El calvario de la hincha de Gremio que insultó de forma racista

Fue identificada tras salir en TV mientras gritaba “macaco”: salió en todos los medios, su casa fue apedreada, la echaron del trabajo y tuvo que declarar ante la Justicia

“¡Macaco!”. La hincha de Gremio que propinó ese insulto al golero de Santos, Aranha, jamás habrá imaginado que sus palabras, que fueron registradas por las cámaras de TV del partido, le costarían tan caro.

La joven Patricia Moreira, quien luego fue identificada, sufrió amenazas, fue expulsada de su trabajo, su casa fue apedreada y tuvo que declarar ante la Justicia, a donde llegó este jueves con la cara cubierta y escoltada.

El día del partido entre Gremio y Santos, por la Copa de Brasil, el golero visitante, Aranha, denunció que le gritaron “macaco” (mono) desde las tribunas.  “Le reclamé al árbitro y vino a decirme que yo estaba insultando a la hinchada. Cuando me llamaron negro, mono, esas cosas, me volteé, batí los brazos y les dije: 'soy negro, sí, soy negró sí'. Si eso es insultar, no lo sé. Todo el mundo que viene a jugar aquí sabe, no son todos, pero siempre hay algunos racista ahí en el medio", dijo el guardameta después del encuentro.

No es la primera vez que la 'torcida' gremista es acusada de racismo. En marzo, hubo un incidente similar con un jugador de Internacional, pero la dirección del equipo aseguró que se trata de un "hecho aislado".

"El estadio tiene todas las condiciones para identificar [al responsable] y tomar las medidas necesarias", indicó el asesor de fútbol del club, Marcos Chitolina.

Una hora después de su grito, ya se había se identificado a Moreira, de 23 años, cuyo insultó quedó claramente a la vista a través de las trasmisión. De ahí en adelante se la bautizó como la “hincha racista de Gremio”.

Un calvario

Luego de que su imagen recorriera Brasil, comenzó un calvario para la joven quien fue despedida de su trabajo en el Centro Médico Dental de la Brigada Militar, hecho que fue divulgado en la prensa.

En las redes sociales recibió amenazas de todo tipo y, luego de que se conociera donde vivía, su casa fue apedreada.

Por el hecho, este jueves Moreira tuvo que ir a declarar a la Justicia. “La joven bajó del auto llorando, abrazada de su hermano, y escuchó el grito de “Racista” de un coche que pasaba frente a la 4 Dependencia de Policía”, informó el portal de Lance, donde se ve una foto de la hincha llegando al juzgado, cubierta para que no se vea su rostro, ante unos 30 periodistas presentes en el lugar.

Como ella, otros cinco hinchas de Gremio fueron identificados mientras insultaban y concurrieron a la Justicia. Todos ellos no podrán frecuentar estadios por 720 días. Además, el club de Porto Alegre recibió una multa de 22.700 dólares y fue expulsado de la copa de Brasil, una decisión inédita en el fútbol.

Moreira nunca habrá imaginado que su insulto le costaría tan caro. Mientras, en el fútbol uruguayo, los gritos racistas son moneda corriente y, salvo casos en que las víctimas de los mismos han reaccionado por sentirse ofendidos, no pasa nada.


Populares de la sección

Comentarios