El ABC de Paolo Montero como DT

Tiene códigos bien claritos: promete sinceridad, quiere un capitán que hable poco y haga mucho, y respetará al que se equivoque

¿Cuándo se retiró tenía en mente asumir como técnico?

No, no lo tenía en mente. Estuve cinco años de representante y como soy una persona inquieta me di cuenta que no era lo mío y empecé a hacer el curso. Fui a la ACJ, me empezó a gustar, lo terminé en noviembre y ahora estoy acá.

Usted siempre estuvo del otro lado del mostrador, y ahora cambia el panorama.

Cambia porque ahora debo tomar las decisiones pero yo creo por experiencia voy a buscar ser lo más justo posible. Lo más importante es ser claro, ya de una, apenas llegado, para que después no digan que vos habías dicho tal cosa y cambiaste. Creo que siendo sincero y siendo claro, con sentido común, siendo honesto, el jugador entiende las cosas.

¿Es lo que quiere transmitir?

Lo mismo que yo buscaba como jugador lo voy a hacer como técnico, esa es mi idea. Siempre busqué ser un jugador claro, pienso que nunca cambié las cosas que dije.

Usted peleaba por sus compañeros, sobre todo en la etapa de la selección, ahora está del otro lado.

Lo que sí voy a aprender es que el jugador que me venga a reclamar algo se lo voy a respetar, eso sí. No voy a pensar que es problemático. Él es la voz cantante del grupo, en ese sentido estoy convencido.

Futbolísticamente, ¿qué idea tiene?

Estuve hablando con el Tío (Sánchez), con Tito (Goncálvez), con Juan (Ahuntchain), y me voy a adaptar a la idea de Goncálvez que me dijo que quería jugar un 4-3-1-2 y un 4-4-2, entonces cuando inicie los trabajos tácticos voy a probar esos dos sistemas. Estuve hablando con Ahuntchain porque yo conocía a algunos jugadores pero no a todos y me está explicando las características de algunos.

Al margen de ello, ¿usted como técnico tiene algún sistema predilecto?

Los sistemas son todos parecidos, el problema es si no tenés los jugadores de esas características. Yo estoy convencido de que el zaguero de Peñarol se tiene que plantar en la mitad de la cancha. Pero también estoy convencido de que si tenés un zaguero que se planta en la mitad de la cancha y no tenés delanteros que presionen bien arriba, se te desequilibra todo, o tenés volantes que en vez de achicar hacía arriba están acostumbrados a retroceder.

Pero acá está el plus de la obligación de ganar siempre.

Sí, como en Nacional, estás obligado a ganar. Soy nuevo en ese sentido, y les dije a los muchachos que acá no prometo salir campeón ni nada, lo único que pido son tres cosas: Compromiso, actitud y respeto. Soy un convencido, y voy a buscar en este mes previo al campeonato de convencerlos de eso, que si vos respetás esas tres cosas, va a ser difícil que nos ganen. Te podrán ganar, ¡pero que van a remarla y a sudarla, quedate bien tranquilo! Pero no respeto por uno, o los compañeros, sino respeto por la señora que está limpiando, ahora nos vamos y queda Gustavo el equipier lavando la ropa. El respecto del buen día y las buenas tardes al que corta el pasto y ese respeto si uno lo va logrando se ve reflejado en la cancha.

¿Eso fue lo que más remarcó en su primera charla?

Eso fue lo único que marqué.

¿Y aspectos futbolísticos?

No hablé nada de lo futbolístico. En el fútbol lo más importante es el manejo del grupo y el grupo, estoy convencido y estaba convencido cuando jugaba, depende todo del grupo por más que yo te pueda explicar, te sepa explicar, si vos te mostrás sincero con ellos y ven que por más que te equivoques no lo hacés con maldad, el jugador te responde.

Tabárez dice que el fútbol es cuestión de futbolistas.

Pienso como él, tiene razón, lo resuelven ellos. Lo que veo es que el Maestro debe tener, seguramente, un buen manejo. Yo siempre digo una cosa: no me gustan los jugadores que no se equivocan, y eso se los dije. Me gusta el jugador que se equivoca porque eso demuestra que prueba, que hace, que arriesga. Al jugador mientras se equivoque nunca le voy a decir nada.

¿Habló con alguien, buscó consejos?

Siempre hablo con todo el mundo, si me encuentro contigo mañana en un café, pregunto cosas de fútbol porque me gusta confrontar en el buen sentido de la palabra. Hablo con todos de la misma manera, les explico a los jugadores que ellos tienen que preguntar, entre ellos mismos, dialogar.

¿Cómo tiene que ser un capitán del equipo de Montero?

El capitán, que haga hechos. Que hable poco y haga mucho. Es de vida esto. A mi tampoco me gusta decir mucho, pero hay que estar, esa es la realidad.

¿En todos los aspectos?

Claro, en todo lo que involucra a un plantel. En un grupo hay de todo, pérdidas de familiares, padres separados, problemas económicos, entonces hay que saber llevarlo, porque ya viví esa etapa.

¿Es esa la tarea más dura para el entrenador?

Tenés que estar informado y también la gente que está en tu entorno: el médico, el masajista, mismo el equipier porque de repente a mi no me van a contar, y yo tengo que estar informado. Pero te digo la verdad, tampoco un alcahuete. Sí que me digan de un problema familiar o económico, pero no quiero que me cuenten si alguno salió y volvió de madrugada, porque después eso se ve en la cancha.

¿Qué llamado lo sorprendió?

Me llamó Pezzotto, que se enteró de mi nueva carrera como técnico.

Usted fue hombre de consulta en Juventus, ¿se mantiene esa relación?

Sí, con Pezzotto, con la dirigencia un poco menos porque cambió. Conozco al presidente Agnelli.

¿Qué espera de su carrera?

Las mismas cosas que pensaba cuando jugaba, tengo metas, objetivos, buscar la gloria.

¿Llegar a dirigir al primer equipo de Peñarol?

Por ahora no se porque uno de los motivos por los que arranco en Tercera es para saber si puedo estar en condiciones o no, porque si no estoy en condiciones a los dos meses me voy. Soy muy autocrítico. Quiero marcar una línea como a lo largo de mi carrera. Podrás estar de acuerdo o no, como cuando era futbolista y no hablaba con los periodistas, bueno no estabas de acuerdo, pero era mi línea.

¿Por cuánto firmó contrato?

Todavía no lo firmé. Por un año.

Está a prueba como dijo.

Estoy a prueba, pero conmigo mismo eh. Se lo dije al Tío (Sánchez), si me lo querés hacer por seis meses no hay problemas, si no sirvo me voy solo.

¿Pero si considera que no sirve no va a seguir?

No, no sigo.

¿No probaría en otro equipo?

No, pero no estoy hablando de resultados, que van a vienen, es una cosa mía. Estoy hablando a nivel personal, si sé expresarme, comunicarme, si sé manejar un grupo, si sé como llegarles. Cuando arranque en la cancha me voy a ir dando cuenta. Es de las primeras veces que hablo delante de un grupo porque nunca lo hice delante de nadie, no me gusta porque me pongo nervioso.

¿Y le costó?

Y un poco me está costando pero pienso que en eso estoy tranquilo porque va en la experiencia.

paolo Montero

Fuente: Jorge Señorans

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