El bohemio anda de vuelo

Por seguir de largo en la Libertadores, Wanderers embolsará US$ 550 mil y sueña con una cancha de césped sintético

Wanderers está en el aire. Por el fútbol de Albarracín, la magia de Santos, el trajín de Martínez y los goles de Gastón. El hincha goza un fútbol con identidad propia, único en Uruguay. Wanderers está en octavos de final de la Copa Libertadores por animarse. Por valiente. Y Wanderers también levanta vuelo en el plano institucional.

Es que la clasificación a la siguiente instancia del máximo certamen continental, le reporta al club que preside Fernando Nopitsch US$ 550 mil.

“En lo económico no nos cambia la vida, para mí lo más importante es que nuestros jugadores se valorizan porque jugar los playoffs de la Copa les da un valor agregado”, dijo Nopitsch a El Observador desde Barinas, horas antes de embarcar a Caracas.

Pero, ¿cuál es el presupuesto mensual del club? Apenas
US$ 150 mil, “una cifra irrisoria en comparación con otros clubes de América”, a decir de Nopitsch.

“En Uruguay los clubes no subsisten por la venta de entradas, ni por derechos de televisión ni por sus socios. Se vive por la venta de jugadores”, contó.

Wanderers se ve obligado a vender semestre a semestre.

De aquel equipo que conquistó el primer Clausura de su historia (2014) para después perder las finales del Uruguayo 2013-2014 contra Danubio, ya no están Federico Cristóforo, Mauricio Gómez, Martín Díaz, Guzmán Pereira, Rodrigo Pastorini y Sergio Blanco. Santiago Martínez se fue a Quilmes y volvió.

La venta de Pereira (a Universidad de Chile) le reportó al club el año pasado alrededor de
US$ 900 mil libres.

Mientras espera su cruce de octavos (lo único seguro es que no volverá a jugar con Boca Juniors que será rival de River Plate), Wanderers ya embolsó un bruto de US$ 1.450.000, cifra a la que hay que descontarle todos los gastos, por ejemplo en viajes.

Un dirigente de la anterior directiva recordó que “cada vez que llega la incertidumbre del comienzo de cada torneo local por deudas impagas, Wanderers nunca figura entre los clubes deudores. Pagamos poco, pero pagamos”.

Además, los juveniles que se ascienden siempre tienen lugar en el primer equipo.

Para reforzarse apela al ojo clínico de Alfredo Arias con jugadores desconocidos como Carlos Techera (Villa Teresa), Alex Silva (Progreso), Paulo Lima (Huracán del Paso de la Arena), Leandro Reymundez y Jonathan Rodríguez (Cerro) o Joaquín Verges (Tacuarembó).

La adaptación a un club como Wanderers no es difícil: la idea de juego está por encima de la individualidad y al que llega solo le toca aplicarse a una filosofía donde vale más tratar bien la pelota que apretar los dientes, tal vez porque esto último ya está en el ADN del jugador uruguayo.

Césped sintético en el Viera
La directiva de Nopitsch, que asumió en setiembre de 2014, proyecta iluminar el Parque Viera y colocar césped sintético.

“Esto nos permitiría practicar en la cancha en forma permanente y bajar costos y horas de viaje al Complejo, tanto para el plantel principal como para las formativas”, dijo el titular bohemio.

“Son ideas que estamos trabajando y que pretendemos cristalizar al amparo de la ley del deporte”, informó.

Dicha ley, la 18.833 –Fomento del Deporte– faculta al Poder Ejecutivo a otorgar importantes beneficios tributarios a patrocinadores (personas jurídicas) o mecenas (personas físicas) que invierten en determinadas instituciones deportivas entre las que están comprendidos los clubes profesionales de fútbol.

Wanderers levanta vuelo con el estilo de Arias y las convencidas respuestas de su plantel. Y en lo institucional, apunta alto para seguir afirmándose.

 


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