DT de Los Pumas: "Todo lo que a Uruguay le falta se entrena"

Daniel Hourcade habló con Referí sobre su recomendación para que Esteban Meneses fuera el DT de Los Teros
Daniel Hourcade llevó en 2015 a Los Pumas hasta una histórica semifinal, y fue la cabeza deportiva de un proyecto revolucionario para el rugby argentino. Ahora le dio una mano a Los Teros, recomendando a Esteban Meneses, un hombre de su confianza y con el que comparten la misma filosofía de juego, para que sea el próximo head coach de Uruguay.

¿Qué importancia tiene para Argentina el desarrollo de Uruguay?
Para nosotros es muy importante. Con Pablo (Lemoine) venimos recorriendo un camino juntos, nos hemos cruzados muchas veces en tantos lados. Argentina ha tenido la chance de llevar adelante un plan de alto rendimiento, que ha llevado su tiempo y no pocos problemas. No ha sido fácil: el rugby de clubes es el tesoro, pero necesitamos una elite que compita en el primer nivel. Eso generó no pocos problemas pero lo seguimos llevando adelante. No fue de un día para otro. Acá no hay recetas mágicas, hay mucho esfuerzo. Se necesita esfuerzo de un grupo de trabajo, entrenadores, dirigentes, jugadores, administrativos, preparadores físicos. Un montón de gente que es lo que lleva adelante el proyecto.

¿Cómo se dio la recomendación de Meneses?
Pino (Sebastián Piñeyrúa, presidente de la URU) me llamó, hace tiempo veníamos charlando de colaborar con Uruguay en todo sentido. Después del Mundial terminó un ciclo con Pablo, que pasa a cumplir una función fundamental (director del Centro de Alto Rendimiento). Tiene que ser alguien con su perfil y con la experiencia necesaria para llevar adelante un proyecto tan ambicioso como un Plan de Alto Rendimiento, que es algo muy grande. Nos pidieron a partir de ahí recomendar un head coach y yo le dije que solamente lo haría si conseguíamos una persona en la que confiáramos, lo cual no es tan fácil porque Esteban tenía su vida armada. Estamos convencidos de lo que estamos haciendo. No es que creamos que tenemos la mejor receta, pero es en la que confiamos. Tenía que ser alguien del palo. Esteban estaba muy bien con su trabajo, también como entrenador de club, pero lo entusiasmó la idea. Es un rugbista de alma y está compenetrado con todo. Estamos para apoyarlo desde el primer día, vendremos a apoyarlo. La idea que tiene es la misma que tenemos, la metodología también. El rugby argentino ha dado un paso adelante a partir de su inserción en el Super Rugby; esperamos crecimiento. Con esto, Uruguay también tiene que plantearse eso. Esto requiere mucho esfuerzo, trabajo. Pero los resultados no se miden en resultados numéricos, aparecen después como consecuencia de todo lo otro. Uruguay no arranca de cero, tiene un excelente trabajo hecho; hay que aprovechar ese envión y empezar a trabajar en ampliar la base y trabajar cosas básicas que pueden parecer evidentes pero a veces no están.

¿Hasta dónde puede llegar Uruguay?
No hay que ponerse límites porque no existen; una cosa es objetivos a mediano y largo plazo, pero no límites. ¿A qué íbamos a la Copa del Mundo? A ser campeones. Me decían que era una locura, puede ser, pero no podíamos pensar de otra manera. Después nos tocará uno mejor y se acabó. ¿Pero hasta dónde? No hay límites. Hay que poner objetivos a mediano plazo, largo plazo e ir cumpliéndolos. Y no tienen que ver con resultados numéricos, eso es una consecuencia. Primero hay que aprender a caminar para después poder correr. No tiene que haber desesperación en ese sentido. Pero no tiene que tener límites. Todo lo que a Uruguay le falta se entrena. Y todo lo que no se entrena Uruguay lo tiene. Así que tienen que estar muy tranquilos.

¿Ve a Uruguay con Meneses estableciendo un plan de juego similar al de Los Pumas, de más ataque y riesgo?
A nosotros no nos quedaba otra. Defender con entrega y coraje, como lo tiene Uruguay, que es un ejemplo; es lo que te queda, pero teníamos que cambiar porque necesitábamos seis o siete jugadores en cada punto de contacto, la salida era lenta, y cuando sacábamos la pelota ya estaba organizada la defensa. Terminás siendo preso de tu ineficiencia individual. Para lograr juego dinámico, para atacar como lo hacemos hoy, hubo un trabajo desde 2009 hasta acá, de reacciones individuales para poder recién después intentarlo. Hay que dar los pasos previos. No es que mañana van a salir jugando desde el ingoal: el rugby nuestro es duro pero cuando hay una oportunidad la tomamos. Eso es porque los jugadores han aprendido a jugar sin tiempo ni espacio, que es algo que cuesta mucho a todos, a Uruguay lo mismo. Hoy el rugby de nivel se juega sin espacios, en la cara de la defensa o dentro de la defensa. Eso es lo que hay que aprender a hacer. A nosotros nos tocó aprender jugando contra los mejores, que es mucho más difícil, y por eso no se notaba. En el Mundial se notó, porque cuando dejamos de jugar con Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica, y empezamos a jugar con países Tier 2, hubo diferencias. Georgia antes nos costaba mucho y en el Mundial se marcó una diferencia tremenda, Con Tonga igual, Namibia lo mismo. Se notó la evolución. Jugábamos con los All Blacks y parecía que no evolucionábamos. A veces el resultado numérico es muy mentiroso. Sin duda, el juego que tiene el Mono en la cabeza es el mismo de Argentina pero para lograrlo hay pasos previos. Hay que tener paciencia.