El adiós del equilibrista Figueredo

La salida del expresidente de la AUF de los cargos internacionales pone fin a una carrera cargada de polémica; su poder provocó la pérdida de respaldo de parte del gobierno y una relación amor-odio con Casal

La salida de Eugenio Figueredo de la dirigencia del fútbol pone fin a la carrera de uno de los dirigentes uruguayos más polémicos, que tuvo grandes logros pero a su vez fue criticado casi desde todos los rincones.

Designó a Óscar Tabárez como DT de Uruguay. Montó el Complejo de la AUF. Bajo su presidencia Uruguay volvió al Mundial y propició la integración del fútbol del interior.

Como contrapartida, se lo acusó de negociar extensiones de derechos de tv a favor de Francisco Casal, a escondidas de los clubes. Fue sacado de su cargo tras perder el aval del gobierno de Tabaré Vázquez y terminó como presidente de la Conmebol en medio de una polémica con los clubes uruguayos que reclamaron más dinero por los derechos de TV, con la figura de Casal sobrevolando por detrás.

Pero ante todo siempre fue considerado un equilibrista: un hombre capaz de sobrevivir a mil tormentas y de aliarse con viejos enemigos para obtener sus objetivos.

Figueredo presidió la AUF e 1997 a 2006, fue vicepresidente de Conmebol de 1993 a 2013, presidente en 2014 y será hasta mayo vicepresidente de la FIFA. Después, salvo una moña de último momento, será el fin del gran equilibrista. l

Su llegada
Año 1997

La necesidad de un líder fuerte y su primera decisión estratégica
Tras el fin de la presidencia de Carlos Maresca, La AUF había tenido cuatro presidentes en ocho años. Eliminados de Mundial y en medio de una crisis política, los clubes apelaron a Figueredo, el dirigente de mayor renombre internacional por ese entonces. Eugenio hizo una jugada institucional clave: la creación de la Mesa Ejecutiva, de manera que el Ejecutivo no se desgastara con las tareas del fútbol de cada fin de semana, algo que le había costado el cargo a muchos de sus predecesores.  

Derechos de televisión
Año 1999

La jugada de la TV
El otorgamiento de los derechos de TV a Tenfield en 1999 fue una de las primeras grandes polémicas en el mandato de Figueredo. Fue el primer mega contrato de cesión de derechos de televisión, que marcó la historia del fútbol uruguayo y por primera vez aportó recursos  de peso a las instituciones, a la vez que creó un peligroso ciclo de dependencia. Se lo acusó de favorecer a la empresa de Francisco Casal a pesar de presentar una oferta sensiblemente menor a la de Grupo Clarín, quien poseía las derechos hasta allí. “Casal llega el 5 de marzo de 1998, deposita US$ 1.900.000 para que los clubes puedan empezar y se le da un recibo a cuenta del contrato de la TV. Un mes después se llama a licitación por la televisión. Previo al inicio de la reunión aparece un sobre y dice que hay una oferta. ¿Lo abrimos? Y todos dijeron cómo lo iban a abrir si estaban hablando con esta gente. Yo dije que estaba sobrevolando Casal. Para mucha gente quedó como que esto fue una licitación. No fue una licitación”, dijo Eduardo Arsuaga, presidente de Defensor Sporting.

Passarella
2000-2001

Un DT Internacional y un final tormentoso
Passarella venía de dirigir a Argentina  en el Mundial 1998. Su proceso empezó con bríos pero terminó un año después en mitad de la Eliminatoria, tras una pelea con el DT de Nacional Hugo de León por la cesión de futbolistas. Asumió en su lugar Víctor Púa y clasificó al Mundial tras 12 años. Algún tiempo después, consultado sobre que le diría a Passarella, Eugenio declaró: “Le diría que quedó debiendo plata”

la llegada de JR
2004

El fútbol total y la pronta caída
Figueredo recurrió a un golpe de efecto luego de  la eliminación en primera fase del Mundial 2002: contrató a Juan Ramón Carrasco, quien venía de hacer una gran temporada con Fénix, a quien clasificó a la Copa Libertadores. El estilo arriesgado de Carrasco embelesó a muchos, pero enseguida se hizo notar con polémicas decisiones como cambiar casi un equipo entero de un partido a otro, o poner como capitán ante Chile a Pablo Munhoz, un jugador de casi nula experiencia en primera. Fue cesado por Figueredo tras una histórica goleada 0-3 con Venezuela en el Centenario. “Juan se la jugó y le salió mal. Mala suerte”, dijo Figueredo a El Observador. En su lugar puso a Fossati, quien llevó a Uruguay hasta el repechaje pero cayó ante Australia. Bajo su administración desfilaron Ahuntchain, Máspoli, Púa, Passarella, Da Silva (interino), Ferrín (interino), Carrasco, Fossati, Tabárez.

Yo, el rey
23 de enero de 2006

El Observador
Eugenio Figueredo dijo en entrevista con El Observador: “Lo que hago yo no lo puede hacer nadie (en la AUF)”. Esas palabras molestaron en el gobierno.

Defensor no juega final
26 de enero de 2006

Entrevista de El Observador a Figueredo
Defensor decidió no presentarse a la final del Uruguayo Especial -un torneo de un semestre para equipararse al calendario europeo- al aducir falta de garantías luego que Nacional clasificara a ese partido decisivo tras un polémico penal que cobró el juez Gustavo Méndez: “Vamos a ver el retorno. ¿Cuál fue? No cambió nada. Porque Defensor no convence a los demás. Yo no hago ningún esfuerzo para que me voten, ni compro, ni hago nada. Mi vida no depende de la AUF”, dijo Eugenio.

La caída
Año 2006

“El fútbol requiere de agua, jabón y cepillo de alambre”
La administración de Tabaré Vázquez impulsó la salida de Eugenio Figueredo de la AUF, en el medio de acusaciones de irregularidades, como haber extendido el contrato con Tenfield a escondidas de los clubes, que la nuera del titular cobraba el sueldo más alto de la AUF, y denuncias de cheques sin fondos de la administración. “La calidad en la gestión, la autoridad moral y capacitación gerencial de sus directivos, la transparencia económica deben ser pilares de las entidades deportivas”, dijo el presidente. Luego el ministro de Deportes Héctor Lescano lanza la famosa frase: “El fútbol requiere de agua, jabón y cepillo de alambre; requiere de cambios importantes. Figueredo se va y en una carta acusa al gobierno de injerencia indebida en el fútbol.

Tenfield, nuevo enemigo
La denuncia de los clubes
Ex aliados estratégicos, Casal y Figueredo pasaron a un serio enfrentamiento a fines de 2013 cuando Conmebol rechazó las ofertas de Casal por los derechos de TV de los torneos sudamericanos, a lo que el empresario respondió acusando al organismo de no cumplir acuerdos pre establecidos. Varios clubes uruguayos, impulsados por Casal, elevaron una denuncia penal pidiendo investigación de los fondos y los dirigentes fueron sancionados por la administración de Figueredo.

La sanción de Suárez
¿Jugó en contra?
La sanción a Suárez también lo tuvo como protagonista: varios dirigentes uruguayos lo acusaron por lo bajo de no mover sus influencias -era presidente del comité organizador y presidente de Conmebol- para lograr que la FIFA no sancionara a Suárez. La dureza inusitada de la sanción fue una muestra de que, como mínimo, Eugenio falló en cualquier gestión que pudiera haber hecho.


Fuente: Ignacio Chans @ignaciochans

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