El balance de la Américas Pacific Challenge

Uruguay se quedó con muchas conclusiones positivas de la Americas Pacific Challenge

El pasaje por Uruguay de la primera edición de la Americas Rugby Championship dejó mucho para el rugby uruguayo. Mucho se habló de lo que significó políticamente, y como reflejo del apoyo de World Rugby al plan de desarrollo del rugby uruguayo. Pero también dentro de la cancha, el torneo de desarrollo que organizó la URU dejó conclusiones valiosas a destacar para Uruguay XV, segundo seleccionado uruguayo.

La actividad celeste no se detendrá, y lo de la Pacific será clave, porque en la semana que viene le grupo se partirá en dos. Los Teros se irán a Europa a jugar la ventana de noviembre ante Alemania (12/11), España (19/11) y Rumania (26/11), por puntos clave para el ranking mundial, mientras que Uruguay XV jugará la Zona de Ascenso B del Torneo Argentino de Uniones durante cinco semanas, entre el 29 de octubre y el 3 de diciembre. Será un paso más, casi sin precedentes por la cantidad de jugadores involucrados. Pero lo de la semana pasada es una instancia clave de preparación, y de exposición de jugadores al nivel internacional que necesitan, sobre todo pensando en un 2017 que incluirá el inicio del proceso de clasificación al Mundial.

La defensa

El trabajo defensivo venía siendo un debe en el nuevo proceso de selección, y se agudizó en el inicio de la Américas Pacific Challenge. El juego de cambiar golpe por golpe ha ido de la mano con la evolución de los resultados del año: ante rivales de ranking superior (aún con sus equipos A), el promedio antes de este torneo estaba en 31,5 puntos en contra por partido, y ante rivales de menos ranking bajaba a 15,3. En la Pacific se recibieron 115 puntos en los dos primeros partidos (57,2), pero en el último se bajó a 15 puntos.

La renovación

Fue una de las mayores exigencias de la historia para un segundo equipo uruguayo. Que si bien tenía en cancha a un plantel con algunos jugadores con experiencia de Teros -309 caps- nunca se había presentado a un torneo de este nivel internacional con tantos jugadores con poca o casi nula experiencia. 11 de los 25 tenían menos de 10 caps, y 15 tienen menos de 23 años. 16 de esos 25 no jugaron el Mundial. Y en ese sentido, este segundo equipo cumplió a grandes rasgos. Estuvo a punto de ganarle a Samoa, un equipo con varios jugadores profesionales militando en Nueva Zelanda, con quien perdió 44-42. Tuvo el gran debe de la goleada 7-71 ante Argentina, pero se recuperó goleando a USA Selects XV 47-15, el resultado más amplio de la historia ante un equipo estadounidense. Pensando en la pulseada por la clasificación directa al mundial, es un paso importante acostumbrarse a ganarle a un rival directo.

Los rendimientos

Varios jugadores dieron un paso al frente ante la cantidad de bajas en la tercera línea. Santiago Henrández y Joaquín Dell'Aqua se destacaron. Los dos con buena actitud para el tackle y la defensa –clave en ese puesto para cualquier equipo uruguayo- pero además ráfagas ofensivas, como uno de los tries ante EEUU que los encontró a ambos atacando la defensa rival. Manuel Leindekar fue otro que tenía una dura prueba: con 19 años y gran futuro (mide 2,03 y en noviembre se integrará a Oyonnax de Francia) cumplió la prueba. Santiago Arata hizo un buen torneo, no solo en su habitual puesto de medioscrum sino cuando le tocó jugar de wing. Se encontró bien con Nicolás Freitas, otro que traía un año de experiencia en selección y que le tocó alternar entre el puesto de centro y el de wing y fue una de las figuras. Jerónimo Etcheverry tuvo su oportunidad como apertura, y aunque tuvo luces y sombras, mostró el talento necesario para ser una opción junto al titular Felipe Berchesi. Manuel Blengio pasó a jugar de 15 y fu otro que mostró grandes atributos, en el juego con el pie y con un juego de ataque más físico que en otros momentos.

Juego integrado

Quizás una de las mayores cuestiones para dilucidar de este equipo era –y sigue siendo- cuál es su identidad. Si es un equipo ofensivo o defensivo, si su bandera es el ritmo de ataque, la fortaleza defensiva o las formaciones fijas. Muchas de las interrogantes que se han planteado en Argentina, país en el cual Uruguay se ha reflejado para crecer dentro y fuera de la cancha. Y si bien el equipo no terminó de responder a esa pregunta, a lo largo del torneo dio positivas señales de que puede tener un poco de todo. Ante Samoa y EEUU fue la potencia del scrum, pero no solo eso. Porque el scrum fue a su vez una formación de dominio pero también de lanzamiento efectivo de juego dinámico, donde el equipo se sintió cómodo.
En el line el equipo agregó muchos centímetros y por momentos fue sólido, aunque las lesiones de hookers –que obligaron a improvisar a Juan Echeverría y a traer tras 5 años a Martin Espiga- complicaron por momentos la obtención. Una cuestión de minutos de vuelo.

La actitud

Corre un concepto similar al del trabajo defensivo, porque están unidos en gran parte. Más allá de errores no forzados que costaron puntos ante Samoa, el equipo siempre tuvo actitud para levantarse, seguir peleando, y casi ganarlo en el final. El punto más preocupante llegó ante Argentina: cuando las cosas se empezaron a complicar, el equipo se cayó en lo físico y lo anímico. Dejó de tacklear durante 10 minutos y eso fue clave para que los argentinos concretaran la dura goleada. Lo bueno fue que todo eso se corrigió para el partido final, en el que Uruguay dominó en el juego y anímicamente a EEUU. Quziás, uno de los puntos donde quedan más conclusiones a tener en cuenta.

Puntos de Uruguay en 2016 (Los Teros y Uruguay A)

26,6 promedio de puntos a favor
27,8 promedio de puntos en contra

22,1 promedio de puntos a favor ante rivales de más ranking
31,5 promedio de puntos en contra ante rivales de más ranking

34,5 el promedio de puntos a favor ante rivales de menos ranking
15,3 promedio de pts en contra ante rivales de menos ranking