El camino del dinero en la venta de derechos de TV

Desde la AUF se aguarda con cautela para saber si el escándalo afecta sus arcas. Vea el interactivo
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Desde que explotó la bomba del caso de corrupción en la FIFA, hace 10 días, el Ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol mira con mucha atención el caso. Es que un aspecto lo afecta directamente: la posibilidad de que Fullplay, empresa acusada por la Justicia de Estados Unidos de sobornar dirigentes de la Conmebol, cumpla con el contrato que tiene firmado con la AUF, por los cuales compró los derechos de televisión de Uruguay para las Eliminatorias al Mundial de Rusia 2018.

Fullplay firmó a principios de año el acuerdo por el cual se hizo con los derechos de TV de todos los partidos que Uruguay juega como local, para negociarlos en el exterior. Para eso pagó US$ 6 millones. La empresa Tenfield, mientras tanto, pagó US$ 12 millones y, a cambio, adquirió los derechos para emitir esos partidos en territorio uruguayo.

Fullplay había realizado el mismo negocio con las otra nueve asociaciones continentales, por lo cual, para el mercado uruguayo, era la propietaria de los 81 partidos de todos los partidos de Eliminatoria que no son “Uruguay de local”. Así, utilizó ese paquete de partidos como parte de pago a la AUF, y la AUF se los vendió a la empresa Tenfield, que así adquirió el derecho de transmitir para el mercado uruguayo el 100% de los partidos de la Eliminatoria.

Pero con los dos dueños de la empresa (Hugo y Mariano Hinkis) prófugos de la Justicia de Estados Unidos, las dudas se posaron acerca de qué pasará con ese contrato. En este sentido, el viernes pasado Tenfield presentó una intimación notarial a la AUF, para que en un plazo de 72 horas (que vence mañana) le diga si efectivamente cuenta con esos derechos, los cuales ya pagó.

Sin embargo, la posición de la AUF es de suma cautela y de esperar que los acontecimientos se decanten solos. Es que, como Uruguay, todas las asociaciones continentales están en la misma situación: no saber qué ocurre con su socio, que se enfrenta a una situación legal .

El razonamiento que hacen los dirigentes uruguayos es el siguiente: ¿por qué dar un paso adelante y correr riesgo de quedar en “offside” si antes puede ocurrir otro hecho que clarifique la situación?

“Full Play tiene contratos firmados con todas las asociaciones del continente. Todos están al tanto de lo que pasó así que, en caso de insolvencia, no creo que tengamos que esperar a esa fecha. El tema va a hacer ruido antes”, había dicho la semana pasada a El Observador el neutral Ignacio Alonso. “Los acontecimientos se van a terminar precipitando. Todas las asociaciones están realizando un monitoreo permanente sobre esta situación”, agregó.

La misma sensación vislumbró a El Observador Alejandro Balbi: no adelantarse y esperar para ver si efectivamente la empresa incumple su contrato. “El imaginario popular piensa que un contrato se cae por sí solo y esto no es así. Un contrato se cae por incumplimiento de alguna parte y hasta ahora la AUF ha cobrado en tiempo y forma”.

Hasta ahora, la AUF cobró la primera cuota, de US$ 1 millón. La siguiente debería ser abonada en agosto o setiembre.

“El contrato con Full Play está plenamente vigente. Si la empresa viene cumpliendo como hasta ahora, no se puede hacer nada”, indicó el sábado a El Observador el asesor de la AUF Julián Moreno. “Creo que a la gente de Tenfield la está matando la ansiedad. No se contrató con Hugo Jinkis, sino con una sociedad llamada Full Play Group. La persona jurídica es distinta a la persona”, agregó sobre la intimación.

Por lo pronto, la postura de la AUF es esperar con cautela, porque en juego hay muchos millones.