El alemán que revolucionó la NBA

En cuestión de semanas Dirk Nowitzki superó en la tabla de goleadores históricos a Olajuwon y Hayes, pero en sus 16 años en la mejor liga del básquetbol del mundo le enseñó un rol distinto a los gigantes

Doce veces All Star, cinco veces integrante del equipo ideal, una vez MVP, otra MVP de las finales y un anillo de campeón. Dirk Nowitzki es todo eso y mucho más para la NBA.

A los 36 años, el ala-pívot alemán de los Dallas Mavericks sigue rompiendo marcas.

El viernes, en la victoria ante Los Angeles Lakers, por 102-98, marcó 14 puntos y pasó a ser el séptimo mejor anotador de todos los tiempos de la mejor liga de básquetbol del mundo.

El nacido en Wurzburgo alcanzó así los 27.322 puntos para superar en el octavo lugar de los goleadores históricos a Elvin Hayes (27.313).

El 11 de noviembre pasado ya había superado en el noveno lugar nada menos que a Hakeem Olajuwon (26.946) convirtiéndose en el mejor anotador extranjero en la historia de la NBA.

Olajuwon nació en Nigeria y jugó a nivel universitario en Estados Unidos hasta dar el salto a la NBA en 1984 siendo número uno del draft por delante de Michael Jordan. En 1996 disputó los Juegos Olímpicos con Estados Unidos, en Atlanta, y fue oro.

Nowitzki desembarcó directamente desde su club alemán, DJK Würzburg siendo elegido en la novena posición por Milwaukee Bucks que de inmediato lo traspasó a los Mavericks.

Con su selección fue medalla de bronce en el Mundial de Indianápolis 2002 y bronce en el Europeo de Serbia y Montenegro 2005 siendo elegido en ambos torneos MVP (jugador más valioso).

Pero lo más importante de Nowitzki, más allá de sus logros y estadísticas, reside en su juego: un gigante de 2,13 metros dueño de una muñeca prodigiosa, capaz de anotar desde cualquier ángulo.

No en vano ganó, en 2006, un concurso de triples en el All Star Weekend (Fin de Semana del Juego de las Estrellas).

En la temporada 2006-2007 fue elegido MVP de la NBA, distinción inédita para un europeo.

Y si alguna vez se lo tildó de blando o de perdedor, en las finales de 2010-2011 fue un león indomable ante los Miami Heat de LeBron, Wade y Bosh. Y se las ganó él solito. Con un dedo entablillado por lesión y con 38 grados de fiebre en un partido.

Nowitzki sigue escribiendo su historia en la NBA. Y va por más ya que de Moses Malone –séptimo goleador histórico– lo separan apenas 87 puntos.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios