de Turquía en 2008, a donde llegó como el fichaje más caro en la historia de ese club en ese entonces.

Su siguiente parada fue más exótica, en Malasia, donde defendió a Johor, y luego su aventura continuó en tierras guaraníes, donde firmó para el equipo azulgrana del Barrio Obrero de Asunción en 2013.

“Cuando me propusieron venir a Paraguay acepté confiado. Entre otras cosas me intrigaba eso de la pasión del aficionado sudamericano. Yo buscaba cosas así como motivación. La hinchada de Cerro es impresionante y eso me hace sentir vivo”, comentó a la web de la FIFA, sobre su actual equipo.

A los 34 años, “el Gitano”, como se lo apoda es una de las figuras en el equipo que conduce el argentino Leonardo Astrada. El buen momento del equipo lo ha llevado a disputar la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, torneo, este último, en el que recientemente fue eliminado por Boca Juniors.

Ante ese rival, el delantero pudo sacarse una de las inquietudes que lo motivaron a venir al fútbol sudamericano. “Me daba curiosidad saber si el estadio realmente se movía y si su afición era tan impresionante como se decía en Europa”, contó sobre La Bombonera, el recinto de los xeneizes. “Y lo es, pero con lo que vivo en Cerro ya me había dado una idea”, agregó.

Con una personalidad simpática y divertida, Güiza, quien en su país llegó a imponer su baile del Chiki-Chiki, se animó a probar el tereré, el mate frío que se toma en Paraguay. “Al principio no fue fácil, me daba vueltas la barriga”, reconoció. “Ahora lo bebo todas las mañanas, ya es costumbre. Es una de las cosas que me voy a llevar a casa cuando regrese”.

Como todo futbolista que debe emigrar solo, la familia y los amigos son dos de las cosas que el delantero más extraña. Además, a la distancia tuvo que vivir el fallecimiento de Luis Aragonés, quien fuera el DT de España que lo llevó a la Roja. “Estaba en Paraguay cuando me enteré de su muerte”, contó sobre el entrenador con el que logró su gol más importante, el que le hizo a Rusia en la semifinal de la Euro 2008. “Lloré muchos días. Lo pasé mal, porque él me hizo crecer y me ayudó. Nadie supo aprovecharme tanto en un campo de juego, fue quien mejor me dirigió con diferencia. Siempre le estaré muy agradecido”, agregó.

Ya en el tramo final de su carrera, Güiza dijo estar muy a gusto en el fútbol paraguayo. “El balance hasta ahora es muy bueno. Estoy viviendo cosas lindas porque este es un club grande y por la ayuda de mis compañeros, que hicieron más fácil mi adaptación. Quizás hasta me retire aquí”, señaló.

Su objetivo inmediato es ganar “todo lo que juegue con Cerro Porteño”. “He tenido una buena carrera. He conseguido cosas importantes, y siempre pude dejar atrás lo malo. He logrado títulos, plata... Todo. Estoy orgulloso”, dice al hacer un balance de su trayectoria.

“Ser feliz. Eso es lo que he buscado siempre. Y hoy sigo en Cerro Porteño porque soy feliz. Esa felicidad es la que me ayuda a seguir jugando al fútbol”, dijo el español que triunfa en América del sur. l


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