Dos obstáculos en el camino del puntero

El cervecero se medirá ante Defensor y Nacional, pero confía en el código de conducta que lo tiene líder

Racing se jugará en las próximas dos fechas gran parte de su destino en el Apertura, ya que el único líder del fútbol doméstico tendrá que medirse ante Defensor Sporting y Nacional, dos equipos en ascenso y siempre candidatos.

Antes del choque ante los violetas el ánimo en Sayago no cambió, pese al asedio de la prensa.

El equipo cervecero tiene un plantel joven, con tres referentes como Jorge Contreras, Damián Malrechauffe y Juan Pablo Rodríguez y en una institución que apuesta a los juveniles para nutrir sus planteles principales, los jugadores deben tener nervios de acero para no dejarse llevar por la ansiedad que genera la punta del torneo.

El preparador físico del puntero, Alejandro Martínez, dialogó con El Observador acerca de las presiones del grupo, el objetivo del descenso, los partidos claves que se vienen y el férreo código de conducta del vestuario cervecero.

Consultado por los futuros compromisos y la importancia que tienen para no perder su lugar en la tabla, Martínez afirmó: “La planificación no cambia, se toman diferentes estrategias para cada partido porque todos son diferentes, pero secretos no hay. Hay trabajo. El mérito de los jugadores que se esfuerzan y entrenan de forma aplicada a la línea de trabajo que impone (Mauricio) Larriera. Eso, sumado al proceso de trabajo y las incorporaciones, nos da cierta estabilidad”.

En el mundo del fútbol, existe la vaga idea de que un plantel experimentado es el sueño de todo técnico y un equipo joven es la utopía de cualquier profesor.

Para Martínez, responsable de que Racing sea un equipo arrollador desde lo físico en los últimos minutos, no existe una diferencia de edad si hay un plantel comprometido: “Trabajar con jóvenes o jugadores mayores es indistinto. El trabajo tiene las mismas consignas. No tienen edad”.

El éxito no es casual
A la llegada de un entrenador con ganas de ver un equipo ofensivo, corto y agresivo en la cancha, se le sumó un plantel predispuesto al trabajo con una histórica identidad a tratar bien la pelota y pensar en el arco rival. Si bien desde La Escuelita se afirma que no hay secretos, el código de conducta interno juega un rol protagonista: “Nosotros tenemos un código de conducta que está publicado en el vestuario y consta de tres puntas: Entrenamiento, cuidado personal y buena alimentación. Por encima de todo eso está el grupo”.

Para que todos los pupilos no se desvíen del código se necesita de la mano firme de un entrenador que convence sin gritos y con argumentos: “Yo nunca había trabajado con Larriera, pero tiene una formación intelectual muy importante y es un entrenador de mucha personalidad que intenta imponer sus condiciones”.

A la hora de hablar de objetivos, y liberados de la pesadilla del descenso, en Racing se animan a soñar con la clasificación a una copa internacional.

Martínez no quiere hablar de Nacional porque “miedo no le tenemos a nadie ni a nada, pero hoy solo pensamos en Defensor que es un rival más importante, porque es el próximo. No en vano está entre los cuatro mejores de América. Vimos muchos partidos de ellos y analizamos sus fortalezas. Nosotros tenemos nuestras armas”. Son palabras de líder.


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