El balance de los Juegos: "El estado es el mayor espónsor"

El director de infraestructura de la Secretaría del Deporte valoró positivamente la actuación uruguaya 
¿Qué evaluación hace de la actuación uruguaya en Río 2016?

Hemos reflexionado en equipo y me parece que no solo en nosotros hay una conformidad en general, una sensación de que la actuación de nuestros deportistas estuvo muy a nivel del evento, con todos compitiendo dentro de sus marcas y con una actuación histórica como la de Emiliano Lasa.

¿La preparación fue adecuada?

Creo que el proceso fue bueno y a eso aspiramos: a instalar procesos. Los Juegos Olímpicos son un momento de metas, un momento de llegar, de evaluación y de medición, pero los ciclos olímpicos son los que sientan los procesos.
Antes los Juegos eran eventos episódicos donde se respondía a demanda; ahora son el fruto de una planificación a mediano y largo plazo.

¿Uruguay fue más competitivo?

Uruguay tiene las posibilidades que tiene, lo cual se refleja en sus aspiraciones: competir dignamente, seriamente y luego los resultados se pueden dar o no.
Hay que consolidar trabajo y visiones estratégicas que se han ido fortaleciendo como el trabajo con las federaciones que han empezado a trabajar alineadas con nuestras ideas.

En este tipo de eventos se suele repetir que el Estado no apoya a sus deportistas. ¿Eso es mito o realidad?

Ese es un mito que está instalado y es una letanía que se repite creo que por la gente más alejada al deporte y que se cerca al mismo en este tipo de eventos desde la falta de información, seguramente por problemas nuestros de comunicación. Pero de a poco lo hemos ido desarticulando y demostrando que el Estado es el mayor espónsor de los deportistas uruguayos. No hay otro igual; en ese sentido el apoyo que brinda es mucho más amplio de lo que da la Secretaría Nacional del Deporte, que da al deporte federado US$ 2 millones por año. Cada una presenta sus planes y en función de eso distribuye. Pero al apoyo del Estado al deporte es mucho más que eso.

¿Cómo son los otros apoyos?

Seguramente me quede corto en detalles pero hay que decir que el 95% de los clubes deportivos en Uruguay están asentados en terrenos municipales, en regímenes de concesiones, con renuncias fiscales del Estado. El Ministerio de Transporte también realiza aportes, las empresas públicas del Estado esponsorean, las intendencias, el sistema educativo que llega a escolares y liceales como introducción al deporte, lo que se va a reflejar en los Juegos Deportivos conjuntos. También existe la ley de inversión en el deporte con potenciales renuncias fiscales de otros US$ 2,5 millones. Es multimillonario el aporte estatal, aunque esté invisibilizado.

¿En qué cifras se traduce eso?

Estamos trabajando en cuantificar y sistematizar esa información porque sería justo que la gente lo sepa. La Fundación Deporte Uruguay se financia con fondos estatales y empezó con un programa de becas desde 2013. Las plazas de deportes que se han refaccionado y se usan para federaciones. Las Plazas 11 y 12 para el hándbol, el fútbol sala usufructúa el gimnasio de la UTU de General Flores y Batlle y Ordóñez, en el UGAB ahora están el básquetbol y el beach volley. Vamos a hacer dos pistas más de atletismo en el interior y otra en Montevideo. Las plazas 7 y 11 las usa la Federación de Natación, el vóleibol está en la escuela Sanguinetti. El Ministerio de Defensa aporta instalaciones y ha otorgado vacantes militares. Es mucha plata cuando se habla en términos relativos.

Pero los recursos no alcanzan.

Seguramente sea bueno que haya más dinero, pero no pasa solo con el deporte; si nos comparamos los profesionales acá cobran menos que en otros países. Siempre vamos a sentir que es poco. Está bueno saber que en Uruguay el deporte no está dejado a la mano de Dios y que lejos está de ser desconsiderado.

Los recursos son limitados para atender múltiples pedidos: por eso reafirmamos que el deporte profesional no puede ser sostenido por el Estado que tiene otras obligaciones como garantizar el acceso a la educación física y al deporte. También es importante el apoyo a la alta competencia porque nos da beneficios de desarrollo y difusión. Cada uno vela por sus responsabilidades, nosotros tenemos el rol de difundir al deporte y aunque los recursos sean limitados queremos siempre hacer un poco más.

Hay gente que critica que se reconozca como una buena actuación a un maratonista que termina en el puesto 40 de los Juegos, ¿qué piensa?

Una fortaleza es que a Uruguay se lo reconoce como nación por ser campeón olímpico en fútbol, el primer campeón sudamericano y una potencia de fútbol del siglo pasado, pero hay que visualizar otras cosas. El PBI, la población...

¿Con qué argumento sostenemos que tenemos que salir campeones? Uruguay seguirá siendo competitivo en el fútbol pero en el resto es difícil. Hay que combatir las debilidades. No nos conformamos, a nadie le conforma perder, pero sí hay que ser realistas y la mayoría de nuestros deportistas estuvieron a nivel de sus marcas. No digo conformarse pero tampoco digo que es un desastre, es claro que estamos creciendo deportivamente: lo dicen las actuaciones de Pablo Cuevas, Santiago Urrutia, tener tres maratonistas olímpicos y tuvimos cuatro con tiempo de clasificación.

No ver que estamos creciendo no está bueno porque reconocer los avances nos potencia para seguir creciendo.