El calvario de Joe Bizera

Se cumplen el viernes cinco meses que el zaguero no juega por tres lesiones distintas que lo alejaron de las canchas

Los pequeños desequilibrios suelen provocar grande problemas musculares en determinados futbolistas profesionales.

Ese es el caso de Joe Bizera, quien no defiende a Peñarol desde hace cinco meses –su último partido fue el 3 de mayo ante Juventud– y que –como informó hace un par de días El Observador– en pocos días más al menos podrá volver a concentrar con sus compañeros y estará en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana para los encuentros ante Estudiantes de La Plata.

Lo que le sucedió a Bizera fue una concatenación de lesiones que fueron llegando una debido a la otra.

El zaguero retornó a Peñarol luego de ocho años en el exterior en agosto del año pasado.

Para poner un ejemplo claro, el equipo aurinegro disputó durante ese lapso 47 partidos oficiales de los cuales Bizera solamente pudo jugar 15.

Además, si se toman en cuenta los 90 minutos de esos 15 compromisos, los 12 por torneos locales suman en total 1.080 minutos. De ellos, Bizera solo estuvo en cancha 607 –menos de siete encuentros completos desde que firmó el contrato hace ya un año y dos meses–.

Recién pudo debutar por la quinta fecha del Apertura pasado y jugó un partido más con Diego Alonso como DT que fue quien lo trajo. Luego cesaron al técnico y él no pudo estar en el encuentro siguiente cuando debutó Jorge Goncálvez contra El Tanque Sisley.

El proceso de las lesiones
Bizera comenzó con un importante traumatismo en el muslo que derivó con el tiempo en la atrofia del cuádriceps.

Eso hizo que perdiera mucha masa muscular, por lo que la parte baja de su cuerpo como la zona lumbar de la columna y la pelvis, no trabajaban como debían.

El jugador estuvo mucho tiempo sin tener un buen funcionamiento físico y todo eso desencadenó en un nuevo problema, en este caso, de ciática que lo hizo volver a perder unos cuántos partidos.

Esto trajo aparejada una nueva lesión vinculada con la anterior que fue la pubalgia, la que quedó demostrada luego de un centellograma óseo. La misma apareció en el inicio de la pretemporada, por lo que el zaguero no la pudo hacer.

En Peñarol decidieron que no hasta que no contara con la masa muscular totalmente recuperada, no se lo iba a exigir. Ahora se lo está exigiendo y, de a poco, Bizera se recupera y cada vez queda menos por jugar.

Las tres son lesiones rebeldes y llevaron a que el futbolista casi no pudiera jugar.

Se vendieron 2.300 entradas
Para el encuentro del sábado ante Danubio en Jardines, ya se expendieron unas 2.300 entradas. Los precios son: Danubio: Platea $ 180 y talud $ 120. Los socios ingresan gratis. En tanto, los hinchas de Peñarol pagarán Tribuna $ 300 y cabecera $ 200.


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