El arco de Peñarol perdió su mística

Los aurinegros, que antes apostaban a goleros formados en el club, llevan siete de las últimas ocho temporadas contratando arqueros sin los resultados esperados

Peñarol revive el eterno drama de todas las temporadas: la custodia de su arco. Es cierto que las obligaciones y las presiones son distintas. Que el error cobra una dimensión superior a la del resto de los equipos. Y que la intolerancia de la gente está en su pico más alto.

Pero es alarmante el cambio de política del club en cuanto a la defensa de su valla. Mientras en la década de 1990 la institución se respaldaba en los goleros formados en la institución, diez años después se tomó por otro camino y la contratación de arqueros fue la constante para un puesto que terminó perdiendo aquella identidad de los viejos tiempos.

Para que tengan una idea, desde la temporada 2006/2007 el elenco aurinegro contrata un golero por año, ni hablar de todos los que desfilan en busca de la estabilidad perdida.

Hoy, de cara al inicio del Clausura, y cuando parecía que el equipo que conduce Jorge Goncálvez se quedaba con lo que tenía, bastaron dos partidos de verano para encender la luz de alarma y volver a salir al mercado.

Antes de iniciar las tareas, y cuando los rumores del desembarco de un arquero invadieron el ambiente, el entrenador salió al cruce manifestado: “Dije cuando llegué que estaba muy conforme con mis tres goleros y lo sigo estando. Si en algún momento se habló, ellos deben hacer su autocrítica y se tienen que dar cuenta que deberán levantar el nivel. Se que lo hicieron. Si me traen un golero que colma las expectativas lo voy a pensar, pero en este momento estoy tranquilo con lo que tenemos”.

El tema es que la polémica del arco de Peñarol surgió desde el seno mismo de la institución. El presidente Juan Pedro Damiani indicó en los últimos días de diciembre que: “entiendo que se necesita un golero”.

La versión contraria la brindó el vicepresidente Edgard Welker y el gerente deportivo del club, Carlos Sánchez, quienes entendían que el puesto estaba bien cubierto. En las últimas horas se sumaron razones para la búsqueda. Juan Castillo está lesionado, Danilo Lerda padeció fisura de tabique nasal en el clásico y la promesa Washington Aguerre tiene dolencias de gemelo, por lo que Peñarol busca nuevamente un golero.

Viejos tiempos
A lo largo de su historia Peñarol se caracterizó por brindar la custodia de sus tres palos a goleros de la casa, formados en el club de la mano de exglorias designadas para su preparación.

Tomando como punto de referencia la década de 1990, donde el conjunto mirasol obtuvo un nuevo quinquenio, los goleros provenían de las divisiones formativas.

Aquellos fueron tiempos de Oscar Ferro hasta que emigró y dejó su legado a Claudio Flores que era su sucesor. El periodo de Flores se interrumpió un año cuando regresó Fernando Álvez, otro hijo predilecto de la cantera.

A partir de 2000 surgió Federico Elduayen que jamás imaginó que terminaría siendo el último golero formado en la institución que aportó Peñarol a la selección nacional mayor.

Nuevos tiempos
En el año 2003, para terminar con una amarga racha de años sin campeonatos, los dirigentes apostaron por un hombre de personalidad y desembarcó en Los Aromos el paraguayo José Luis Chilavert.

Después volvieron Elduayen y Flores por una temporada hasta que se inició un desfile impresionante: Castillo, Berbia, Sebastián Pereyra, Frascarelli, Biglianti, Reyes, Salgueiro, Pablo Cavallero, Noguera, Carini y Bologna.

En las últimas semanas, como ocurre cada vez que un grande sale al mercado, llovieron ofrecimientos de goleros para Peñarol.

Desde la pasada temporada los nombres se multiplicaron: Javier García, Nereo Champagne, Nicolás Navarro, Pablo Migliore, Martín Campaña, Mauricio Caranta, Marcelo Barovero, Justo Villar, Mariano Andujar, Roberto Fernández y Libis Arenas.

El arco de Peñarol, como ocurre desde hace una década, vuelve a estar nuevamente en la mira de la atención pública.

El arco de Peñarol, según los años
1994: Oscar Ferro y Héctor Tuja.
1995: Oscar Ferro, Sergio Martínez y C. Flores.
1996: Claudio Flores, Sergio Navarro y Sergio Martínez.
1997: Fernando Álvez y Claudio Flores.
1998: Claudio Flores y Luis De Agustini.
1999: Claudio Flores y Federico Elduayen.
2000 a 2002: Federico Elduayen y Adrián Berbia.
Último de selección. Peñarol no aporta un golero de su cantera a la selección mayor desde el año 2002. En aquella oportunidad Federico Elduayen formó parte del plantel celeste que jugó el Mundial de Japón y Corea 2002. Elduayen era el tercer golero del grupo. Desde aquel entonces a la fecha los aurinegros no aportaron goleros formados en su cantera al grupo seleccionado.
2003: F. Elduayen, A. Berbia y José L. Chilavert.
2004: Federico Elduayen, Juan Obelar y Fernando González.
2005: Federico Elduayen y Juan Obelar.
2005/2006: Claudio Flores y Juan Obelar.
2006/2007: Juan Castillo, Sebastián Pereyra, Adrián Berbia y Fernando González.
2007/2008: D. Frascarelli, N. Biglianti, Alejandro Reyes, Gonzalo Salgueiro y Juan Castillo.
2008/2009: Pablo Cavallero, Seba Sosa y G. Noguera.
2010/2011: Fabián Carini y Leandro Gelpi
2011/2012: Se volvió a apostar a Fabián Carini pero la gente le perdió rápidamente la paciencia. Apareció Leandro Gelpi y en el Clausura se incorporó Danilo Lerda.
2012/2013: El argentino Enrique Bologna llegó al club y en la primera fecha fue duramente cuestionado hasta que se afirmó. Lo escoltaron Danilo Lerda y Leandro Gelpi.


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