El año del cambio celeste

Lo mostrado en Polonia, el momento de Tata González y la maduración de Lodeiro plantean el ejercicio de duda al técnico

Tabárez no se dejó embarullar por las voces de alarma. En su diccionario no figura la palabra drama. No la tomó en cuenta en tiempo donde no pudo contar con Diego Forlán, tampoco cuando fue suspendido Diego Lugano y menos ahora que los resultados de los últimos tiempos lo metieron en zona de turbulencias en la tabla de posiciones de las Eliminatorias.

Lejos de dejarse atrapar por el ambiente. Se encerró a pensar la solución. Consultó con la almohada y con sus compañeros de cuerpo técnico. Planteó en su mente las diferentes alternativas.

La última opción que presentaba el año para intentar revertir el panorama y lavar la cara de una selección golpeada era el amistoso con Polonia.

“Nosotros lo que hicimos fue insistir con cosas que habíamos hecho hasta que la realidad nos demostró que había un problema futbolístico y no insistimos más. No es que uno no cometa equivocaciones”, admitió Tabárez en nota con El Observador.

Y no dudó en probar otras alternativas.

¿Qué hizo? Apeló a los archivos del equipo. Lejos de las revoluciones que hablan de convocar 10 jugadores nuevos, fue al pasado.

“En 2007 jugamos con Brasil en San Pablo un gran partido donde jugaron el Tata y el Cebolla por afuera, Nacho González de enganche y dos hombres arriba que en aquella ocasión fueron Suárez y Abreu. Quiere decir que en la evolución de un equipo muchas veces en lugar de buscar soluciones milagrosas de afuera y empezar todo de nuevo con revoluciones, es conveniente ir atrás y reconstruir”, admitió Tabárez.

Al no contar con Diego Forlán que no fue convocado por estar afectado a su equipo, el entrenador no tenía la posibilidad de jugar con los tres hombres de punta como lo hacía desde hace un tiempo.

Ahí se produjo un movimiento de piezas en el modelo táctico. Jugó con dos puntas.

Pero acaso la principal novedad fue la presencia de Nicolás Lodeiro, como ya había ocurrido contra Bolivia por las Eliminatorias, al lado de Arévalo Ríos ejerciendo la función de doble cinco.

Y el equipo cumplió con el pedido del conductor: “Necesitamos hacer un buen partido”.

¿Y ahora?

Después del triunfo y algunas confirmaciones Tabárez fue ganado por las dudas. De hecho es lo que fue a buscar a Polonia. Alternativas que le permitan ampliar el espectro de jugadores a convocar y alternativas para apelar a diferentes sistemas tácticos.

El propio Tabárez reconoció a El Observador que hoy, al margen de que restan tres meses para el duelo contra Paraguay por las Eliminatorias, algunas de las cosas que vio, le plantean dudas.

“Ahora por ejemplo me replanteo, con este Álvaro González que está jugando en la Lazio, que me animo a decir que está en su mejor nivel. ¿Qué aporta más al equipo? ¿Un Álvaro González jugando sobre ese sector con dos de los tres delanteros que tengo o la otra función que ya la hemos hecho? (Es decir con Cavani, Forlán y Suárez) En algún momento la ventaja era clara a favor de Cavani pero ahora se plantea la duda” (González volante y Cavani de punta).

El mediocampo

En el fondo el equipo parece tener las cosas claras. Es que al margen de algún cambio de nombre o de jugar con tres o cuatro, la cosa no sale de Maxi Pereira, Lugano, Godín y Cáceres. Ganó un nuevo nombre en Matías Aguirregaray.

El tema es del mediocampo hacia adelante. Es que la actuación de Lodeiro en los últimos dos partidos determinó que se saliera de su línea para brindar elogios: “Esta es una versión de Lodeiro que está por encima de lo que ha mostrado hasta ahora. El se ha convencido que no todo se hace en función de una expresión de deseo, con verticalidad o en tiempo récord”.

Tabárez entiende que hoy cuenta con un jugador más maduro. “Ahora Lodeiro procura no perder la pelota, no perder la pelota implica que a veces se tenga que dar el pase atrás o decirle al compañero que no se la pase porque está marcado. Y lo está logrando a los 23 años porque hablamos de Lodeiro como si fuera un veterano”.

Es sabido que Uruguay tiene una columna vertebral en el mediocampo que viene desde el Mundial de 2010 con Diego Pérez y Egidio Arévalo Ríos.

Por diferentes circunstancias ninguno de los dos logra tener continuidad en sus equipos. Esto determina que, llegado el momento, Tabárez deberá resolver si mantiene a los dos en la oncena. Claro, ahora lo hará sabiendo que tiene la opción de Lodeiro.

A ello se suma que el primer partido del reestreno en las Eliminatorias es contra Paraguay como local y la celeste necesita ganar.

“Usted me va a preguntar ¿van a jugar el Ruso y Arévalo o uno va a salir? Y pueden ser las dos cosas y además las circunstancias porque ahora uno anda con problemas de lesión y el otro no juega con frecuencia, entonces hay que ver la realidad cuando vengan. Pero tenemos que ir encaminando todo lo que probemos al próximo partido de eliminatoria que es de local contra Paraguay y necesitamos ganar para seguir en carrera. Tenemos que tener en esa mesa posibilidades, un planteamiento táctico de propuesta”, adelantó.

En la ofensiva.

Tabárez jamás entró en la polémica que, después del Mundial porque antes nadie se acordaba, se plantea en torno a la posición de Edinson Cavani.

Pero la modificación del modelo táctico le permite jugar con el futbolista de Napoli unos metros más adelante de la función que viene desempeñando en la selección. Entonces se plantea la duda. Para el caso de que Forlán no mantenga su nivel habitual el entrenador puede recurrir a la dupla Suárez-Cavani.

El amistoso con España significará una nueva oportunidad para que el conductor pruebe diferentes alternativas. Amplió el espectro de jugadores y de sistemas tácticos. Faltan tres meses para el juego contra Paraguay pero los futbolistas se están encargando de complicarle el futuro.


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