El Bolt del fútbol

En setiembre, la FIFA llegó a la conclusión de que Antonio Valencia es el jugador más rápido del planeta; en 2012, Palito Pereira ya lo sufrió

La última vez que Uruguay y Ecuador se enfrentaron por Eliminatorias en Montevideo, en setiembre del año pasado, Álvaro “Palito” Pereira soñó con uno que vestía de amarillo y tenía el 16 en la espalda. No lo pudo parar en toda la noche. Antonio Valencia corrió en el Estadio Centenario como en todos los partidos, pero como pocas veces lo sufrió Uruguay, porque generalmente el hincha lo disfruta mirando a Manchester United.

Otra vez estará hoy ahí el ídolo de los ecuatorianos y la pesadilla de los laterales, el nuevo capitán de la selección tricolor, el referente del equipo, con el agregado en esta ocasión que le ofrecerá a Jorge Fucile un cóctel peligroso: vértigo y la altura de Quito.

No es por casualidad, que el técnico Óscar Washington Tabárez, que suele mencionar poco a jugadores rivales, en las distintas ocasiones en las que compareció ante los medios esta semana siempre utilizó a Valencia como referencia del fútbol de Ecuador y el asunto más importante a atender por parte de sus jugadores.

También aprovechó ayer Diego Godín para ensalzar aun más el talento del volante derecho de Manchester United. “Ecuador tiene muchísimo potencial de mitad de cancha para adelante, tanto Montero como Valencia son de-sequilibrantes. Hacen la diferencia, desbordan mucho, levantan centros”, explicó en la conferencia de prensa, por si algún distraído aún no se percató que Ecuador tiene un avión que surca la cancha y lastima.

Valencia fue tema de conversación entre Tabárez y sus jugadores en las charlas técnicas en el Complejo de la AUF, porque es para el entrenador uruguayo uno de los puntos que debe debilitar la celeste de su rival.

Es que el técnico tiene muchas razones para querer neutralizar a Valencia, por lo que juega cada fin de semana en Inglaterra, porque en un estudio realizado por la FIFA, el órgano rector concluyó que el jugador más veloz del planeta es el ecuatoriano, por encima de Gareth Bale y Cristiano Ronaldo, y porque además de que es el mejor jugador de Ecuador, el técnico lo premió con el capitanato.

Es una de las figuras de Manchester United, club que pagó
US$ 26 millones por el ecuatoriano.

Es como en Uruguay sucede con Suárez o Forlán, que los niños utilizan la 9 o la 10, la referencia para los hinchas que lucen el 16 en la espalda porque están identificados con la calidad futbolística.

También, porque es un partido que para los ecuatorianos y para Valencia en particular tiene una carga emotiva muy particular: regalarle a Christian “Chucho” Benítez, su amigo que falleció en Catar y con quien realizó buena parte de su carrera en el fútbol, un triunfo que deje a Ecuador en el Mundial.

Para recordarlo hoy lucirá en sus zapatos “Chucho” en el izquierdo y AV16 (Antonio Valencia #16) en el derecho.

El atenuante que tiene Uruguay es que Toño, como le dicen al futbolista que se formó en El Nacional de Quito, jugará hoy el sexto partido contra los celestes por Eliminatorias, y nunca ganó. Hasta ahora solo empató y perdió.

En las pasadas Eliminatorias, Tabárez logró neutralizarlo con Palito Pereira como carrilero y Martín Cáceres como zaguero por izquierda más la atención del Japo Rodríguez. Pero esta será otra historia.


Fuente: Luis Eduardo Inzaurralde, enviado a Quito

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