NBA

El año de terror de los grandes

Knicks, Lakers y Celtics, tres de las franquicias más grandes de la NBA viven una profunda crisis

Son tres de los mercados más apetecibles del mercado de Estados Unidos, y de las franquicias con más historia en la NBA. Los Ángeles Lakers, New York Knicks y Boston Celtics están hoy en el fondo de la bolsa, en una temporada en la que no les sale nada y, para peor, no tienen ninguna perspectiva de éxito.

Lo de los Lakers da hasta pena. A los 36 años, Kobe Bryant vive quizás el último año de una carrera fulgurante, en el podio de las mayores glorias deportivas. Sin embargo, lo hace en un equipo mediocre, donde es la única luz.

Los Lakers ocupan el fondo de la división Pacífico del Oeste, con seis victorias y 16 derrotas. Tienen una doble mala suerte: porque si ya tienen un récord malo que les hace difícil llegar a playoffs, en su conferencia se encuentran dos de los mejores equipos de la Liga: Golden State (18-2, el mejor de todos) y Los Ángeles Clippers, (15-6, quinto en toda la liga).

Kobe no tiene talento alrededor: noche tras noche acumula puntos, lo que la semana pasada lo llevó a batir la cifra de 30 mil puntos y 12 mil asistencias, mientras que está a solo 40 de superar a Michael Jordan como tercer mayor goleador de todos los tiempos. Pero esa potencia ofensiva refleja una profunda debilidad: no tiene con quien jugar. A pesar de ser el goleador del equipo con enorme distancia, apenas tiene un 39,1% de acierto, más bajo que su temporada de novato, cuando acertaba el 41,7%. Muestra de que tira absolutamente todo.

Ayer Earvin “Magic” Johnson  propuso una solución polémica: “Espero que los Lakers pierdan todos los partidos. Si vas a perder, pierde de verdad, porque no se puede estar en la mitad de la tabla. El equipo tiene que ser grande, para ganar, o malo, para conseguir una buena elección en el Draft”.

El draft es una de las posibilidades de resurgimiento de los angelinos, porque están seriamente constreñidos económicamente: el millonario contrato que le firmaron a Kobe -50 millones por dos años- los ahogó en el límite presupuestario exigido por la NBA, por lo que no tienen margen para grandes contrataciones. Así, recurrir al draft es su tabla de salvación, pero para eso deben terminar en las últimas posiciones (por reglamento los que terminan últimos eligen primeros).

Los Knicks (4-19), mientras tanto, sufren otra reestructuración interna: solo Carmelo Anthony aparece como solitaria figura, mientras el resto del equipo no les llega ni a los talones. Phil Jackson llegó como presidente y buscó a un ex dirigido como Steve Kerr como DT, pero le dijo que no -se fue a Golden State- y se tuvo que conformar como Derek Fisher, que impuso cambios tácticos que han causado polémica dentro del grupo. También tiene serios problemas presupuestales, por lo que para mantener a Carmelo se debilitó en vez de fortalecerse, y dejó escapar a  Tyson Chandler.

Boston (7-12) es el que, dentro de todo, está mejor de los tres. Paga los efectos de la reestructuración a partir de la salida de los históricos Kevin Garnett y Paul Pierce. El base Rajon Rondo es el único talento disponible, rodeado de jugadores jóvenes de nivel de mitad de tabla, lo que, como los Lakers, profundiza el problema: no les da para clasificar a playoffs pero tampoco para conseguir una gran selección de draft.


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