El camino de Defensor

Los violetas juegan en el Tróccoli con la ilusión de cerrar el torneo y con la esperanza de que Peñarol se caiga en el Centenario para ganar la Anual

No fue sencillo el camino de Defensor Sporting en el Clausura que concluye hoy. El club vivía tiempos complejos. Era año electoral y el alejamiento de Federico Pintos, una de las joyas de las formativas, revolucionaba el ambiente.

La apuesta fue similar a la de los años anteriores: escasas incorporaciones, bajo presupuesto y apuesta total a la cantera que una vez más  brindó los resultados esperados.

El equipo de Tabaré Silva saltó al campo y fue invadido por una serie de inconvenientes. A poco de iniciar su camino en la primera fase de la Libertadores, el equipo sufrió un duro golpe por una fractura de clavícula de Nicolás Olivera.

El técnico confió en Sebastián Taborda en lugar de Ignacio Risso en la oncena y la gente fue gobernada por la impaciencia.

Por si fuera poco el ambiente electoral se caldeó con la decisión de Dante Prato de pretender postularse a la reelección. Debió intervenir un histórico del club, Eduardo Arsuaga, para lograr la unidad y Daniel Jablonka tomó las riendas del club.

Pero en la cuarta fecha del Clausura, Progreso le pegaba un golpe a alma violeta al ganarle en el Franzini. Aquella mañana de domingo el técnico Tabaré Silva se retiró insultado y bajo innumerables pedidos de renuncia.Pero el DT reacomodó las piezas y el equipo salió a flote para meterse definitivamente en la pelea por el campeonato.

Defensor Sporting se transformó en el equipo más sólido del torneo. Su arco, defendido ahora por Martín Campaña, bajó el promedio de goles recibidos. Sin embargo, ocurrió otro hecho que golpeó duro: una nueva fractura de Olivera que lo dejó al margen de la definición del Clausura. Sin embargo, una vez más el equipo mostró su jerarquía y el juvenil Giorgian De Arrascaeta toda su categoría, porque se transformó en la gran figura de este equipo violeta. Y como habrá sido la cuestión que aparecieron carteles en el Franzini ofreciendo disculpas a Tabaré Silva por aquellos insultos iniciales.

Es por eso que el violeta se aferra al sueño de cerrar el semestre con el título del Clausura y se aferra a la última esperanza de quedarse con el premio mayor de la Tabla Anual, para lo que necesita una caída de Peñarol.

El equipo está confirmado y tendrá un cambio con relación a las últimas oncenas: la salida de Diego Laxalt, por bajo rendimiento, y el ingreso de Aníbal Hernández.

Defensor está a un paso de la fiesta. Es su gran oportunidad e intentará aprovecharla.


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